Hoy en #tempoalimentos os hablamos de las frutas más características del invierno, los cítricos, como las naranjas, las mandarinas y los pomelos, frutas que contienen ácido cítrico (responsable de su característico sabor ácido), que potencia la acción de la vitamina C. Esta vitamina, además de reforzar el sistema inmunitario y prevenir las infecciones, favorece la absorción del hierro de los alimentos e interviene en la formación de los huesos, los dientes, las articulaciones y los glóbulos rojos. Los cítricos también contienen aceites esenciales que podemos obtener sólo de estas frutas, porque nuestro organismo no los puede sintetizar.
Copyright © 2017. Todos los derechos reservados.
