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Las tres vidas profesionales y la estrategia de búsqueda de trabajo

Tras alguna reflexión, y viendo a mi padre, sus amigos, mis profesores y mis colegas egresados, he llegado a la conclusión de que hay un modelo que explica cómo se busca trabajo: las tres vidas profesionales. En cada momento, el objetivo es claramente diferente, aunque la estrategia pueda parecer similar.

Estrategias de búsqueda de trabajo

La estrategia es sencilla, y doble. Todos tenemos un perfil especialista y otro oportunista. La gente que tiene un éxito asimétrico (tiene un bien trabajo, pero no le satisface) pueden y suelen tener una estrategia triple, porque añaden una tercera a las otras dos. Las estrategias son:

  • el perfil especialista
  • el rol oportunista
  • el nicho encontrado

a) el perfil especialista

El perfil especialista está definido por tu trabajo más satisfactorio. La vocación entra aquí, pero mucha gente sin vocación encuientra este tipo de ocupación remunerada. Es el tipo de trabajo que te satisface, el que desearías encontrar, si pudieras.

Este perfil es el que domina tu currículum vitae detallado, el que responde a tu deseo. Puedes haber trabajado en él o no, pero quieres desplazar a otr@s candidat@s de una entrevista para este trabajo. Si te sientes así ante una oportunidad, ese es tu perfil especialista. El perfil especialista TIENE que reforzarse año a año. Lee tu currículum cada seis meses; cada dos veces que lo leas tienes que haber hecho algo que mejore tu perfil especialista, poco o mucho. Si te pagan, son tus trabajos. Si no, abre y alimenta un blog, escribe artículos, investiga, habla con tus profesores para ver si te pueden dar un marco mejor, remunerado o no.

A lo mejor piensas que tienes más de un campo de interés. ¿Se puede tener más de un rol profesional? Es evidente que sí. Muchos roles profesionales lo son por tus estudios y titulaciones, obvio, pero muchos otros salen hobbies, de dedicaciones porque te gusta dibujar, cantar, hacer algún deporte, tener una habilidad especial que te satisface. Si se te da bien, te gusta y lo practicas, es un rol profesional. Hace un siglo eran pocos los roles de los que podías vivir, hoy son casi infinitos, en una sociedad occidental desarrollada. Piensa en ello, y haz una lista generosa de tus roles profesionales hoy, y los que pueden llegar a serlo en cinco años (es lo que se tarda en estudiar una carrera, piénsalo, es tiempo más que suficiente)

En tu currículum , si lo haces en serio, se pueden ver esos varios perfiles. Conviene que tengas varias versiones de tu currículum, señalando con fuerza en cada uno solo un rol profesional, y mencionando los demás como “otras habilidades y experiencias”. Así facilitarás la tarea de selección, no distraerás a quien selecciona.

b) el rol oportunista

el oportunismo no es un perfil (al menos, no debe serlo), ni siquiera si tu historia profesional se define por ua sucesion de oportunismos. Lo que permite saber si estamos en el oportunismo es si ocurre lo contrario de lo dicho en el punto anterior. No tienes un interés especial personal, interno, en ser mejor en el campo de la oportunidad que tienes ante tí. Si te la dan, bien, si no, a otra cosa. A tu perfil especialista, si se puede, a otro oportunismo, si lo hay.

Frente a una candidatura que, para ti, es oportunista, juegas a que no haya nadie más con tus cualificaciones, que, la verdad, no son muchas, y por eso se define así. Si tu calibre en esta coyuntura es apreciable, no es oportunismo, es o bien rol profesional o nicho encontrado. Si la candidatura tiene éxito, y logras el puesto, ya tienes un nicho que no era el elegido, que puede pasar a ser, en el futuro, un nicho encontrado. No lo buscabas, pero no te importa añadirlo a tu CV como un campo de desempeño. Si no te gusta, no lo cultivarás

Si el oportunismo tiene éxito, algo tenemos. Si no lo tiene, y ni siquiera es para ti un nicho encontrado, si una oportunidad similar apareciera dentro de dos años, seguiría siendo oportunista. Repites la jugada, y no te duele si no te la dan porque han encontrado a alguien para quien esto no es oportunismo, y tiene alguna experiencia anterior que aportar.

c) el nicho encontrado

Es posible que en un momento dado aceptes una ocasión oportunista. Estabas en el lugar idóneo en el momento idóneo, no había competencia a tu alrededor, y te eligieron. Hay varias razones para ello, igual quien busca no tiene tiempo, o cree en tus posibilidades, o tienes alguna conexión para que te den la oportunidad a ti. En todo caso, esta no era una oportunidad del campo buscado, el de tu rol profesional elegido. Pero la tienes, y la desempeñas lealmente, trabajas bien. Y tienes éxito, al menos algún éxito.

