Tres proyectos solares donde las mujeres están tomando la iniciativa

Fuente: Greenpeace

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El vínculo entre el género y el acceso a la energía se está convirtiendo en más relevante en cuanto a que estos asuntos energéticos se entienden cada vez más en términos de derechos humanos y justicia social. Las mujeres se ven afectadas de manera diferente debido a su desigualdad social y económica. Esta desigualdad también les aparta de ser parte de la solución, en cuanto a que están constantemente excluidas de las posiciones de toma de decisiones (desde gobiernos locales hasta la política internacional). Sin embargo, cada vez tienen más influencia en las soluciones e innovaciones sociales que están surgiendo “desde abajo”. Exponemos tres ejemplos de iniciativas solares en la que las que las mujeres son protagonistas:

Solar Sister
La desigualdad de género está a menudo directamente relacionada con la pobreza, pero algunos estudios muestran que cuanto mayor es la proporción de la población de un país que tiene acceso a la electricidad, mayor es su igualdad de género (independientemente de la cantidad de población por debajo de la línea de pobreza, establecida en 1,25 dólares al día).

Solar Sister tiene como objetivo erradicar la pobreza energética mediante la creación de una red de venta directa deliberadamente centrada en las mujeres que trae energía limpia a algunas de las comunidades más pobres y remotas de África.

Las mujeres compran lámparas solares y cocinas limpias a través de otras mujeres para usarlas o venderlas en sus propias comunidades, complementando sus ingresos mientras disfrutan de una fuente de energía que les da la luz para leer y trabajar y que no implica la inhalación de humos tóxicos.

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The Barefoot College

Este proyecto es similar al de Solar Sister, pero va un paso más allá en cuanto a escala internacional, centrándose además en el, quizás, colectivo más vulnerable de mujeres: las ancianas. En sociedades de todo el mundo, desde aldeas rurales remotas de la India a países desarrollados en el norte global, las mujeres pierden su valor social a medida que envejecen (pierden su “utilidad reproductiva” y su “atractivo”, siendo dejadas gradualmente de lado).

El Barefoot College en Rajasthan capacita a mujeres indígenas mayores para convertirse en “ingenieras solares”, lo que les permite desafiar las percepciones de su obsolescencia, elevar su posición social y su influencia en sus comunidades.

Las “abuelas solares”, como se las conoce, consiguen así el respeto por sus conocimientos especializados y por conseguir acceso a la energía en sus aldeas. La formación a mujeres mayores es también una opción estratégica: los hombres jóvenes suelen dejar sus aldeas para trabajar, llevándose sus conocimientos con ellos y dejando a la comunidad sin alguien para mantener los paneles solares y las lámparas, y sin alguien para transmitir sus conocimientos a la siguiente generación. Las ancianas, en cambio, se quedan en sus comunidades, cuidan a los niños y juegan un papel clave en todas las operaciones domésticas, incluyendo el uso de energía.

Las abuelas solares, la mayoría de las cuales son analfabetas, completan un curso de capacitación de seis meses en el Barefoot College, antes de regresar a sus hogares armadas con destornilladores, baterías, circuitos, bombillas y un nuevo sentido de de auto-respeto.

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SunSaluter

La estadounidense Eden Full Goh cuenta que tuvo su idea cuando estaba en el instituto. Esta le valió varias becas y ayudas para trabajar en su idea junto a académicos. En su segundo año de universidad, la abandonó y se centró en desarrollar una empresa social para su invención. Actualmente, su sistema se usa en dieciséis países de todo el mundo.

Este sistema se basa en que los paneles solares sigan al sol de manera eficiente. El producto usa botellas de agua y la fuerza de la gravedad para que el panel se incline lentamente en el transcurso del día, lo que aumenta la eficiencia en un 30% sin necesidad de utilizar energía extra. También proporciona 4 litros de agua potable en el proceso, filtrando el agua de las botellas que se usan como peso.

El aumento de la producción significa la necesidad de menos paneles solares. La gente en zonas empobrecidas aisladas fuera de la red eléctrica a menudo tiene que elegir entre gastar sus pocos ingresos en energía o en agua limpia, pero con este sistema pueden conseguir ambas cosas por menos dinero.

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