- Nombre del edificio: Edificio en la calle de Cea Bermúdez
- Ubicación: Calles Cea Bermúdez 68 / San Gabriel / San Francisco de Sales
- Barrio / Distrito / Municipio: Isla Filipinas / Chamberí / Madrid
- Año de construcción: 1964-1969
- Arquitecto/equipo: Juan de Haro Piñar
- Tipología: Arquitectura residencial y comercial
- Etiquetas: MALLAS,GESTALT,FORMA ABIERTA,ENVOLVENTES,FUNCIONAL
- Enlaces de interés: https://docomomoiberico.com/edificios/edificio-de-viviendas-cea/
- Autor de la entrada: Zhangqi Li
El edificio de viviendas de la Calle Cea Bermúdez 68 constituye un ejemplo claro de arquitectura residencial donde estructura, percepción y funcionalidad se integran en un conjunto coherente. Su organización parte de dos bloques replicados y dispuestos simétricamente, cada uno con un patio de luces central, conectados además por un gran patio de manzana romboidal. Esta configuración genera una malla ordenada que estructura tanto la distribución en planta como la lectura volumétrica del edificio, permitiendo una ventilación y una iluminación equilibradas en todas las viviendas.
La envolvente se caracteriza por una serie de franjas horizontales de lamas metálicas que actúan como filtro exterior. Estas lamas generan un aspecto estratificado y acentúan la horizontalidad del conjunto, funcionando como una piel intermedia capaz de matizar la luz, garantizar privacidad y construir una identidad propia. Desde los principios de Gestalt, la repetición rítmica de estas franjas unifica visualmente toda la fachada, haciendo que huecos, terrazas y planos se perciban como partes de un mismo sistema continuo. El retranqueo de la planta baja, resuelto con planos acristalados, refuerza esta unidad al crear un basamento ligero que da la impresión de que el edificio se eleva sutilmente del suelo.
A nivel compositivo, el edificio puede entenderse como una forma abierta, pues no busca imponerse en el tejido urbano, sino integrarse mediante una expresión sobria, modulada y repetitiva que dialoga con la escala del barrio. La estrategia espacial responde a una lógica funcional rigurosa: en cada planta se alojan cuatro viviendas que combinan dos tipologías, una orientada hacia el exterior y otra más protegida. En ambas, el recorrido interior establece una transición gradual desde las bandas de servicio, agrupadas en torno a los patios, hacia las estancias principales, que se abren a la luz natural y a las mejores orientaciones. Este equilibrio entre estructura, percepción y uso cotidiano define el carácter del edificio y su calidad arquitectónica.