- Nombre del edificio: Hospital Rey Juan Carlos
- Ubicación: C/Gladiolo, 28933, Móstoles, Madrid
- Barrio / Distrito / Municipio: Los Rosales/ Norte-Universidad / Móstoles
- Año de construcción: 2012
- Arquitecto / Equipo: Rafael de La-Hoz
- Tipología: arquitectura hospitalaria/asistencial.
- Etiquetas: FUNCIONAL, CONTEXTUALIZACIÓN, ENVOLVENTES, JERARQUÍA, SIMBÓLICO
- Enlaces de interés: https://arquitecturaviva.com/obras/hospital-rey-juan-carlos
- Autor de la entrada: Alba Huerta Mosquero
El Hospital Rey Juan Carlos se ubica en una de las entradas principales al municipio, en una explanada próxima a la A5 y retirada del barrio. Destaca por las dos grandes torres que sobresalientes que sirven de hito en la zona.
El edificio se compone de dos elementos principales: un basamento prismático, de carácter regular; y dos torres ovaladas que sobresalen de este. Entre ambos, podemos observar una relación de inclusión donde, las piezas superiores, sobresalen de la base. Además, es en esta, donde existe una segunda relación de este tipo con dos elementos cúbicos que sobresalen a este y oeste y marcan la entrada principal del edificio. En contraposición, las dos torres ovaladas presenta una relación de proximidad.
Del conjunto, podemos destacar una relación de jerarquía marcada por la diferencia de escala entre los volúmenes principales. Mientras que el zócalo se manifiesta a la misma escala que el barrio, los dos elementos superiores buscan destacar del conjunto y servir de referencia con una mayor altura.
En cuanto a su materialidad en fachada, existe una correspondencia directa con el orden funcional del edificio. El basamento, donde se encuentra la actividad principal del conjunto, cuenta con un aplacado horizontal en celosía metálico más duro, que busca enfatizar su carácter técnico a la vez que reforzar la visión horizontal de la pieza con su contexto. Como excepción, los dos volúmenes cúbicos anexos incorporan un acabado en vidrio blanco traslucido que busca enfatizar su condición de acceso. En las piezas superiores, donde están las habitaciones, presentan una fachada más ligera compuesta por piezas de vidrio moldeado con una serigrafía blanca, que transmiten sensación de calidez y bienestar.
En planta, el zócalo se organiza de manera flexible y modular en tres bandas de usos técnicos con diferente gradiente de accesibilidad las cuales, están divididas por dos ejes horizontales marcados por dos vanos de carácter público. Esta configuración, da la posibilidad al edificio de crecer en horizontal en modificaciones futuras. Los óvalos, por el contrario, se organizan entorno a un patio interior descentrado.
Finalmente, desde un análisis más simbólico, puede leerse una relación simbiótica entre el zócalo, que representa la maquinaria, el elemento más sanitario y técnico; y las torres, vinculadas a lo humano, donde se produce el cuidado y la recuperación. Estas últimas, sobresalen del conjunto con la idea de que sea la dimensión humana la que proyecte el edificio hacia el exterior.