Tras las primeras emisiones de Televisión, primero mediante sistemas mecánicos en la década de 1920 y posteriormente mediante exploración electrónica en la década de 1930, y una vez finalizada la II Guerra Mundial se reestablecen las transmisiones de televisión en aquellos países que las habían iniciado y se generalizan al resto de países. A partir de aquí, se inician los desarrollos para obtener sistemas de televisión en color, se utilizan nuevos elementos de captación de imágenes y se consigue la digitalización eficiente de las señales de televisión dando lugar a un crecimiento exponencial en la difusión de la televisión. Posteriormente aparecen las tecnologías de alta definición HDTV, que juntamente con los desarrollos de las pantallas planas suponen un cambio sustancial en la calidad de las imágenes recibidas.
También han ido evolucionando los procedimientos para la captación transmisión y recepción de las señales de televisión; desde el sistema de emisiones radioeléctricas, la TV terrestre; al uso de diferentes tecnologías de difusión con un elevado número de canales: TV por cable, satélite o mediante protocolos de Internet (IP) y distribución por “streaming” a cualquier tipo de receptor fijo o móvil. Por último, en esta entrada se incluye una breve reseña sobre la evolución de la televisión en España.
Televisión en Color
La televisión en color se basa en el efecto físico de que cualquier color, es decir la radiación electromagnética de una determinada longitud de onda dentro del espectro visible, puede reproducirse en el ojo humano mediante la combinación de tres colores primarios. Tres colores son primarios si ninguno puede obtenerse como combinación de los otros dos. En la práctica se utilizan el rojo, verde y azul (RGB) como compromiso entre la gama de colores reproducidos y los materiales luminiscentes disponibles.
La primera demostración práctica de un sistema de televisión en color fue presentada por John L. Baird en 1928 utilizando exploración mecánica con tres discos de Nipkow, con 30 agujeros en espiral para cada color primario cubiertos con filtros rojos, verdes y azules. La fuente de luz en el receptor estaba compuesta por dos tubos de descarga de gas, uno de mercurio y helio para los colores verde y azul y otro de neón para el rojo, logrando así emitir las primeras imágenes en color. Al año siguiente, H. E. Ives y otros investigadores de los laboratorios Bell presentaron un sistema de televisión en color que utilizaba una sola espiral por cuyos agujeros pasaba la luz de tres fuentes de color. La señal detectada en las células fotoeléctricas de cada uno de los colores se enviaba simultáneamente por circuitos independientes.
Para tener en cuenta los receptores en blanco y negro ya existentes, George Valensi propuso en 1938 el principio de compatibilidad en los dos sentidos, de emisiones en color a recepciones en blanco y negro y de emisiones en monocromo a recepciones en color, por lo que el sistema de color que se desarrollara debía ser compatible con las emisiones monocromas. En 1940 la Columbia Broadcasting System (CBS) presentó en los EEUU un sistema electromecánico diseñado por Peter Goldmark, que combinaba tubos de rayos catódicos con discos giratorios de filtros de los tres colores primarios. Las señales de estos colores eran enviados secuencialmente de forma que el ojo integrara la imagen en color original. Tras posteriores mejoras, la CBS inició las transmisiones de televisión en color con este método en 1951, pero la incompatibilidad con los receptores en blanco y negro (B/N) y las bajas ventas lo llevaron al fracaso. Finalmente, la televisión en color electrónica se desarrolla mediante los trabajos de la RCA, dando lugar al sistema americano, NTSC (National Television System Commitee), cuyas emisiones regulares comienzan en 1953. Inicialmente el diseño utilizaba espejos dicroicos para separar los tres colores de la imagen y enfocar cada uno en un tubo diferente. La pantalla de recepción consistía en un tubo de rayos catódicos (TRC) con tres cañones de electrones, uno para cada señal de color primario, y una máscara compuesta de cientos de miles de partículas de fósforo de los tres colores, barridos por los cañones de electrones horizontalmente y línea por línea.
