- Nombre del edificio: Ministerio de Industria, Turismo y Comercio (Complejo Ministerial Cuzco)
- Ubicación: Paseo de la Castellana, 158-162, 28036 Madrid.
- Barrio / Distrito / Municipio: Hispanoamérica / Chamartín / Madrid.
- Año de construcción: 1972
- Arquitecto / Equipo: Antonio Perpiñá Sebriá.
- Tipología: Arquitectura institucional
- Etiquetas: CAJAS, FIGURATIVO, JERARQUÍA, ARTICULACIONES, ENVOLVENTES.
- Enlaces de interés: EsMadrid, COAM, ASIINDUS, Imágenes.
- Autor de la entrada: Laura Fraile Anaya
El Complejo Cuzco se reconoce en el Paseo de la Castellana por su rotundidad, austeridad y hermeticidad, que contrasta con el resto de edificios de vidrio que presentan una mayor permeabilidad. Cuzco se interpreta como una fortaleza administrativa, una muralla que actúa como límite urbano.
La obra se descompone en volúmenes principales, secundarios y articulaciones. Los volúmenes principales son la torre y la pastilla longitudinal, de grandes dimensiones, que evidencian esa contraposición entre elemento vertical y horizontal, ordenando la composición. No se enfrentan, si no que se separan a cierta distancia pero consiguiendo ocultar lo que sucede tras ellos, reforzando la idea de límite. Los volúmenes secundarios introducen una diagonal que rompe esa relación. Estos son: una torre de menor escala, proporcionada respecto a la torre principal; y dos cubos que, por su fachada y condición escultórica, se singularizan frente al conjunto. Uno se mantiene aislado mientras que el otro se une a los volúmenes principales mediante piezas de articulación que no tienen autonomía. Son nexos de continuidad.
El orden funcional refuerza estas decisiones: los volúmenes unidos alojan el programa de oficinas ministeriales, mientras que el cuerpo independiente acoge el archivo y la biblioteca.
La fachada determina el carácter del edificio. Una piel de hormigón seriada por retículas verticales salientes y horizontales que abren luz, compone una envolvente pétrea, sombreada, defensiva. Su repetición sugiere una idea de igualdad programática, pertenencia institucional y bajo individualismo frente a lo colectivo. La fachada delimita, no dialoga. Expresa autoridad y contención.
Por materialidad, carácter brutalista, tensión entre vertical y horizontal, el conjunto recuerda a otras instituciones madrileñas, como la sede UGT de Avenida de América. Cuzco, no es tanto un edificio, si no una infraestructura simbólica, un monumento que simboliza la estabilidad frente al movimiento de la ciudad.