2 – Fallecimiento de Alfonso XII

EL REY ALFONSO XII FALLECIÓ DE TUBERCULOSIS JUSTO DESPUÉS DE VISITAR ARENAS DEL REY.

Eso hemos oído, pero no es cierto: ni murió de tuberculosis, ni murió justo después de visitar nuestro pueblo. ¿Sorprendidos? ¡De eso se trata! 🙂 

Sí se conocía, tanto dentro como fuera de la corte, que el Rey Alfonso XII padecía tuberculosis. Se había manifestado unos años antes de su visita a Arenas del Rey. De hecho, cuando decidió realizar su visita a los pueblos afectados por el Terremoto de Andalucía, no todos los miembros de su equipo de gobierno lo veían conveniente. Pensaban que podría sufrir y que su salud se resentiría. Y es probable que ambas cosas ocurrieran.

Pero lo cierto es que Don Alfonso vino a las provincias de Granada y Málaga durante el mes de enero (como contamos en el capítulo 3), se desplazó a caballo bajo ventiscas, nieves, lluvias y granizos y las condiciones en las que durmió y se alimentó seguramente no fueran las más adecuadas. A pesar de eso, no hemos leído que se quejara ni que se desanimara; al contrario, rechazó a veces el abrigo que se le proporcionaba y la comida que se le ofrecía.

Vivió casi un año más y falleció en el Palacio de El Pardo tres días antes de su 28 cumpleaños, la mañana del 25 de noviembre de 1885. Según su médico, el doctor Laureano García Camisón, falleció por una bronquitis capilar aguda desarrollada en el curso de la tuberculosis que padecía. El Dr. Camisón declaró a los periódicos que, de no haber sido porque contrajo aquella bronquitis, la tuberculosis, que cursaba lentamente, lo habría dejado vivir algunos años más.

En este cuadro que pintó Juan Antonio Benlliure en 1887 os dejamos una imagen de sus últimos momentos con su esposa, la reina María Cristina de Habsburgo, y sus dos hijas. El cuadro se titula: “Muerte de Alfonso XII (último beso)”. Transcribimos las notas del Museo del Prado.

Muerte de Alfonso XII (El último beso).

A los pies de la sencilla cama donde yace el cadáver del malogrado monarca se encuentran su confesor, el cardenal Benavides, y el duque de Montpensier, entre otras personalidades que apenas pueden distinguirse en la penumbra de la estancia. Junto a la cabecera permanece su viuda, la reina Maria Cristina de Habsburgo-Lorena, segunda esposa de Alfonso XII, vestida de luto y enjugándose el llanto con un pañuelo. Junto a ella, su hija mayor, la infanta María de las Mercedes, y al otro lado, la pequeña infanta María Teresa, que se incorpora al lecho mortuorio para dar “el último beso” a su augusto y difunto padre, alzada por su ama y mirando con ojos extrañados al rostro compungido de su madre. Sobre el lecho se ven esparcidas numerosas flores, algunas de ellas caídas sobre el suelo alfombrado de la habitación. 

Aquí os dejamos también una ilustración de Juan Comba, realizada a partir de apuntes del natural, donde se muestra la escena de los últimos momentos del Monarca. 

El Terremoto de Andalucía: Pasado y Presente
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.