Para conseguir la compatibilidad con los receptores B/N se convierten las tres señales de color en dos: una de luminancia, que incluye la información del brillo de la imagen, lo que corresponde a una emisión monocromática; y otra, la crominancia que lleva la información del color. Este procedimiento fue la base de la que partieron otros investigadores, principalmente europeos. El estándar tenía una resolución de 525 líneas y 30 imágenes por segundo. El primer televisor en color de venta al público, con un precio de 1175 $, parece ser que fue el modelo C1617A de la compañía Admiral disponible en las tiendas de varias ciudades del país en enero de 1954. Un modelo de color algo más barato de RCA, el CT-100 de 15“ y el primero producido en masa, llegó a los distribuidores en abril de 1954.

En Francia se iniciaron las pruebas de emisiones en color en 1961 utilizando el sistema SECAM (SÉquentiel Couleur À Mémoire), debido a los trabajos previos de Henri de France de la empresa Thomson y en Alemania Walter Bruch de Telefunken desarrolló en 1962 el sistema PAL (Phase Altenating Line). Ambos utilizan una tecnología que mejoraba ciertos aspectos del NTSC, fundamentalmente de errores cromáticos, y una resolución de 625 líneas y 25 cuadros o imágenes por segundo.
El PAL fue propuesto como sistema de color paneuropeo en la Conferencia de Oslo de 1966 pero no se llegó a un acuerdo y como resultado los países de Europa Occidental, con la excepción de Francia, adoptaron el PAL mientras que los de Europa Oriental y Francia el SECAM. Los servicios regulares de televisión en color fueron lanzados en 1967 en Inglaterra, Alemania y Francia, sucesivamente y también en otras naciones como Rusia o China. Otros países que adoptaron el sistema americano, como Japón o Canadá comenzaron sus emisiones algunos años antes. A partir de 1968 se fue extendiendo la televisión en color al resto del mundo.

Uno de los primeros televisores en color de venta pública fabricados en Europa

La televisión digital y de alta definición. Pantallas planas
La norma para la digitalización de la televisión para su utilización en estudio promulgada por la Unión Internacional de Telecomunicaciones, ITU-R BT.601, es del año 1982. Sin embargo, es la publicación en 1994 de la norma MPEG-2 (Moving Picture Experts Group) de compresión de imágenes, que resuelve el problema del ancho de banda necesario para transmitir imágenes digitalizadas, junto con los estándares de transmisión: DVB (Digital Video Broadcasting) en Europa, ATSC (Advanced Television Systems Committee) en EEUU y otros; lo que permite a partir de 1996 el inicio de las transmisiones de televisión digital de forma regular. También en este caso no se llega a establecer una norma única de funcionamiento, por lo que es necesario la realización de una trans-codificación para la emisión en un país con un sistema diferente.
Las primeras transmisiones de televisión de alta definición utilizando técnicas analógicas son de 1984, desarrollados por la japonesa NHK y coincidiendo con los Juegos Olímpicos de los Ángeles; pero no es hasta 1996, tras el establecimiento de las emisiones regulares de la televisión digital, cuando se establece un estándar para la televisión de alta definición (HDTV), mediante tecnología digital. En el año 2000, la UIT-R (Sector de Radiocomunicaciones de la UIT) instaura una norma HDTV única para todo el mundo, con una nueva relación de aspecto (horizontal:vertical) de 16:9, en vez de los 4:3 tradicionales y diferentes resoluciones, hasta la más alta de 1920 x 1080 píxeles. Sin embargo, las emisiones no se generalizan hasta la progresiva sustitución, a partir de 2005, de los Tubos de Rayos Catódicos (TRC) por las pantallas de recepción de Plasma y de cristal líquido (LCD).
