- Nombre del edificio: Gran Vía 48
- Ubicación: Gran Vía 48, 28013 Madrid
- Barrio / Distrito / Municipio: Sol – Centro / Madrid
- Año de construcción: rehabilitación 2015–2018
- Arquitecto / Equipo: Rafel de la Hoz y Monteoliva Arquitectura
- Tipología: Arquitectura comercial y residencial
- Etiquetas: ENVOLVENTES, GEOMETRÍA, CONTEXTUALIZACIÓN, ARTICULACIONES, FORMA ABIERTA
- Enlaces de interés: https://www.monteolivaarquitectura.com/granvia48
- Autor de la entrada: Mar Suñer Fernández
El edificio de Gran Vía 48 se encuentra en pleno centro, es el claro ejemplo de cómo intervenir en un entorno histórico sin recurrir a la imitación literal ni a la ruptura con el lenguaje de la arquitectura que lo rodea.
En él destaca el tratamiento de la fachada, la profundidad de esta y la libertad compositiva y sensación de movimiento que evocan los planos verticales que varían en proporción y ritmo sin orden aparente que parece desplazarse. La idea de movimiento se ve reforzada por el juego de luz y sombra creado por estas lamas, genera una fachada viva y cambiante a lo largo del día.
Los paños verticales de hormigón, no solo crean dinamismo dentro de esta composición abierta y libre. Sino que el contraste de ellos frente a las terrazas acristaladas y retranqueadas, dotan a la fachada de profundidad y diálogo entre elementos ligeros y sólidos superpuestos. La multiplicación de los planos en fachada hace que esta se lea por capas y convierte un elemento generalmente plano en uno tridimensional y con un gran peso compositivo.
En la zona superior, la fachada se fragmenta en un volumen cúbico más pequeño que parece flotar sobre el edificio principal. Este recurso sirve para reducir la escala visual, articular el volumen y rematar la composición con una repetición del sistema pero a otra escala. Además, permite que el nuevo edificio se integre sutilmente con el perfil quebrado de la Gran Vía.
Por otro lado, su fachada secundaria, de mayor proporción pero menor profundidad, equilibra la composición compuesta por estas tres piezas. Los tres volúmenes convergen en una esquina de especial interés compositivo, es el remate de la calle, y a pesar del peso de la composición de la fachada, no pasa desapercibida. La manera en la que estos tres bloques se articulan y entrelazan con delicadeza, donde cada uno avanza y sobresale de la fachada con una orientación y profundidad distinta a los demás dota a esa articulación de una gran complejidad e interés geométrico.