Nombre del edificio: Viviendas en Cea Berúdez 68
Ubicación: C. de Cea Bermúdez 68, Chamberí, 28003, Madrid
Barrio / Distrito / Municipio: Chamberí / Camberí / Madrid
Año de Construcción: 1969
Arquitecto / Equipo: Juan de Haro Piñar
Tipología: Vivienda colectiva
Etiquetas: MALLA, FORMA ABIERTA, GEOMETRIA, ESTERIOTOMÍA, ESPACIOS INTERMEDIOS
Enlaces de interés: https://docomomoiberico.com/edificios/edificio-de-viviendas-cea/
Autor de la entrada: Blanca Villabrille de Travy
El edificio de la calle Cea Bermúdez 68, proyectado por Juan de Haro Piñar, es un claro exponente de la vivienda colectiva de lujo en Madrid de los años sesenta, que combina una propuesta formal refinada con una estrategia compositiva orientada tanto a la privacidad como al buen asoleamiento y confort.
Se compone de dos bloques simétricos — planteamiento que sugiere orden y jerarquía entre las dos mitades del edificio.
Presenta tres fachadas exteriores, dos medianerías, dos patios de luces interiores (rectangulares) y un gran patio de manzana con forma de rombo. Esta disposición articula de forma clara lo colectivo y lo privado, al mismo tiempo que permite ventilación e iluminación cruzada, un recurso habitual en la vivienda colectiva de calidad.
La fachada se configura como uno de los elementos más distintivos del edificio, pues no queda determinada a partir de la definición de una secuencia de elementos como los balcones, las terrazas sobresalientes o las miradores individuales sino tal y como se articula la fachada, a partir de una cerramiento continuo de lamas metálicas horizontales —una celosía absoluta— que le confiere al edificio una imagen unitaria, casi monumental, totalmente distinta a la fachada doméstica convencional.
Detrás de esa celosía metálica queda completamente protegida la fachada real, la integrada por vidrio y ventanas. Es decir, se manifiesta una intención de protección, cercanía y confort climático, ya que queda evitada la fricción de la fachada con la calle y el entorno urbano.
Las lamas no constituyen únicamente una solución técnica, también son una solución primera de tipo compositivo. Estas lamas conforman una superficie unitaria, horizontal y continua que desactiva la escala doméstica individual y hace acentuar la unidad del volumen, otorgando al edificio un carácter más parecido al de un objeto arquitectónico compacto que al de un grupo de viviendas individuales.
Fruto de esa envolvente, el edificio obtendrá de este modo una imagen sobria, elegante y contemporánea para la época, y dejará de estar inflado en los estilos historicistas o decorativos anteriores para abrazar una modernidad funcional y monocroma, con una clara intención por el confort, la privacidad y la unidad formal.