Los primeros desarrollos en pantallas de plasma fueron realizados por Donald Bitzer de la Universidad de Illinois en 1964, el mismo año en que George H. Heilmeier, trabajando para la RCA, descubrió varios efectos electroópticos en cristales líquidos y la posibilidad de crear imágenes en ellos. Gracias a este trabajo, en mayo de 1968 se presentó por la RCA el primer reloj digital LCD y ya en la década de 1970 se utilizaron ampliamente las pantallas LCD en productos de consumo como relojes y calculadoras de bolsillo. Posteriormente a finales del siglo XX, empiezan a comercializarse las pantallas de televisión en color de plasma y tecnología de matriz activa (TFT), marcando el inicio de la utilización exclusiva de pantallas planas para televisores y monitores, y también de pantallas planas de bajo consumo utilizadas en teléfonos inteligentes, ordenadores portátiles y tabletas táctiles.

Las primeras televisiones con representación en tres dimensiones (3D) aparecen en el año 2010, pero constituyen un fracaso. Las sucesivas mejoras de las pantallas (LED, OLED) y su cada vez mayor definición y tamaño han producido una nueva revolución en la calidad de la representación electrónica de las imágenes y en la forma de ver la televisión. A partir de mediados de la década de 2010 se producen nuevos incrementos en la resolución de las imágenes para televisión con los denominados sistemas 4K y 8K, o UHDTV (Ultra High Definition TeleVision), con una resolución horizontal de unos 4000 y 8000 píxeles respectivamente.
Sistemas de emisión y recepción de TV: terrestre, por satélite, por cable, por internet (IP)
Tradicionalmente las señales de televisión se han venido recibiendo mediante sistemas de radio terrestres, es decir: utilizando emisores radioeléctricos de elevada potencia; antenas, tanto para la transmisión como para la recepción; y receptores electrónicos integrados en un mueble con la propia pantalla de visualización, que hasta finales del siglo XX estaba constituida exclusivamente por un tubo de imagen (un TRC). Para el caso de edificios de varias viviendas ha sido común el uso de las denominadas antenas colectivas: antenas colocadas en mástiles con un sistema de amplificación y distribución posterior para las diferentes viviendas.
En EEUU se extendieron rápidamente los sistemas de transmisión por cable coaxial, mientras que en Europa y especialmente en España estos tardaron bastante más tiempo en aparecer, a la vez que se desplegaban los sistemas de recepción por satélite en convivencia con la difusión terrestre
La Televisión Digital Terrestre (TDT) es el resultado de la aplicación de la tecnología digital a la señal de televisión, para luego transmitirla por medio de ondas hercianas terrestres, es decir, aquellas que se transmiten por la atmósfera sin necesidad de cable o satélite y se reciben por medio de antenas UHF convencionales. La digitalización de la señal de televisión permite un mejor uso del espectro disponible, lo que puede utilizarse para proveer un mayor número de canales, mejor calidad de imagen o imagen en alta definición. En España las emisiones de TDT comenzaron en el año 2000, conviviendo con las emisoras de televisión analógica hasta el cese de estas en abril del año 2010.
La televisión por satélite es un método de transmisión de televisión consistente en utilizar un satélite de comunicaciones como repetidor de una señal de televisión emitida desde un punto de la tierra, de forma que ésta pueda llegar a otras partes del planeta. De esta forma es posible la difusión de señal televisiva a grandes extensiones de terreno, independientemente de sus condiciones orográficas. La primera vez que se utilizó la tecnología de transmisión por satélite, mediante el Syncom III, fue en los Juegos Olímpicos de Tokio en 1964
La televisión por cable es un servicio que ofrece transferencia de imágenes de televisión a domicilios abonados. Surge en Estados Unidos a mediados del siglo XX para solucionar el problema de recepción de televisión en zonas alejadas de los centros de emisión. Estas redes utilizaban el cable coaxial y transmitían señales analógicas que llegaban directamente al hogar de los usuarios. En Europa, dada la inicialmente escasa extensión de las redes de cable coaxial, se utilizó durante unos años desde principios del siglo XXI la recepción de canales temáticos de televisión y vídeo a la carta mediante el par telefónico, usando las tecnologías ADSL, que pronto quedaron obsoletas. La tecnología del cable de cobre ha sido sustituida por la fibra óptica, que proporciona además telefonía y acceso a internet de banda ancha.