Es muy importante hacer hincapié en que, para que sea un nicho encontrado, eres leal con esa oportunidad, que trabajas lo que el puesto pide. Si no lo haces, no cuentes con recomendaciones de quien trabaja contigo.

Contamos con que lo has hecho bien. Puedes seguir en ese campo, pero no es el que te gusta de verdad. Si lo es, has encontrado un rol profesional, la primera opción. Cultívalo, mejora. Por supuesto que es posible tener más de un rol profesional, como dijimos antes. En cambio, si no te gusta, pero piensas que puede pagar tus garbanzos, es un nicho encontrado.

Las tres vidas profesionales

Las tres vidas profesionales son:

  1. la vida guiada por el papelito
  2. la vida guiada por el entorno elegido
  3. la vida guiada por el disfrute ordenado

1) La vida guiada por el papelito

En un primer momento, cuando eres joven, y no tienes especiales compromisos a largo plazo, buscar un lugar en el mundo. Normalmente, tu mejor opción es apoyarte en tu perfil profesional más fuerte. Quieres fortalecerlo, para el futuro, y, además, puedes pagar el precio ahora. El que sea: cobrar poco, irte lejos, tener una jornada laboral larguísima, lo que sea.

Para los que terminan cualquier nivel de estudios, el título obtenido (“el papelito”) es una de las mejores bazas. Al fin y al cabo, te has dedicado unos años a ese perfil, puedes usarlo como base de mejora. Vas donde puedas fortalecer el papelito, hacerte un lugar en el mundo. Cada oportunidad vale lo que vale, y en las primeras se mejora pronto, se parende deprisa. Puedes seguir buscando las mejores oportunidades que te da el papelito.

Esta etapa, esta vida profesional marcada por oportunidades donde y como sea, dura un rato. ¿Cuánto es un rato? Básicamente, hasta que pasan una de estas dos cosas: una, tienes relaciones personales que hacen que ya se haga demasiado caro pagar el precio de cambiar de vida o de sitio; dos, tienes un lugar en el que te gusta mucho más vivir que los demás que conoces.

Volver a casa, o a un sitio donde has vivido y sido razonablemente feliz, es una resolución habitual. Vivir en pareja, tener hjijos, es otra. A partir de ese momento, sea cual sea la razón, entras en tu segunda vida profesional.

Hay gente que no tiene esta primera vida profesional. Se la salta, porque hereda una ocupación, o por razones familares muy poderosas, o porque no cree suficientemente en las posibilidades de su perfil profesional, o porque tiene miedo a moverse. Elige quedarse donde está, y, por supuesto, es una elección personal legítima (pero luego no vale quejarse).

2) La vida guiada por el entorno elegido

Superada u omitida la primera vida profesional, llega la segunda, que, en general, es la más larga. En esta etapa, lo que manda es dónde vivimos. En ese lugar, buscamos maximizar nuestro bienestar. Esta maximización depende de la situación personal y familiar, por supuesto. Intentamos equilibrar la remuneración, la dedicación y los viajes necesarios, para que el resultado sea óptimo.

Por esto, no nos restringimos al perfil profesional, ni lo apartamos. Buscamos la mejor oportunidad en ese entorno. Como se ve muchas veces en los programas de expatriad@s, el oportunismo puede jugar un papel decisivo, y la gente se dedica, por ejemplo, a enseñar su idioma, si eso vale. Para el inglés y el español vale seguro, y puedes intentarlo con el alemán, el chino o el francés. Abrir un bar o restaurante es otra opción. Y, claro, también lo es ejercer la profesión. Esa combinación de oportunismo, relaciones y carrera llevan a unas pcupaciones que, en general, no son las de sueldo más elevado, pero resultan ser las que pagan mejor, en esta elección subordinada al lugar.

Por supuesto, pueden ocurrir accidentes, provocados o no, que obligan a replantear la vida, y, a veces, volver a la primera vida “del papelito”, o elegir otro entorno, o, en menos casos, pasar a la tercera vida directamente. Como esta segunda vida es la más larga, es la que más fácil es que se interrumpa por accidente. Si el accidente resulta devastador, puede que una persona encalle, como un barco en un bajío. Si es un accidente motivador, que también los hay, rejuvenece a qjuien lo tiene.

