La posibilidad de capturar, representar y proyectar imágenes, tanto fijas como en movimiento, ha supuesto un reto tecnológico, a la vez que sus resultados se han convertido en un medio de comunicación, de espectáculo y de expresión artística. Desde luego que el dibujo y la pintura han captado y mostrado imágenes, tanto realistas, como alegóricas y abstractas, desde los inicios de la civilización humana y suponen una de las principales artes; pero han sido la fotografía y el cine los que han tenido mayor impacto a partir del siglo XX en la difusión de la información visual y en el entretenimiento.
La palabra “fotografía” significa ” escritura con luz”. Parece que fue el científico británico Sir John Herschel el que la utilizó por primera vez en 1839, a partir de las palabras griegas “phōtós”, que significa luz, y “graphê”, que significa dibujar o escribir. La tecnología que condujo a la invención de la fotografía supone la combinación de dos ciencias: la óptica (la convergencia de los rayos de luz para formar una imagen dentro de una cámara) y la química, que permite capturar y grabar permanentemente esa imagen en una superficie fotosensible. Por otro lado, la presentación de imágenes en movimiento, desde los rudimentarios kinetoscopios y la proyección de las primeras películas por los hermanos Lumiere en 1895, hasta las grandes producciones cinematográficas en color en el siglo XX, han atraído la atención, la ilusión y la admiración de todos.
Fotografía
Los primeros experimentos fotográficos comienzan alrededor de 1800 con la utilización de una cámara oscura, y cuero o papel impregnado de nitrato de plata, sustancia que se oscurecía al exponerla a la luz. Sin embargo, estos primeros intentos no lograban fijar la imagen de forma permanente, dado que las partes claras también se oscurecían al observarse a la luz. Una cámara oscura, cuyos principios ya aparecen descritos por Aristóteles en el siglo IV a. C. y en algunos textos chinos anteriores, consiste en una caja o una habitación en la que la luz, tras pasar a través de un pequeño agujero, proyecta sobre la pared opuesta al orificio la imagen invertida de una escena exterior iluminada. Esta imagen invertida, tanto entre arriba y abajo como de derecha a izquierda, se denomina “estenopeica”. Esta cámara fue utilizada en su origen para la observación de eclipses y posteriormente durante el Renacimiento para copiar con precisión la naturaleza en dibujos.
La utilización de otras sustancias sensibles permitió al inventor francés Nicéphore Niépce en 1826 o 1827 obtener la fotografía más antigua que se conserva: “vista desde una ventana en Gras” capturada desde su taller mediante una cámara oscura en una placa de peltre, una aleación de varios metales, recubierta con una capa de betún y posteriormente lavada con aceite de lavanda y con un tiempo de exposición que pudo ser de varios días. Esta técnica, a la que Niépce denominó heliografía, fue mejorada tras su asociación con el pintor Louis Daguerre, empleando una resina más fotosensible y mejorando el proceso de exposición. Tras la muerte de Niepce en 1833, Daguerre desarrolló una nueva técnica, el daguerrotipo, utilizando como soporte una placa de cobre recubierta de plata y vapor de yodo, que tras una breve exposición a la luz (algunos minutos) en la cámara se convertía en yoduro de plata formando una imagen latente. Esta imagen podía revelarse y hacerse visible mediante el uso de vapores de mercurio. El invento de Daguerre fue presentado en la Academia Francesa de Ciencias el 7 de enero de 1839, y se convirtió de forma rápida en un medio con éxito comercial para la realización de retratos.

