La Economía Azul está de moda, pero no como una tendencia pasajera, sino como una estrategia que busca transformar la manera en que aprovechamos los mares y las costas. Combina crecimiento económico, sostenibilidad ambiental y empleo de calidad, y está llamada a ser una de las grandes palancas de desarrollo en las próximas décadas.
En un estudio reciente de la Unidad de Explotación Portuaria de la UPM publicado en European Transport Studies analizamos cómo se pueden priorizar los sectores clave de la Economía Azul en España y Europa utilizando árboles de decisión, una técnica de análisis de datos que ayuda a identificar qué actividades tienen mayor peso económico, social y ambiental.
Transporte marítimo y turismo costero: motores en España
El análisis sitúa al transporte marítimo como el gran pilar de la Economía Azul. No es sorpresa: más del 80% del comercio mundial se mueve por mar, y España, con su posición estratégica entre el Atlántico y el Mediterráneo, es un nodo clave en las cadenas logísticas europeas.
Junto a él, el turismo costero aparece como un sector fundamental en nuestro país, especialmente en regiones como Baleares, Andalucía o Canarias. Su impacto en empleo y PIB es enorme, aunque depende mucho de factores estacionales y de la adaptación frente al cambio climático.

Europa apuesta por diversificación y energías marinas
En el conjunto europeo, además del transporte marítimo, cobran fuerza las actividades portuarias y sectores emergentes como la energía oceánica. Este último es especialmente interesante porque conecta directamente con los objetivos del European Green Deal y la transición energética. Las energías marinas, desde la eólica offshore hasta las corrientes oceánicas, pueden convertirse en un motor de innovación, empleo y sostenibilidad.
¿Por qué importa esta jerarquización?
Porque los recursos (públicos y privados) son limitados, y saber dónde poner el foco resulta esencial. Los árboles de decisión permiten visualizar de forma clara qué sectores son más estratégicos y qué variables marcan la diferencia: empleo, facturación, valor añadido…
En el caso de España, el modelo confirma que transporte marítimo y turismo costero son los sectores que más atención requieren, mientras que en Europa el panorama es más diversificado, con un mayor peso de la industria naval y las energías marinas.
Tres mensajes clave para el sector portuario
- Invertir en sostenibilidad: electrificación de muelles, combustibles alternativos y digitalización de la gestión portuaria.
- Impulsar la innovación: apoyar a sectores emergentes como la energía oceánica con incentivos y proyectos piloto.
- Potenciar la especialización regional: no todos los puertos ni todas las regiones tienen el mismo perfil; aprovechar las fortalezas locales es fundamental.
La Economía Azul no es una etiqueta, es una hoja de ruta. España y Europa tienen ante sí el reto de equilibrar crecimiento y sostenibilidad, y estudios como este ayudan a tomar decisiones basadas en datos y no solo en intuiciones.
El mar ha sido siempre una fuente de riqueza y oportunidades. Ahora, con la transición ecológica en el horizonte, puede convertirse también en la clave para una economía más innovadora, sostenible y resiliente.
Enlace del estudio: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2950298525000157?fr=RR-2&ref=pdf_download&rr=978c55318e46f771
Dr. Javier Vaca Cabrero
Universidad Politécnica de Madrid
Interesante, gracias.