La televisión experimentó un importante cambio en la década de 2010 con el auge del streaming, mediante el acceso a Internet de gran velocidad tanto por fibra óptica como por tecnologías inalámbricas, modificando no solo la forma en que se veía televisión, sino también su significado. Plataformas de video por un lado, como You Tube (creada en 2005) con millones de vídeos subidos a la nube y visualizados constantemente, y por otro lado, servicios de contenidos como Netflix, HBO, Amazon Prime Video y otras, que crecieron rápidamente produciendo sus propias series y películas originales. A partir de entonces, “televisión” no solo significa la pantalla grande en una habitación, sino cualquier pantalla, en cualquier lugar: televisores inteligentes, portátiles, tabletas y teléfonos.
Producción de programas de TV
En cuanto a los equipos de producción, el tubo de cámara es uno de los elementos principales que condiciona la calidad técnica de la imagen. Las primeras cámaras electrónicas utilizaban tubos basados en el iconoscopio lo que obligaba al uso de grandes lentes para asegurar un nivel adecuado de luz en ellos. La separación de la parte óptica de la electrónica, fundamentalmente mediante el tubo orticón-imagen en 1945, permitió una reducción del tamaño de las cámaras, aunque con la llegada de la televisión en color, y la necesidad de utilizar cuatro tubos (tres para los colores primarios y uno para la luminancia), el tamaño de estas volvió a incrementarse.

La aparición de los tubos fotoconductores de captación de imágenes: vidicon en 1951, y especialmente el plumbicon en 1962; junto con la utilización de transistores y posteriormente de los circuitos integrados en la electrónica de las cámaras, dieron lugar a una disminución del tamaño de estas y a la aparición de cámaras portátiles de color, como las utilizadas para periodismo electrónico en combinación con un grabador de cinta magnética.
El dispositivo de carga acoplada CCD (Charge Coupled Device), que ha sustituido a los tubos de cámara como elemento captador de imágenes, está formado por una placa de estado sólido dividida en un gran número de elementos fotosensibles, conocidos como píxeles, que transforman la señal óptica en eléctrica. Estos dispositivos se desarrollaron en los Laboratorios Bell en 1969 y las primeras cámaras que los incorporan aparecen en 1983. Sus características: pequeño tamaño, ligereza, baja potencia de alimentación y su larga duración, han supuesto un cambio definitivo en las cámaras de televisión. En lo que se refiere a la óptica, las cámaras han ido pasando de los objetivos fijos a las torretas giratorias con varios objetivos y finalmente al zoom que sustituye a varios objetivos.

La producción de televisión hasta el desarrollo, a partir de la segunda mitad de la década de 1950, de los equipos de videograbación, o magnetoscopios, se hacía principalmente en estudio y en directo, mientras que para emitir programas en diferido e imágenes captadas en exteriores se utilizaba la grabación en película de cine y su posterior proyección y captación con una cámara de televisión. Los estudios de televisión constan básicamente de unos platós donde se captan mediante cámaras, utilizando una adecuada iluminación, y micrófonos las escenas que en ellos se desarrollan. Las señales de vídeo y audio captadas se mezclan en un control de realización, añadiendo en su caso: textos, sonidos, gráficos o imágenes adicionales, para completar el programa, o se mezclan a posteriori mediante sistemas de postproducción para su grabación y posterior difusión.
Los avances que permitieron la reducción de tamaño y peso en las cámaras, magnetoscopios, y equipos de control, hizo posible el incremento de programas grabados que podían ser almacenados y emitidos posteriormente en diferido, la introducción de tomas de televisión en exteriores, así como el uso de unidades móviles con todos los elementos de producción.