N. Niepce, 1827

por Jean-Baptiste Sabatier-Blot
En 1835 el inglés William Fox Talbot produjo las primeras imágenes fotográficas negativas mediante una técnica similar a los primeros experimentos de Nièpce, con un tiempo de exposición prolongado (al menos una hora). Después de conocer el descubrimiento de Daguerre, Talbot perfeccionó la técnica para obtener un negativo de papel tras la exposición de tan solo uno o dos minutos, y su posterior revelado químico que permitía hacer visible la imagen. El negativo translúcido resultante, aunque menos detallado que el daguerrotipo, permitía la realización de múltiples copias positivas. Talbot publicó sus resultados en 1841, conocidos con el nombre de “calotipo” (del griego “kalos”, bello y “tupos”, impresión). Este proceso de impresión negativo-positivo ha sido el principio básico de la reproducción fotográfica analógica a lo largo de los siglos XIX y XX hasta la invención de la fotografía digital. En 1851, Frederick Scott Archer introdujo el proceso de colodión húmedo, que reducía el tiempo de exposición a sólo 2 o 3 segundos.
Celuloide, cámaras compactas y fotografía en color y digital
Tras estos primeros pasos en la historia de la fotografía, pasó bastante tiempo para que aparecieran nuevas ideas y desarrollos. Puede considerarse como el siguiente avance importante el descubrimiento por George Eastman en 1887 del celuloide como un medio adecuado y flexible para las imágenes fotográficas, junto con la invención del rollo de película y la patente de Kodak, la primera cámara portátil, en septiembre de 1888.

y de la cámara Kodak, 1888
El rollo de película supuso un progreso inmediato en la aplicación práctica de la fotografía, al permitir tomar varias fotografías consecutivas, así como la captura de instantáneas, ya que las imágenes no necesitaban ser procesadas de forma inmediata e individual. Un año después Thomas Edison redujo el tamaño a la mitad y le añadió bordes perforados, estableciendo así el formato de 35 mm que se generalizaría posteriormente.
El prototipo de cámara compacta Leica desarrollado por Oskar Barnack fue presentado en 1925. Utilizaba una película de 35 mm de formato pequeño y representó una importante mejora en comparación con las voluminosas cámaras de cajón utilizadas hasta entonces.

En 1936, la tecnología fotográfica dio un importante paso adelante con los avances en la película en color cuando Kodak lanzó “Kodachrome”, una película multicapa para revelado en color. Unos años después se inventó la primera cámara instantánea: la cámara Polaroid, presentada por Edwin H. Land en 1848, era capaz de producir una foto completamente revelada poco después de tomarla.

El último paso en la tecnología fotográfica se corresponde con la aparición de las cámaras digitales. Aunque el concepto ya apareció en la década de 1960, se considera a la cámara Eastman Kodak diseñada por Steven Sasson en 1975, como la primera cámara digital autónoma. Los avances en tecnología digital ya a finales del siglo XX, la incorporación de estos en los terminales móviles y la utilización de fotografías en las redes sociales ha supuesto un crecimiento explosivo de la popularidad de este medio.

Cinematografía
Como antecedentes a la invención de la cinematografía podemos mencionar: las proyecciones de imágenes en movimiento ya en el siglo XVII mediante la linterna mágica, dispositivo que permite la representación sobre una pantalla de imágenes colocadas en placas transparentes, utilizando para ello una fuente de luz y una o más lentes; el uso de discos estroboscópicos; y el descubrimiento de la fotografía en la primera mitad del XIX. También la aparición en la década de 1870 de la cronofotografía, secuencias fotográficas utilizadas para estudiar la locomoción de personas o animales, y la posterior utilización de esas secuencias en movimiento utilizando un dispositivo conocido como “electrotaquiscopio”. Este aparato inventado por el fotógrafo alemán Ottomar Anschütz en 1887 consistía en una rueda giratoria con fotografías hechas en placas de vidrio iluminadas por detrás, en las que a través de un visor o proyectadas se podían contemplar las imágenes animadas. En los años siguientes varios inventores desarrollaron dispositivos capaces de capturar y mostrar imágenes en movimiento. La película más antigua que se conserva, conocida como la “Escena del Jardín Roundhay“, que mostraba brevemente a miembros de su familia en movimiento, fue grabada en 1888 por Louis Le Prince, considerado por varios historiadores como el inventor del cine, usando una cámara de lente única y la película negativa de papel de Eastman.
En 1889 Thomas A. Edison encargó a William Kennedy Dickson, empleado de su compañía, el desarrollo de unos dispositivos capaces de captar y presentar imágenes en movimiento. Edison presentó en 1893 el “kinetoscopio“, dispositivo que permitía visualizar una película de celuloide de una duración de aproximadamente medio minuto, convirtiéndose al año siguiente en un éxito comercial con salones públicos en todo el mundo. Las imágenes se capturaron mediante otro aparato, conocido como “kinetógrafo” que puede considerarse como la primera cámara de cine moderna, en un rollo de película de aproximadamente 20 m de longitud y 35 mm de ancho, que se movía de forma intermitente (con paradas y arranques) para tomar una foto a la vez. El kinetoscopio, diseñado para una sola persona que miraba a través de un ocular situado en la parte superior, tenía una película en bucle continuo, con una ventana de visualización que se abría periódicamente solo por un breve periodo para ver la secuencia de imágenes, una a una, utilizando el efecto estroboscópico.

