- Nombre del edificio: Serrano 41-43-45
- Dirección completa: Calle de Serrano 41-43-45, 28001 Madrid.
- Barrio / Distrito / Municipio: La Castellana / Salamanca / Madrid.
- Año de construcción: 1975.
- Arquitecto / Equipo: Estudio Lamela.
- Tipología: arquitectura administrativa.
- Etiquetas: MALLAS, CAJAS, ESPACIO FLUIDO, TECTÓNICA, GEOMETRÍA, FUNCIONAL, ENVOLVENTES.
- Enlaces de interés: Serrano 41-43-45
- Autor de la entrada: Eva Wolleswinkel.
En el prestigioso barrio de Salamanca, Serrano 41-43-45 constituye un buen ejemplo de arquitectura comercial del siglo XX. El conjunto está formado por varios volúmenes adosados y fue construido originalmente en la década de 1970. Posteriormente, ha sido objeto de procesos de modernización con el fin de adaptarse a las exigencias contemporáneas en materia de confort, sostenibilidad y flexibilidad.
La arquitectura es funcional y clara: grandes aperturas en fachada permiten una abundante entrada de luz natural en las plantas de oficinas, mientras que la materialización sobria se ajusta al carácter representativo y empresarial de la calle. La estructura favorece plantas abiertas y adaptables, lo que permite que el edificio siga siendo adecuado para una amplia variedad de usos comerciales y administrativos.
Aunque el edificio se caracteriza por una modernidad sobria, en Serrano 41-43-45 pueden identificarse numerosos elementos diversos. En primer lugar, las formas curvas desempeñan un papel importante en el conjunto. Estas se manifiestan en las esquinas redondeadas de la fachada, en los pilares estructurales y en las escaleras centrales. Además, las tramas modulares en los techos y las líneas horizontales de la fachada generan una continuidad visual a lo largo de todo el complejo. Por último, los distintos niveles y la alternancia entre masas y vacíos aportan una dinámica más lúdica a los edificios.
No obstante, el diseño original del conjunto queda parcialmente diluido por las actividades contemporáneas que alberga. Los colores intensos y las luces de neón de las empresas instaladas desvían la atención de las formas arquitectónicas. Desde la distancia, sin embargo, se percibe con mayor claridad cómo los distintos edificios conforman un conjunto coherente.