- Nombre del edificio: Hospital Universitario de la Princesa
- Dirección completa: Calle Conde de Peñalver 65, Calle Diego de León 61, Calle General Díaz Porlier, Calle Maldonado
- Barrio / Distrito / Municipio: Barrio Lista, Distrito Salamanca / Madrid.
- Año de construcción: 1952
- Arquitecto / Equipo: Manuel Martínez Chumillas
- Tipología: Arquitectura Hospitalaría.
- Etiquetas: CUADRÍCULA, SIMETRÍA, EJE, ORDEN CERRADO, JERARQUÍA, ESTEREOTÓMICO, SUSTRACCIÓN
- Enlaces de interés: https://guia-arquitectura-madrid.coam.org/#inm.F2.375
- Autor de la entrada: Marta Carranza Ostos
El Hospital de La Princesa –proyectado por Manuel Martínez Jumillas en 1952- se estructura a partir de una planta cuadrangular y prácticamente simétrica, construida sobre una clara axialidad que dirige el eje transversal hacia su fachada principal en la calle Diego de León. Esta composición, ordenada y rotunda, recuerda a los planteamientos iniciales de Louis Kahn, para quien la arquitectura se generaba a partir de formas geométrica elementales, como ocurre en la Biblioteca Exeter; una lógica semejante puede apreciarse en la configuración matricial de este edificio hospitalario.
El conjunto se levanta sobre un basamento que alberga los tres primeros pisos, subrayando la parte inferior y diferenciándola de los cuerpos superiores. Hacia la calle Maldonado, el edificio despliega una secuencia en peine formada por tres volúmenes abiertos, bloques altos con triple orientación, resultado de la necesidad funcional de iluminar y ventilar las áreas asistenciales.
En fachada, el hospital se caracteriza por la intensa repetición modular de los huecos, lo que refuerza la idea de orden cerrado, simetría y regularidad. En la fachada principal, el uso diferenciado de materiales permite distinguir claramente el cuerpo del basamento, mientras que las plantas superiores, revestidas en ladrillo, consolidan un patrón repetitivo de ventanas idénticas en tamaño y disposición. El conjunto se remata con una cornisa que unifica el desarrollo vertical del edificio.
En la fachada hacia la calle Maldonado, los volúmenes en peine mantienen el basamento continuo que “cose” perimetralmente el conjunto; sin embargo, el cuerpo superior modifica su organización, incorporando terrazas completas en el lado corto de cada peine, que nuevamente se rematan con una cornisa unificadora.
Se trata, en esencia, de un edificio estereotómico, ligado a la tierra, cuya volumetría puede entenderse como una operación de sustracción: los patios vaciados generan los llenos que permanecen, configurando los característicos volúmenes en peine que ordenan su forma y funcionamiento.