Esta segunda vida profesional es la más larga, dura lo que tardan en independizarse los hijos, si los tienes, lo que tardas en pagar las deudas e hipotecas contraídas, o cuidar a tus mayores. En general, se termina cuando decides que ya no tienes largos proyectos de futuro, que requieren ahorro y previsión. Se llega así a la tercera vida profesional.

3) La vida guiada por el disfrute ordenado

Si a partir de un momento dado no tienes ya proyectos a futuro lejano, y sientes que tu vida va a ser, esencialmente, la que ya tienes, lo más aconsejable es librarse de ataduras y disfrutar más. Hay apetencias gustos que no te permitías antes,por ser gastos no necesarios, que ahora te puedes permitir. Empezar esa colección, o continuarla con ejemplares más caros, viajar, dedicar tiempo a lecturas, conciertos, la naturaleza u otras actividades. Hacer más a menudo eso que te gusta desde siempre, pero no te permitías.

Ahora tienes mucha más libertad para elegir actividades. La única guía es gastarte tus ahorros a una tasa adecuada. Si puedes ganar dinero, gánalo, si tu patrimonio disminuye, que sea porque lo has disfrutado. O porque se eviten males mayores. Es cierto que, por el declive físico, es más frecuente aque los gastos médicos sean uno de los capítuos reseñables. Mi madre decía siempre: “¿Para qué son mis bienes? Para curar mis males”. Y Juan Miguel Villar Mir solía aconsejar que buscáramos un@ médic@ de la especialidad de gerontología antes de ser viejos. “Es preciso prepararse para la mejor vejez posible”, y no sé si cito textualmente, pero sí el espíritu de lo que le oí varias veces en conferencias o charlas.

En la tercera vida profesional puedes viajar con mucha libertad, ya que no hay nadie que te retenga todos los meses en un lugar.

(Tengo que volver a este texto, a ilustrarlo, y a añadir la teoría de los siete años, que es complementaria de esta)

Fases para el desarrollo de un proyecto

Para desarrollar un proyecto, las fases necesarias son:

Un chiste simplificador de cómo se desarrolla un proyecto
  1. Redactar el objetivo que se persigue
  2. Redactar los objetivos específicos que se deben alcanzar
  3. Seleccionar modelos para seguir (ver este enlace de otro post)
  4. Hacer una lista de hitos con su contenido bien definido, y con las decisiones que se deben tomar). Ejemplo de proyecto de ingeniería:
    1. Objetivo general
    2. Objetivos específicos y calendario
    3. Condicionantes
    4. Prediseño y valoración
    5. Entregas parciales
    6. Entrega Final para revisión
    7. Entrega Final
    8. Comunicación (presentación, póster, textos)
  5. Hacer la lista de datos necesarios, y compartirla y acordarla con el cliente
  6. tener la lista de condicionantes
  7. Recoger los datos necesarios
  8. Elaborar borradores de documentos, llegando a conclusiones (siguiendo el sistema AGILE, aconsejo yo, en su versión SCRUM). Si te suena a chino, lee esto)
  9. Prediseño y valoración con información incompleta
  10. Prediseño y valoración con información completa
  11. Entregas parciales
  12. Entrega final para revisión
  13. Entrega final
  14. Comunicación específica
    1. presentación
    2. vídeo breve
    3. otras, según contrato y acuerdo con el cliente

Curso 2020-2021 – Temas posibles de TFG y TFM

En el curso 2020-2021 ofrezco dirigir los siguientes temas:

Trabajo fin de Máster (TFM) – Máster Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos

TFM1) Vulnerabilidad de infraestructuras terrestres frente a catástrofes. Sistemas de puntuación y aplicación a una infraestructura lineal de carretera. Puede ser TFM constructivo, o no, dependiendo de la situación de cada estudiante

TFM2) Análisis de taludes en suelo y en roca en su ciclo de vida. Puede ser constructivo, o no, dependiendo de la situación de cada estudiante

TFM3) Conversión de una carretera convencional en una 2+1. Puede ser constructivo, o no, dependiendo de la situación de cada estudiante

TFM4) Análisis de ciclo de vida de infraestructuras lineales. Puede ser constructivo, o no, dependiendo de la situación de cada estudiante

TFM5) Previsión de costes de conservación de márgenes y firmes en función de la climatología esperada. TFM no constructivo

