- Nombre del edificio: Comisaría de Policía Nacional de Móstoles
- Ubicación: C/ Granada, 28935, Móstoles, Madrid
- Barrio / Distrito / Municipio: El Soto / Oeste/ Móstoles
- Año de construcción: 2008
- Arquitecto / Equipo: Miguel Ángel Baños
- Tipología: Arquitectura institucional
- Etiquetas: FUNCIONAL, ENVOLVENTES, DEFORMACIÓN, JERARQUÍA, GEOMETRÍA, ESTEREOTOMÍA, FORMA ABIERTA, ARTICULACIONES, SIMBOLICO
- Enlaces de interés: https://www.tresdetres.net/project/127-08007/
- Autor de la entrada: Alba Huerta Mosquero
La comisaría de Policía Nacional destaca en el barrio por su conjunto volumétrico fruto de su ubicación, una parcela triangular resultante de la intersección de dos calles a diferente cota. El conjunto se compone de la apilación entre dos piezas claramente diferenciadas: un basamento, derivado de la extrusión de la parcela y fragmentado en dos; y un volumen superior volado, que otorga dinamismo y movimiento al conjunto.
A primera vista, se puede leer una relación jerárquica entre ambos volúmenes donde el zócalo se ve subordinado a la pieza superior al elevarla y ensalzarla, enfatizando su carácter principal dentro del conjunto. Según se presenta el edificio en fachada, podemos seguir apreciando esa dicotomía marcada por sus materialidades y colores. Aunque ambas piezas son tratadas de un modo bastante abstracto, el basamento es percibido de manera más natural por su aplacado de granito claro que muestra un carácter más neutral y accesible, mientras que, la pieza superior, se manifiesta más restringida e inaccesible con un aplacado metálico oscuro que transmite mayor privacidad. Este contraste entre colores y materiales; y la apilación de volúmenes, se ve altamente ligada al orden funcional del edificio ya que, en las primeras plantas encontramos programas de atención al público y más accesibles, mientras que, en los pisos superiores, el acceso se va haciendo más limitado. En su conjunto, el edificio se presenta con un carácter estereotómico que, por el dinamismo y fragmentación, tiende a un orden abierto.
Si nos vamos a la planta, podemos intuir como el edificio se organiza en dos ejes principales. Uno longitudinal, resultante del vértice dominante del triángulo isósceles de la parcela; y uno trasversal, derivado del vacío provocado en el zócalo el cual, permite comunicar ambas cotas. Además, podemos percibir como el prisma superior se ve deformado, con intención de adaptarse a la parcela, y la existencia de un elemento descentrado que sirve de articulación y unión entre las dos piezas de la fachada.
Desde un análisis más simbólico podemos apreciar como el edificio mantiene un distanciamiento con el entorno que lo rodea. La presencia de un zócalo masivo, que puede ser fácilmente asociado con una muralla defensiva; el control de sus puntos de acceso, únicamente posible por el vacío trasversal; y la elevación del cuerpo principal, buscan enfatizar mayoritariamente un carácter más enigmático y privado, similar a una fortaleza, que público y accesible, convirtiendo al conjunto en un objeto autónomo de su contexto.