- Nombre del edificio: Edificio de oficinas San Bernardo
- Ubicación: Calle San Bernardo 123, 28015 Madrid
- Barrio / Distrito / Municipio: Trafalgar / Chamberí
- Año de construcción: 1970
- Arquitecto / Equipo: Desconocido
- Tipología: Arquitectura administrativa.
- Etiquetas: GEOMETRÍA, MALLAS, MASA Y VACÍO, COMPOSICIÓN CERRADA, ESTEREOTOMÍA, TECTÓNICA
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- Autor de la entrada: Mar Suñer Fernández
El edificio está situado en el encuentro de San Bernardo con la Glorieta de Quevedo. Este destaca por su fachada, que adquiere cierto protagonismo más allá de la propia función y resalta entre los edificios residenciales que lo rodean. No pretende mimetizarse, sino integrarse por medio del contraste.
El tema principal de la fachada es el diálogo entre masa y vacío y cómo estos pueden ordenarse por medio de una retícula que adquiere profundidad. El volumen se compone de piezas de hormigón que sobresalen entre el ritmo constante de huecos acristalados. Es una composición perfectamente articulada, con un ritmo constante. Además se caracteriza por su simetría, claro orden geométrico y jerarquía entre las piezas que lo componen, es decir, estamos hablando de una composición cerrada.
Sin embargo, la disposición ligeramente desplazada de las piezas verticales de hormigón, genera cierto dinamismo que compite con el carácter masivo y rígido de las piezas, equilibrando la composición y complejizando la malla.
Otra característica que equilibra la composición es el tratamiento de las piezas de hormigón, como a pesar de su materialidad sólida, pesada y masiva parecen piezas articuladas de una manera mucho más tectónica que estereotómica. Los acabados redondeados que dejan respirar las piezas antes de encontrarse con la siguiente, marcando claramente dónde terminan y empiezan las siguientes. Este recurso da a entender que han sido apiladas una encima de otra en lugar de comprenderse como un mismo elemento sólido.
En definitiva, esta fachada presenta una composición basada en la repetición modular, la geometría y el orden. Habla de la masa y el vacío, y de cómo estos conceptos contrarios pueden organizarse para generar una fachada, aunque sobria y sólida, también dinámica y compleja.