Nombre del edificio: Edificio Beatriz
Ubicación: C. de José Ortega y Gasset 29, Salamanca, 28006, Madrid
Barrio / Distrito / Municipio: Salamanca / Salamanca / Madrid
Año de Construcción: 1975
Arquitecto / Equipo: Eleuterio Población Knappe
Tipología: Edificio de oficinas
Etiquetas: FACHADA, GEOMETRIA, VERTICALIDAD MODERNIDAD, GEOMETRIA
Enlaces de interés: htps://www.vyosa.es/edificio-beatriz/
Autor de la entrada: Blanca Villabrille de Travy
El Edificio Beatriz, situado en la calle José Ortega y Gasset, constituye uno de los ejemplos más singulares de la arquitectura de oficinas madrileña de los años setenta. Su planteamiento formal rompe con la imagen homogénea del barrio de Salamanca, introduciendo un volumen de gran verticalidad y expresividad estructural. Frente a la rigidez del entorno, el edificio se eleva como una gran masa de hormigón visto, cuya composición se basa en la repetición rítmica de elementos portantes que definen tanto la estructura como la fachada.
La composición se organiza a partir de un módulo vertical repetido, que genera una trama densa y contínua en la envolvente. Los soportes exteriores —vigas y pilares de hormigón— configuran una especie de “piel” que absorbe las cargas y define la imagen del edificio, mientras que los cerramientos acristalados se retraen, acentuando la sensación de profundidad.
El volumen principal es de planta rectangular y se asienta sobre un basamento retranqueado que libera la planta baja y genera un espacio público cubierto. Este gesto, además de subrayar la monumentalidad del conjunto, introduce una relación directa con el peatón, aportando escala humana a una pieza de gran tamaño.
El orden compositivo es claramente vertical, pero se ve matizado por el juego de luces y sombras que produce el relieve de la fachada. La textura del hormigón, en su estado natural, se convierte en un elemento expresivo del edificio y lo vincula con el brutalismo tardío europeo.
El interior, concebido como un espacio flexible para oficinas, contrasta con el exterior: los espacios de trabajo son diáfanos y luminosos, mientras que la envolvente densa garantiza el control solar y acústico. Esta dualidad entre exterior macizo e interior ligero define gran parte del interés compositivo del conjunto.