Trabajo Fin de Grado (TFG) – Grado en Ingeniería Civil y Territorial

TFG1) Estudio de márgenes, permeabilidad y seguridad de un tramo de carretera. TFG constructivo

TFG2) Duplicación de un túnel de carretera o ferrocarril. TFG constructivo

TFG3) Acondicionamiento y mejora de un tramo de carretera. TFG constructivo

TFG4) Corrección de taludes en un tramo de carretera. TFG constructivo

Copiar es estupendo (excepto si crees que ahorra trabajo)

En todos los tiempos hay gente que quiere defraudar al sistema, estafarnos a todos. Hoy es un poco más fácil, aunque también es más fácil pillarles. Quieren los beneficios de algo sin pagar el coste. Quieren el aprobado sin aprender nada, el título sin adquirir la capacidad que conlleva. Y esto lo digo de todos los títulos, los de médico, los de arqueóloga y los de cocinero. Y qué decir del de piloto de helicóptero. ¿Montarías en un helicóptero con un piloto que pagó a otro para examinarse?

Pero vamos al hecho de copiar, y separarlo del trabajo, o el ahorro de esfuerzo. ¿Es bueno copiar? Sí, si se trabaja lo suficiente. Saber qué hacer y cómo debe ser el producto final ahorra esfuerzos baldíos, reduce plazos y evita experimentación. Si no quieres ser original, copia. Por eso, si decides no ser original tienes que plantearte cómo copiar. Copiar no es nunca un atajo, porque los riesgos en los que incurres (multiplicados en los tiempos de internet y Google) no compensa. De verdad.

Hay escritores magníficos que han escrito sobre el tema. Bernardo Atxaga, en una serie de cuentos cortos incluidos en Obabakoak, da unas instrucciones precisas. Yo empezaré por destacar las fases de la copia. Son cinco: Elección, estudio, adaptación, seguimiento y resultado.

 

1 Elección

Una vez definido el asunto en el que vamos a trabajar, hay que elegir a quién copiar. Y tendremos que estar razonablemente seguros de que el modelo sigue siendo válido en cada fase. Si resulta que no lo es, habrá que cambiar de modelo, y copiar a otro. Un modelo (o conjunto de modelos) tiene que ser válido en tres aspectos: formal, de metodología y en alcance.

Supongamos que tenemos que hacer un collage. ¿Un collage cómo, cómo de grande, con cuanto detalle, con cuantos materiales? ¿Es para vender en una exposición, para pasar una asignatura en Bellas Artes, para un curso de estudiantes antes de colegio de 13 años? ¿Como hay que presentarlo? ¿Físicamente, en digital, con memoria explicativa, con seudónimo y lema? Este es el primer paso: tener un modelo de cómo tiene que ser formalmente el resultado final. Con qué índice, con qué formato, con qué información. En un primer momento interesa la forma. Conocer cómo será formalmente el resultado presentado permite ahorrar esfuerzos de adaptación y algunos disgustos, amén de mucho trabajo inútil. Un buen modelo formal es un precedente que haya obtenido una evaluación positiva y nos parezca bien. Las dos cosas son importantes, porque no hay que seguir un modelo acerca del cual tenemos reservas. Si tenemos claro cómo presentar, hemos dado un paso fundamental en la dirección del éxito.

Es el momento de fijarnos en el segundo aspecto: el contenido del modelo. No será una sorpresa que digamos que, nuevamente, hay que fijarse en la calidad del modelo y qué resultado obtuvo. Hay que subir un peldaño en exigencia: el modelo ahora tiene que parecernos bien, y haber alcanzado una evaluación un poco mejor de la evaluación a la que aspiramos a conseguir. Podemos examinar el alcance del trabajo desarrollado, y que método ha seguido la persona a quien queremos copiar. Si nos parece que no costaría demasiado trabajo hacerlo mejor, hay que cambiar este modelo por otro, o pensar en cómo lo mejoraremos.

Bien, ya tenemos un modelo formal, y un modelo de metodología y alcance. La fase de elección ha sido completada, y con éxito. Tenemos la tranquilidad de tener un buen mapa. Lo que vamos a hacer, el trabajo, será el de un viaje conocido, no el de una expedición a lo ignoto. El modelo es como el mapa. Con un mapa adecuado, el viaje es mucho más sencillo, esto se sabe bien desde hace dos mil años.

Ya podemos empezar a copiar. ¿Ya, copiamos ya? Bueno, no, en realidad no. Si empezamos a copiar inmediatamente, cometeremos errores.

