• Nombre del edificio: Torre BBVA (Castellana 81).
• Dirección completa: P.º de la Castellana, 81A, Tetuán, 28046 Madrid.
• Barrio / Distrito / Municipio: Cuatro Caminos / Tetuán / Madrid.
• Año de construcción: 1981.
• Arquitecto / Equipo: Francisco Javier Sáenz de Oíza.
• Tipología: Arquitectura administrativa.
• Etiquetas: ENVOLVENTES, FORMA CERRADA, TECTÓNICA, TIPOS.
• Enlaces de interés: https://lacasadelaarquitectura.es/recurso/torre-del-banco-bilbao-bbva/1250b3af-a48d-495e-89a1-d3995480d449
• Nombre del autor de la entrada: Alba Esteban Arteaga.
La Torre BBVA de Sáenz de Oiza se presenta como una pieza singular dentro del paisaje arquitectónico del Paseo de la Castellana. Desde el exterior, el edificio se percibe como una unidad compacta, una torre de bandas donde la envolvente continua de vidrio y acero no permite distinguir las funciones interiores. Sin embargo, en planta se revela una lógica estructural y funcional; la disposición de patios en las esquinas, hall y comunicaciones en el centro, y la relación entre ejes longitudinales y transversales que permiten leer la planta como una cruz inscrita en un rectángulo. Tanto en planta como en alzado, la simetría refuerza la sensación de orden cerrado y regular.
En bandas horizontales, se pueden distinguir los elementos de basamento, cuerpo y coronación. El jardín perimetral cumple una función esencial en la composición, separando visualmente la torre del suelo, actúa como un basamento escondido que eleva el volumen principal. El acero oscuro y los módulos horizontales repetitivos enfatizan una monumentalidad. Esta repetición, que responde a una lógica estructural, da dinamismo sin perder coherencia formal. Desde lejos, el edificio se percibe como una unidad volumétrica; pero de cerca, se desvela el ensamblaje de materiales, el edificio tiende a una composición tectónica. En la fachada sobresalen plataformas metálicas que toman un papel compositivo, subrayando el ritmo de las franjas.
La forma regular y equilibrada del edificio refuerza su jerarquía en el contexto urbano, se alinea con el eje de la Castellana, pero rompe con la ortodoxia vertical de los rascacielos convencionales. Frente al modelo de torre liviana y transparente como la Torre Picasso, la obra de Oiza es un volumen pesado, tectónico y brutalista. Contrasta con la estereotomía y la abstracción, alejándose del arquetipo de rascacielos para proponer una arquitectura más expresiva, brutalista y racional.