Independientemente de estas experiencias y aparatos de visualización de imágenes en movimiento, la proyección pública de diez cortometrajes de Auguste y Louis Lumière en París el 28 de diciembre de 1895, puede considerarse como el inicio de las películas cinematográficas proyectadas. Estas primeras películas, escenas cortas de actualidad de menos de un minuto, aunque también incluía una comedia escenificada, fueron filmadas en una sola toma de una cámara fija, por los hermanos Lumiere con su invento, el “Cinématographe”. El Cinematógrafo fue un gran éxito comercial por la ilusión creada por las secuencias en movimiento, realizándose múltiples exhibiciones, aunque el principal interés de los hermanos Lumière no fue la producción de películas sino la venta de cámaras y equipos de proyección.

A partir de aquí comenzaron a realizarse experimentos de edición cinematográfica, efectos especiales, movimientos de cámara y construcción narrativa por parte de cineastas de Francia, Reino Unido y Estados Unidos. Estas primeras grabaciones utilizaban argumentos y relatos sencillos. En 1896, se proyectó por primera vez “La Fée aux Choux” ( El hada de las coles ). Dirigida y editada por Alice Guy, es posiblemente la película narrativa más antigua de la historia, así como la primera película dirigida por una mujer. Por otro lado, el exponente más claro de los inicios del cine narrativo fue el cineasta francés George Méliès, que a finales de 1896 fundó la Star Film Company y comenzó a producir, dirigir y distribuir su obra que llego a consistir en más de 500 cortometrajes.
En los años siguientes, se fundaron compañías cinematográficas en diferentes países europeos y americanos y el primer cine permanentemente dedicado a la proyección de películas, el “Nickelodeon”, se inauguró en 1905 en Pittsburgh, Pensilvania. Sin embargo hasta el inicio de la Primera Guerra Mundial la industria cinematográfica francesa se mantuvo como líder mundial, ocupando el 85 % de las proyecciones, de las que la firma Pathé, por sí sola, representaba alrededor del 50% del mercado global a través de su producción y la extensa red de filiales y canales de distribución.
Celuloide, cámaras compactas y fotografía en color y digital
En la década de 1920, se produjeron dos cambios importantes en la industria cinematográfica: la introducción del sonido, y la creación del sistema de estudios, de forma que las personas que trabajaban independientemente comenzaron a unirse a los estudios y a colaborar con otros actores y directores. A finales de 1927, se estrenó El cantante de jazz producida por Warner, que incorporó el sonido a la industria cinematográfica, incluyendo el primer diálogo y canto sincronizados. Está película, es considerada como el primer largometraje sonoro, aunque ya se habían realizado varias experiencias anteriores, como las llevadas a cabo por Charles T. Russell en 1914, Lee de Forest en 1923 o la propia Warner con la película Don Juan en 1926 con efectos de sonido y música sincronizados