 

2 Estudio

La segunda fase es la del estudio del modelo. ¿Qué información recopiló quien dibujó nuestro mapa?, ¿qué hipótesis hizo? ¿Cómo dividió el trabajo, aparentemente? en estos aspectos el modelo nos ayuda a planificar el trabajo ¿Cuáles son los datos básicos? ¿Están disponibles para nosotros? Si hay una gran diferencia en los datos disponibles, ya sea por oportunidad o recursos, no podemos tener esos datos, ni parecidos, el modelo no vale. ¡Rayos!, si teníamos un modelo válido. ¿Entonces? Era un modelo básico en sí mismo, en éxito y alcance. Pero no nos sirve, porque no podremos seguirlo. Hay que volver a buscar otro modelo, que cumpla lo dicho hasta ahora.

Mucha gente se encuentra con este dilema, y sigue adelante. Por miedo, por costumbre o por falta de responsabilidad. No pueden conseguir los datos con fiabilidad, y lo saben, no será posible que hagan un buen trabajo, pero siguen. Sin embargo, este es un punto muy importante del proceso. Clave en la gestión de riesgos. Clave. Fundamental. No todo es posible, con los medios asignados. Si no localizamos un modelo tal que los datos equivalentes a los que se emplearon en el modelo sean accesibles para nosotros, es posible que no podamos llevar a cabo el trabajo. O que debamos cambiar seriamente las condiciones de partida: medios y plazos. En este momento, es fundamental poder parar o seguir. Y decirlo. Decirlo de una manera educada y eficaz, y por escrito.

Bueno, supongamos que tenemos un modelo válido, y podemos seguir estudiando. ¿Cuáles son los procesos seguidos? ¿Qué conclusiones se sacaron? ¿Valen estas conclusiones para nuestro caso? Tendremos entonces que demostrarlas. ¿No valen? Ya sabemos que no llegaremos al mismo puerto. Es hora de ponernos a trabajar.

Los puntos de estudio y adaptación pueden superponerse en el tiempo, pero no en su primera parte. No empieces a trabajar y gastar recursos si no sabes que podrás razonablemente llegar al final completando el trabajo con la calidad y precisión exigidas. Superado este escollo, es posible desarrollar las fases 2 y 3 en paralelo.

 

3 Adaptación

Es casi imposible que el modelo pueda ser seguido paso por paso, sin pensar. Cuando esto ocurre, es que el proceso es muy rutinario, y el trabajo no es de alto nivel, porque en esencia ya está hecho, y se trata de cambiar unos datos por otros. No suele ocurrir. Otra posibilidad es que nadie controle el resultado de lo que hacemos, y que de igual. Si da igual, algunos valoran la mera transcripción o plagio directo. Son casos de subsistemas perversos, estafas idiotas. Los hay, eso sí, pero al plagiar nos empeoramos, y por eso hay que evitar la tentación. Suele ser mejor hacer algo propio. Como el sistema no te controla, la mica recompensa real es lo que tú obtienes del trabajo. Aunque se puede escribir mucho del orgullo del trabajo bien hecho, y de la mejora de haber aprendido practicado, a veces los plazos y otras cosas que queremos hacer nos hacen caer. Pero, ojo, si plagias pueden pillarte, y serás responsable del resultado. Te conviertes, tontamente, en vulnerable. Ojo.

Lo más normal es que se plantee la necesidad de adaptar los procesos y detalles del modelo para que valgan para nuestro caso. ¿Y si no se puede? es menos común, pero puede ocurrir. En la fase de adaptación hay dos aspectos que tienen que ser abordados: la cultura local y la jerga empleada. La cultura local es importante si el modelo seleccionado no pertenece al mismo entorno en el que se desarrolla el trabajo. Pongamos un ejemplo muy obvio: las declaraciones de hacienda. Las declaraciones de hacienda son esencialmente iguales en todos los países con una estructura fiscal desarrollada. Pero es inútil llevar una declaración colombiana a Chile, por ejemplo. Son los mismos datos, pero hay que entregarlos en el modelo chileno. Demuestra conocmiento, inteligencia y atención.

Cada profesión tiene una cultura local que, de no ser respetada, ocasionará problemas evitables si nos adaptamos a la cultura local. Es posible que necesitemos un modelo formal diferente, y adaptar a este formato y código el trabajo.

