En el marco del Programa CORAL – Consumo Racional de Alimentos, y el trabajo desde el Banco de Alimentos de Melilla para sensibilizar sobre el consumo responsable, el hambre y el despilfarro alimentario, recogemos a continuación la voz de una de las protagonistas participantes como educadora y Directora de un Centro Educativo. La entrevista refleja la experiencia del CEIP “Pedro de Estopiñán” (Melilla) y el trabajo desarrollado con su alumnado tras las actividades de sensibilización vinculadas a la campaña “la comida no se tira”, así como su participación en el concurso de dibujos.
Entrevista a Cristina Morales del Pino
Maestra de Ed. Infantil, Ed. Primaria y Pedagogía Terapéutica y Directora del CEIP “Pedro de Estopiñán”
Centro Educación / Colegio: CEIP “Pedro de Estopiñán”, Melilla
¿Cómo conoció el concurso de dibujos y el Programa CORAL del Banco de Alimentos?
Somos un centro educativo que lleva muchos años colaborando de forma muy activa con el Banco de Alimentos de nuestra ciudad. El Programa CORAL lo conocimos gracias al equipo del Banco de Alimentos que viene a nuestro centro a llevar a cabo las charlas “la comida no se tira” para concienciar a nuestro alumnado sobre el despilfarro de alimentos, el consumo responsable y la pobreza.
¿Qué le animó a participar con su alumnado?
El hecho de ser una gran propuesta que además está directamente relacionada con dos proyectos que se llevan a cabo en nuestro centro, nuestro Proyecto de Salud donde desde la etapa de Ed. Infantil se conciencia al alumnado de la importancia de llevar a cabo un desayuno saludable y “no tirar” la comida que sobra y a nuestro Proyecto de Sostenibilidad “Eco-Héroes”, relacionado con los ODS de la agenda 2030.
No podemos obviar que desde los centros educativos transmitimos unos valores fundamentales a los más pequeños, y de la enorme importancia que tiene crear conciencia desde las edades más tempranas a los que serán los ciudadanos del mañana.
¿Considera que la expresión artística y la escritura son instrumentos adecuados para sensibilizar acerca del consumo responsable, el hambre y el despilfarro de alimentos?
Estamos hablando de dos áreas muy potentes, altamente competenciales que ayudan a sentar las bases de la creatividad del alumnado; la expresión escrita y la expresión artística, donde las palabras, los dibujos crean magia al plasmar los sentimientos y emociones más profundos de nuestros pequeños y pequeñas. Se crea, se sensibiliza y se desarrolla a través de ambas disciplinas una conciencia crítica que ayudará a que cada vez haya más niños y niñas que cuestionen e intenten ayudar a que exista un consumo más responsable, a que se empatice mucho más con el hambre que se padece en entornos, países más desfavorecidos y a que cada vez se despilfarren menos los alimentos. Ellos son el eco que llega a sus familias, amistades, vecinos. A través de ellos y ellas llegamos a más personas.
Desde su experiencia en el colegio, ¿cómo han trabajado el concurso de dibujos del Programa CORAL en el aula? (lengua, ciencias, proyectos de centro, etc.)
Previamente tuvieron lugar las charlas “la comida no se tira” y la visita a las instalaciones del Banco de Alimentos de nuestra ciudad tras la campaña de la gran recogida de alimentos que todos los años realizan y en la que colaboramos como centro educativo desde hace más de 5 años. Valoramos enormemente la labor que se realiza por esta entidad. Después de las charlas y las visitas, en las aulas sobre todo en las áreas de lengua, conocimiento del medio y plástica, pero de manera transversal en todas las áreas curriculares se abrió el debate sobre la pobreza del mundo, la cantidad de niños y niñas que pasan hambre en su día a día, las desigualdades que sufren estos niños y niñas por nacer en lugares tan desfavorecidos donde las hambrunas hacen que no puedan tener un desarrollo normal y la enorme suerte que tienen ellos por vivir en un país desarrollado y no tener carencias tan tremendas. A partir de ahí mover conciencias, que sean conscientes de la enorme fortuna que tienen y plasmar sus sentimientos y emociones en todas sus creaciones. Los sentimientos de los niños y niñas son totalmente sinceros y de ahí que lo que plasmen sea tan especial y nos logren emocionar.
¿En qué aspectos formativos considera que contribuye el Programa CORAL a la educación escolar de los niños?