La Televisión en España
El 10 de junio de 1948 se realizan en Barcelona, en la Feria Internacional de Muestras, las primeras demostraciones públicas de televisión por parte de la empresa Philips con la instalación de un stand, que incluía varios televisores de 567 líneas de definición de imagen. El estudio y la emisora desde la que se efectuaron las transmisiones estaba a unos 200 metros. El 8 de agosto del mismo año se realizó en Madrid, por parte de la RCA, la transmisión de una novillada desde la plaza de toros de Vista Alegre. Las imágenes fueron recibidas en 17 aparatos de 625 líneas situados en el Círculo de Bellas Artes de la calle de Alcalá. El experimento fue un fracaso por culpa del escaso voltaje de la plaza, y los asistentes reclamaron el importe de la entrada.
Posteriormente se iniciaron tímidamente experiencias de transmisión de señales de televisión en 1951 en el laboratorio de Radio Nacional de España situado en el Paseo de la Habana de Madrid. La primera decisión que se tomó allí fue no seguir el sistema de Francia, a pesar de que ya tenía servicios de televisión bien establecidos, y adoptar la norma de 625 líneas.
En 1955 se adquirió un transmisor profesional, que se instaló en los locales de la Avenida de la Habana con un sistema radiante adecuado. Se adquirieron también, para la producción, tres cámaras provistas del tubo Orticon-Imagen, un “telecine”, un mezclador y enlaces móviles de microondas. Con todos estos equipos, se inauguró el servicio regular de televisión el 28 de octubre de 1956 que sólo cubría parte de la ciudad de Madrid. En esos momentos sólo había unos 600 aparatos receptores en funcionamiento, dado su elevado precio de entre 24.000 y 32.000 pesetas.

Con el fin de incrementar el parque de receptores y por tanto la audiencia, el Gobierno convocó, mediante un Decreto de 3 de octubre de 1957, un concurso para la fabricación nacional de hasta 20.000 equipos con un precio reducido inferior a 10.000 pesetas y con una pantalla de 17 pulgadas. Una orden de 30 de agosto de 1958 aprobó la adjudicación para la fabricación de esos receptores por varias empresas, entre las que cabe destacar por el número de aparatos asignados, a las siguientes: Marconi Española, Standard Eléctrica, RCA Española y Payma.
Las elevadas variaciones en la tensión de la red eléctrica (en algunos casos de hasta el 25 %) y la gran sensibilidad de los receptores y los tubos a los cambios de tensión, obligó a que se utilizaran estabilizadores externos, que mediante el empleo de dos transformadores y un condensador, eran capaces de mantener la tensión dentro de un margen de variación inferior al 5 %.
A partir de la inauguración del servicio en Madrid se emprendió un rápido proceso para cubrir el territorio español. En 1958 entra en servicio el enlace radioeléctrico entre Madrid y Barcelona y en 1959 las emisoras de Zaragoza y Barcelona. En octubre de ese año se proporciona cobertura a las dos Castillas utilizando el repetidor colocado en Navacerrada (la Bola del Mundo). En los años siguientes y hasta 1962, se consigue que la televisión llegase a casi todas las ciudades más importantes y a un alto porcentaje del territorio español, mediante el establecimiento de una importante red de radioenlaces, transmisores y repetidores.
En 1962 se instaló un enlace de microondas para la transmisión de señales de televisión completamente transistorizado, siendo el primer de Europa, y el mismo año entraron en servicio dos unidades móviles fabricadas en Japón con cámaras transistorizadas, también las primeras utilizadas en Europa con tecnología de estado sólido. Aunque la invención del transistor es de 1947 y su utilización en los receptores de radio fue relativamente rápida, el primero totalmente a transistores es de 1954, su empleo en lo receptores de televisión tardó más de quince años. En España el primer prototipo de televisión transistorizado fue presentado por la empresa Iberia Radio en la Feria de Muestras de Barcelona en 1965.
