- Nombre del edificio: CA2M. Museo Centro de Arte Dos de Mayo
- Ubicación: Av. de la Constitución, 23, 28931, Móstoles, Madrid
- Barrio / Distrito / Municipio: Casco urbano/ Centro/ Móstoles
- Año de construcción: 2008
- Año de remodelación: 2016
- Arquitecto / Equipo: Celia Vinuesa y Pablo Pérez-Urruti
- Arquitecto de la remodelación: Andrés Jaque
- Tipología: Arquitectura cultural/científica
- Etiquetas: ENVOLVENTES, SÍNTESIS, JERARQUÍA, SIMBÓLICO
- Enlaces de interés: https://www.cosentino.com/es-mx/blog/reset-ca2m/
- Autor de la entrada: Alba Huerta Mosquero
El CA2M, ubicado en el centro de Móstoles, destaca por la presencia de su fachada azul cian. El edificio fue construido en 2008 sobre una antigua casa, La Casona; y reformado por Andrés Jaque en 2016. Esta intervención, tenía por objetivo adecuar los espacios del museo contemporáneo a las formas artísticas del futuro. Para ello, en vez de realizar una reforma convencional, se opta por hacer una serie de intervenciones de manera performativa en diferentes fases que conviertan a la arquitectura, durante su tiempo de desarrollo, en parte de la exposición del museo.
La intervención más notoria, es la realizada en fachada. Desde su construcción, el edificio se encuentra dividido en dos partes: un basamento y una gran pantalla superior. Entre ambas piezas, encontramos una relación de unión.
La materialidad, es usada para marcar la transición del carácter histórico del conjunto. El basamento, hecho de ladrillo en su parte central, cuenta con zócalo sobresaliente y dos elementos rurales que recuerdan al edificio anterior. A ambos lados, encontramos los dos huecos de acceso y, en el extremo izquierdo, una pieza metalizada que sirve de transición y busca mostrar el carácter actual y moderno del edificio a la vez que la entrada principal. Con materialidades similares y el mismo objetivo, la pieza superior, enmarcada con un marco metálico, está formada por una pantalla deformada compuesta por vidrios traslucidos de igual tamaño que se reducen al llegar al basamento. De manera descentrada, aparece un conjunto de vidrios transparentes que muestran la zona principal del edificio, un espacio expositivo de gran altura.
Entre ambas piezas encontramos una relación de jerarquía donde el basamento, a la escala urbana del contexto, sirve de apoyo y alza a la pieza superior en la cual, se usa el marco para sacar del contexto al edificio y enfatizar su carácter público al romper la igualdad de alturas con los de su alrededor.
En el estado original, las piezas rústicas se mostraban con sus colores originales y el marco metálico era negro, mostrando un mayor contraste entre piezas. Con la intervención de Jaque, se unifica toda la fachada con un único color, el azul cian, símbolo de lo digital y modernidad; que busca suspender todas las lecturas anteriores y convertir al edificio en un hito de la ciudad a la vez que un símbolo del arte que alberga.