En primer lugar en concienciar a nuestro alumnado de la enorme suerte que tienen al poder tener un plato de comida todos los días, a que sean conscientes de que millones de niños y niñas viven una realidad muy distinta, una realidad de pobreza extrema. En segundo lugar, a que sean agradecidos a la vida, a sus familias y a que sean solidarios y ayuden a los más desfavorecidos. Y en último lugar a que sean cada vez más conscientes de la importancia de un consumo responsable y el evitar el desperdicio de alimentos.
¿Y en qué medida llegan la sensibilización también a las familias, al centro educativo y a la sociedad en general?
En la gran implicación que tienen las familias en las campañas de ayuda, sensibilización y solidaridad no solo con el Banco de Alimentos, sino también con otras entidades como la Comunidad Hindú en su campaña de recogida solidaria de juguetes “Un juguete, una sonrisa” y cuando ocurrió algo tan tremendo como la dana en la Comunidad Valenciana la cantidad de ayudas que se recogieron en el colegio para ayudar a las familias damnificadas. Tengo la enorme fortuna de contar con una gran comunidad educativa.
¿Podría compartir alguna anécdota o momento especial vivido en el colegio durante el proceso de preparación de los dibujos o las actividades de sensibilización?
En el nivel de 4º de Ed. Primaria se organizó una actividad para buscar posibles posibles soluciones para erradicar la pobreza del mundo. Por grupos elaboraron un listado de medidas que tantos los niños y niñas, como las familias y los políticos tendrían que llevar a cabo. Un portavoz de cada grupo explicó al resto de la clases sus medidas. Fue muy interesante poder observar el nivel de implicación y concienciación que tenía el alumnado.
Desde su experiencia, ¿cómo piensa que expresan los niños con los dibujos sus sentimientos sobre el hambre, el despilfarro de alimentos y el consumo responsable?
Los niños y niñas de edades tempranas suelen expresar sus sentimientos en sus dibujos de una forma simbólica y sencilla, aportando algunas pinceladas realistas como pueden ser, personas muy delgadas, comida dibujada muy lejos de los personajes del dibujo, caras tristes, con la boca hacia abajo, lágrimas o las cejas caídas.. uso de colores oscuros o apagados (marrón, gris, negro) porque el hambre se asocia a tristeza o malestar y colores fuertes si hay enfado, con dibujos incompletos, por ejemplo una familia sin comida en la mesa.
Tenemos que tener en cuenta que los dibujos no los podemos interpretar de forma aislada, sino que los docentes preguntamos con cariño qué están queriendo explicar en el dibujo para saber de una manera más explícita cuáles son sus emociones.
¿Qué le ha aportado a usted, como educador/a, participar en el concurso de dibujos CORAL y trabajar estos temas con sus alumnos?
Darme cuenta de que este tipo de contenidos que se trabajan de una forma transversal hacen que nuestro alumnado conecte con los problemas del mundo real, nos ayudan a que potencien su creatividad, a que estimulen su pensamiento crítico cuestionando aquellas acciones y comportamientos que no son los adecuados. Y lo más importante que lo que aprendan lo extrapolen a sus entornos personales.
¿Cómo han reaccionado las familias ante la participación de sus hijos en el concurso y las actividades relacionadas con el consumo responsable y el despilfarro?
Las familias son muy proactivas con la realización de este tipo de actividades, Les gusta que se trabajen estos valores tan importantes de forma simultánea con los contenidos curriculares logrando un aprendizaje más significativo de sus hijos e hijas.
Como experto/a educador, ¿recomendaría alguna propuesta para mejorar o reforzar el Programa CORAL desde los colegios y en colaboración con los Bancos de Alimentos?
Se podrían organizar hermanamientos entre los centros educativos de la ciudad que trabajan y colaboran con el Banco de Alimentos donde el alumnado explicase sus ideas sobre el hambre, el despilfarro de alimentos y el consumo responsable en forma de talleres, teatros, performance, bailes…
Agradecimiento
Desde el Programa CORAL queremos agradecer al CEIP “Pedro de Estopiñán” y a toda su comunidad educativa su implicación sostenida en acciones de sensibilización y solidaridad, así como su trabajo pedagógico para trasladar estos valores al aula y a las familias. Del mismo modo, trasladamos nuestro reconocimiento al Banco de Alimentos, por su labor constante y por acercar al entorno escolar iniciativas como las charlas “la comida no se tira”, fundamentales para educar en el consumo responsable y en la reducción del desperdicio alimentario.