 

4 Seguimiento

Durante el desarrollo del trabajo se debe hacer un seguimiento del proceso, comparando nuestro trabajo con el modelo. Esta fase, la más corta aquí, suele ser la que más tiempo consume, y en la que más se trabaja sin mirar demasiado el modelo. Se trata de desarrollar el trabajo mirando de reojo el modelo, para ver en qué lo seguimos y en qué nos apartamos.

Copiar no implica eliminar la originalidad, sino evaluarla. Ser original es bueno, pero la originalidad debe estar buscada y controlada. Un ejemplo de originalidad diseñada es Salvador Dalí. Mira algunas de las cosas que hizo para ver cóm ser completamente original. Dalí era un perfecto concedr de la historia de la pintura y de los pintores. Eligió la originalidad completa, hasta el esperpento.

La elaboración del cuerpo del trabajo es la que da sentido a las conclusiones. No debe ser demasiado largo ni demasiado escueto.

 

5 Resultado

Cuando lleguemos al final del proceso, hay que dar el resultado de manera que se parezca al modelo, pero al mismo tiempo llame positivamente la atención. Es un poco como ocurre, por ejemplo, en los concursos de gimnasia. La gimnasta encadena los mismos movimientos que las demás, tiene también una música, y lleva un conjunto elegido. Cada gimnasta, en su número, pertenece claramente al grupo. Pero, al mismo tiempo, quiere destacar, ganar.

Al mirar los resultados de nuestro trabajo, queremos lo mismo que la gimnasta: ser la mejor, o, sí no, de las mejore, o, como mínimo, destacar. Tenemos una clara ventaja sobre ella, no nos la jugamos en directo, y podemos prepararnos bien, repetir, mejorar. Los demás también lo harán.

Para presentar los resultados es fundamental un buen resumen, y ayuda mucho contar con una historia, un origen, un hilo conductor y una conclusión. En estos tiempos, en los que resulta barato copiar y pegar (plagiando a los demás o con autoplagio, mucho más extendido) la falta de un resumen claro hace que el trabajo pase muchas veces desapercibido.

 

6 Conclusión

Copiar es un ejercicio natural, basado en la imitación. Ahorra trabajo (pero menos de lo que esperan los plagiarios), y evita fallos y trabajo inútil. Sobre todo, ahorra incertidumbre y controla los riesgos.

Para copiar es imprescindible un buen modelo, válido en tres aspectos: formal, de metodología y en alcance. Además, es una ventaja que sea un modelo que haya obtenido buenos resultados. Finalmente, debe parecernos bien a nosotros, ir con nuestra propia naturaleza. Hay que elegir un modelo que tenga cuantos más de estos rasgos mejor.

Con el modelo seleccionado, tenemos que estudiarlo y adaptarlo al trabajo que hay que desarrollar. Finalmente, el objetivo es que el resultado sea llamativo por su calidad y originalidad dentro de los cánones esperados, lo que es casi imposible de lograr sin un muy buen resumen.

Todos los grandes artistas y profesionales aprendieron y ejercieron copiando, pero trabajaron tanto y tan bien que su originalidad se impuso a sus fuentes de inspiración. Copiar es muy bueno, pero no ahorra trabajo.

Curso 2018-2019 – Temas posibles de TFG y TFM

En el curso 2018-2019 ofrezco dirigir los siguientes temas:

Trabajo fin de Máster (TFM) – Máster Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos

  1. Vulnerabilidad de infraestructuras terrestres frente a catástrofes. Sistemas de puntuación y aplicación a una infraestructura lineal de carretera. Puede ser TFM constructivo, o no, dependiendo de la situación de cada estudiante 
  2. Análisis de taludes en suelo y en roca en su ciclo de vida. Puede ser TFM constructivo, o no, dependiendo de la situación de cada estudiante 
  3. Conversión de una carretera convencional en una 2+1. Puede ser TFM constructivo, o no, dependiendo de la situación de cada estudiante
  4. Análisis de ciclo de vida de infraestructuras lineales. Puede ser TFM constructivo, o no, dependiendo de la situación de cada estudiante

 

Trabajo Fin de Grado (TFG) – Grado en Igeniería CIvil y Territorial

  1. Estudio de márgenes, permeabilidad y seguridad de un tramo de carretera. TFG constructivo
  2. Duplicación de un túnel de carretera o ferrocarril. TFG constructivo
  3. Acondicionamiento y mejora de un tramo de carretera. TFG constructivo
  4. Corrección de taludes en un tramo de carretera. TFG constructivo