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Ensayar

La fase de ensayo es la última del proceso, en ella se muestran y se prueban los prototipos con los usuarios implicados en la solución que se esté desarrollando. Es un momento crucial en proceso puesto que habrá que decidir qué acciones se van a llevar a cabo para acercarse a la solución óptima, en función de la crítica recibida por el usuario.

Validar no consiste exclusivamente en enseñar a las personas el prototipo, implica una nueva escucha empática y desapegada de las propias ideas y prejuicios del equipo de diseñadores. El objetivo debe ser comprender en lugar de vender, para obtener la información más auténtica posible en torno a la conexión con las necesidades y deseos de las personas. Puede ocurrir que el usuario no sea claro o se contradiga, pero hay que esforzarse en comprenderlo y buscar las razones por las que no se está consiguiendo empatizar o conectar con él. Recordemos siempre que son los clientes quienes están en el centro de todo el proceso y que se está diseñando para ellos; la empatía es una de las razones de ser del grupo de diseñadores.

A parte de escuchar, observar y hacerse muchas preguntas, en esta etapa hay que recoger toda la información recibida del feedback del usuario e interpretarla. La forma en la que se interprete supondrá un punto de inflexión en el proceso, puesto que habrá que elegir cuáles serán los siguientes pasos. Por ello es importante tener claras las razones que han llevado al equipo a avanzar en cada dirección en las etapas anteriores y relacionarlo con la opinión de las personas.

Existen tres posibles escenarios ante los que se puede encontrar el equipo:

  1. Iterar: volver a repetir el proceso desde el principio o desde otra fase más avanzada para ir refinando el producto, servicio o proceso, y cumplir así todas las expectativas de las personas para quienes se está diseñando. Lo más común es elegir este camino y se puede iterar tantas veces como se desee, no obstante, siempre conviene tener presente el presupuesto, el alcance del proyecto y los plazos de entrega.
  2. Producir: en el momento en el que el feedback sea satisfactorio y el equipo esté convencido, el producto o servicio comienza a fabricarse. Si se trata de una solución o proceso, se implementa.
  3. Abandonar el proceso: interrumpir el proceso y dejar de diseñar. Varios motivos pueden llevar al equipo a tomar esta decisión, bien sea porque se comprueba que no va a haber mercado para el producto o servicio, las críticas del usuario son muy negativas o no hay presupuesto suficiente.