Cuando en 1964 la televisión llegó a las Islas Canarias, el número de televisores sobrepasaba el millón, y se inauguraban los estudios de Prado del Rey en Madrid. Ya con una sólida infraestructura, los Servicios Técnicos se organizaron con responsabilidades territoriales y especializaciones. Se redactó un Plan Nacional de Televisión para el período 1964-1967 y se emprendió la tarea de poner en marcha un segundo programa de TVE emitido en los canales de UHF que comenzó sus emisiones en 1966. En 1967 el número de receptores sobrepasó los dos millones.

A finales de 1965 se iniciaron en España las pruebas de televisión en color en SECAM y en PAL. La Dirección Técnica de TVE preparó un extenso informe sobre los dos sistemas recomendando la adopción del PAL para España. La primera transmisión de televisión en color se realizó en marzo 1971, pero no es hasta el año siguiente cuando comenzaron las emisiones regulares coincidiendo con los Juegos Olímpicos de Múnich. La extensión de la televisión en color al gran público se produjo con motivo de las celebraciones del Campeonato del Mundo de Fútbol en 1982.

En 1983 empezaron a surgir las televisiones autonómicas, en 1989 se creó Retevisión, y en 1990 las empresas de televisión privadas iniciaron sus emisiones, todo lo cual dio una nueva dimensión a la televisión en España y un importante impulso a la tecnología nacional. Este impulso se materializó con el lanzamiento, en 1992, del primer satélite español de comunicaciones, el Hispasat 1ª, con capacidad de retransmitir señales de televisión, radio y telefonía. También en ese año y durante las Olimpiadas de Barcelona, se realizaron pruebas de transmisión de televisión de alta definición (HDTV), con una técnica analógica desarrollada en Europa, 1250 líneas de definición y un formato panorámico de 16/9, que finalmente no fue estandarizado.
El despliegue oficial de la Televisión Digital con la TDT tiene lugar a finales de 2005, aunque las primeras emisiones técnicas se habían realizado desde finales de 1999, y el 3 de abril de 2010 cesaron oficialmente en España las emisiones de televisión analógica. TVE lanzó el 8 de agosto de 2008 su canal en alta definición, TVE HD, coincidiendo con la celebración de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.
Referencias
- Detrás de la Cámara. Historia de la televisión y de sus cincuenta años en España. Olga Pérez Sanjuan (Coordinadora) [et al.]. Ed. Colegio Oficial y Asociación Española de Ingenieros de Telecomunicación. 2008
- Romeo López. J. M., Museo de Telecomunicaciones. EUIT de Telecomunicación. Madrid, 2005
- Early Color Television. https://www.earlytelevision.org/color.html
- 75 Years of Innovation: Color televisión. https://www.sri.com/75-years-of-innovation/75-years-of-innovation-color-television/
- Murray Susan. Bright Signals. A History of Color Television. Duke University Press, 2018. JSTOR, https://doi.org/10.2307/j.ctv11cw63m
- Romeo López, José María. El desarrollo de la televisión en España a través de BOLE. Revista BIT, nº 59, oct-nov 2006
- https://ethw.org/Milestones:The_High_Definition_Television_System,_1964-1989
- 75 Years of Innovation: High-definition television (HDTV). https://www.sri.com/press/story/75-years-of-innovation-high-definition-television-hdtv/
- Romeo López, José María. El desarrollo de la televisión en España a través de BOE. Revista BIT, nº 59, oct-nov 2006
- María Teresa Soto Sanfiel, Francesc Xavier Ribes i Guàrdia. Evolución de la TDT en España. Revista Telos, Nº 57. Octubre-diciembre 2003. Telefónica. https://telos.fundaciontelefonica.com/archivo/numero057/evolucion-de-la-tdt-en-espana/
