- Nombre del edificio: Conjunto Residencial Galaxia
- Ubicación: Calle de Isaac Peral, 4 , 28015 Madrid
- Barrio / Distrito / Municipio: Gaztambide / Chamberí / Madrid
- Año de construcción: 1966-1968
- Arquitecto / Equipo: Antonio Lamela Martínez
- Tipología: Arquitectura residencial/ Espacio público/ Arquitectura comercial,hostelera
- Etiquetas: GEOMETRÍA, SÍNTESIS, FORMA ABIERTA, ENVOLVENTES, DEFORMACION, GESTALT, CONTEXTUALIZACION
- Enlaces de interés: Guía Arquitectura COAM – Edificio Galaxia
- Autor de la entrada: Arturo Gonçalves Sánchez
El Edificio Galaxia plantea una solución magistral a un problema muy común: la síntesis entre el concepto de vivienda (lo privado) y la conexión e interacción con el espacio público. Lamela opta por una geometría que abraza el espacio urbano, generando una pequeña plaza previa que dilata la acera y rompe la rigidez de la alineación de la calle. La composición formal se basa en una estratificación horizontal muy marcada: un potente zócalo comercial acristalado sobre el que “flotan” los cuerpos de viviendas. No es solo el edificio, si no que la conjunción de estos forma un espacio en varias alturas donde se hace la vida en la ciudad. Este posicionamiento topológico de cercanía define rígidamente el espacio público donde se sitúan los comercios y bares. Es una relación de integridad entre los tres edificios principales del complejo, los cuales se acaban articulando mediante estas dobles alturas entre sí. Una de las piezas sufre una deformación al adaptarse a la esquina del trazado urbano de manera clara y evidente.
El recurso formal más potente es el uso de las terrazas corridas con antepechos curvos. Estas líneas sinuosas otorgan al edificio un dinamismo y una vibración de luces y sombras que lo alejan del racionalismo de “caja de zapatos” imperante en décadas anteriores. La repetición rítmica de estas bandas horizontales unifica el conjunto, mientras que la curvatura suaviza la masividad del bloque. Es interesante notar cómo la composición juega con la profundidad: el plano de fachada real está retranqueado, dejando que sean los vuelos de las terrazas los que definan la imagen urbana. Este “velo” horizontal no solo tiene una función estética, sino de control solar y privacidad, demostrando que la forma sigue, de manera sofisticada, a la función.