Alrededor del ochenta por ciento de las películas de la década de 1890 a 1920 tenían color, mediante baños de tinte monocromático, o con los fotogramas pintados a mano con múltiples colores transparentes y desde 1905 existía un proceso mecanizado con plantillas. Pero el proceso de color natural de tres bandas del Technicolor se introdujo en 1932 con el cortometraje animado de Walt Disney, “Flores y Árboles”. A principios de la década de 1950, el color se convirtió prácticamente en el estándar para las películas de cine.
Durante la década de 1980, el público comenzó a ver películas en las videograbadoras domésticas, extendiéndose cada vez más su uso. Aunque a principios de esa década los estudios cinematográficos intentaron sin éxito iniciar acciones legales para prohibir la posesión de esas videograbadoras, considerándolas una violación de los derechos de autor, con el tiempo, la venta y el alquiler de películas en formato de vídeo doméstico se convirtieron en una importante opción para la exhibición de películas, la proliferación de los negocios de alquiler de vídeos y también una fuente adicional de ingresos para la industria cinematográfica.
A principios del siglo XXI, el rollo físico de la película ha sido reemplazada por tecnologías de película digital, tanto en la producción mediante sensores de imagen digitales, como en la proyección. Desde finales de la década de 2000, las plataformas de “streaming”, especialmente YouTube, permitieron a cualquier persona con acceso a internet y cámaras (una característica estándar de los smartphones ) publicar vídeos accesibles a todo el mundo. La toma de videos cortos con los teléfonos móviles y su posterior publicación en las redes sociales: TikTok, e Instagram, han tenido un crecimiento espectacular ya en el primer cuarto del siglo XXI.
Inicios del cine en España
Las primeras exhibiciones cinematográficas en España tuvieron lugar en Madrid en mayo de 1896, alguna de ellas con el “animatógrafo“, un sistema basado en el kinetoscopio de Edison, mientras que la primera proyección pública de las imágenes del cinematógrafo tuvo lugar el 14 de mayo de ese año (ha venido considerándose que el estreno fue el día 15, festividad de San Isidro) por un representante de los hermanos Lumiere en España, un día después de su presentación en sociedad para la prensa y personalidades. A Alexandre Promio, operador de cámara de la casa Lumiere, se deben las primeras cintas rodadas en España en junio de ese mismo año.
En el siguiente año, 1897, se filmó Riña en un café; considerada la primera película española con argumento, fue dirigida por Fructuós Gelabert y se rodó con una cámara que había construido él mismo. De esta cinta sólo se conservan algunos fotogramas, aunque fue posteriormente reconstruida por el mismo director en 1952. Otros directores pioneros en el cine español fueron Ricard de Baños, y Segundo de Chomón dedicado al cine fantástico. Todos ellos realizaron sus películas en Barcelona, convirtiendo a la ciudad en el primer centro neurálgico del cine español durante dos décadas. Durante la Primera Guerra Mundial España vivió una de época dorada con un importante desarrollo del cine, llegando a realizarse 242 películas por 28 productoras.

Referencias
- David Wooters, A History of Photography From 1839 to the Present, Ed. Taschen 2012
- https://photographpreservationprogram.hsites.harvard.edu/harvards-history-photography-timeline
- https://historia.nationalgeographic.com.es/a/louis-daguerre-mago-imagen-precursor-fotografia_14907
- https://www.acs.org/education/whatischemistry/landmarks/historia-quimica/eastman-kodak.html
- https://www.eastman.org/camera-obscura-revolutionary-kodak
- https://leica-camera.com/es-ES/fotografia/100-anos/la-historia-de-leica-I
- Wheeler Winston Dixon, Gwendolyn Audrey Foster. A Short History of Film. Rutgers University Press. 2018
- López Fernández, J.L. (2015) “Los científicos en el cine”. Fotocinema. Revista científica de cine y fotografía, 11, pp. 261-285
- http://precinemahistory.net/index.html
- https://profernandof.wordpress.com/historia-del-cine/pioneros-del-cine/el-kinetoscopio/
- Jon Letamendi y Jean-Claude Seguin, “La llegada del cinematógrafo a España (1896-1897): Metodología y esbozo”, Secuencias, n.º 28, 2006, p. 13-26
- Joaquín Cánovas Belchí. Las primeras sesiones del “Cinematógrafo Lumière” en Madrid. Actas del V Congreso de la AEHC, 1995, págs. 55-61
- https://cinema23.com/blog/trayecto23/historia-del-cine-espanol/