- Nombre del edificio: Fundación Giner de los Ríos
- Dirección completa: Paseo del General Martínez Campos, 14, Chamberí, 28010 Madrid
- Barrio / Distrito / Municipio: Chamberí, Madrid
- Año de construcción: 2015
- Arquitecto / Equipo: Amid.cero9, Cristina Díaz Moreno y Efrén García Grinda.
- Tipología: Arquitectura educativa/institucional
- Etiquetas: SIMBÓLICO, ESPACIO FLUIDO, VACÍO CENTRAL, IRREGULARIDAD, FRAGMENTACIÓN, ENVOLVENTE, ORDEN FUNCIONAL, ORDEN ABIERTO,
- Enlaces de interés:
- Autor de la entrada: Marta Carranza Ostos
La Fundación Francisco Giner de los Ríos, heredera del espíritu pedagógico de la Institución Libre de Enseñanza, creada en 1916, se materializa hoy en un conjunto arquitectónico –concebido por el estudio amid.cero9- que reinterpreta con sensibilidad y precisión los principios de libertad, naturaleza y aprendizaje activo que definieron la obra de su creador.
En planta, el proyecto organiza parte del programa en el perímetro de la parcela, generando y liberando un gran vacío central ajardinado -verdadero corazón del conjunto-, que actúa como espacio intermedio, como distribuidor fluido y como lugar de encuentro. La arquitectura juega con la topografía, permitiendo un recorrido continuo y natural, en el que interior y exterior se integran sin límites estrictos. Los volúmenes, de distintos tamaños y geometrías, se disponen en aparente irregularidad, sin paralelismos ni simetrías, pero manteniendo relaciones de proximidad que los vinculan como partes de un mismo organismo. Aunque autónomos, estos cuerpos crean una sensación de unidad fragmentada, de conjunto dinámico y abierto.
La fachada, tratada con criterios de porosidad y captación de luz, contribuye a esta condición tectónica y ligera, favoreciendo la transparencia y el diálogo constante con el jardín. En el límite del solar aparece la idea de un muro equipado, donde se concentran los espacios servidores, mientras que los volúmenes principales —aulas, salas y espacios de trabajo— se vuelcan hacia el patio central, siguiendo un orden funcional que prioriza el vacío como espacio de convivencia y aprendizaje.
El conjunto responde así a un orden abierto, sin regularidad ni repetición compositiva, que transmite dinamismo, multiplicidad y libertad formal, en sintonía con la filosofía de la ILE. En clave simbólica, el jardín —rediseñado por Teresa Galí-Izard— recupera el espíritu del jardín original documentado históricamente: un espacio vivo, estacional, pedagógico y central en la experiencia educativa. Hoy, al igual que en su origen, este jardín vuelve a ser el verdadero núcleo ideológico y espacial de la Fundación, un lugar activo, cambiante y profundamente significativo.