- Nombre del edificio: Centro de día y residencia de enfermos de Alzheimer.
- Ubicación: Calle Jazmín 48, 28033 Madrid.
- Barrio / Distrito / Municipio: Costillares / Ciudad Lineal / Madrid.
- Año de construcción: 1997.
- Arquitecto / Equipo: Enrique Taboada Valdés y Javier Martín de Bustamante Vega.
- Tipología: Arquitectura Hospitalaria / Asistencial.
- Etiquetas: GEOMETRIA, ARTICULACIONES, MALLAS, FUNCIONAL, FORMA ABIERTA.
- Enlaces de interés: Fundación Coam
- Autor de la entrada: Lucía Fernández-Cordeiro Piccio-Marchetti.
Esta pieza arquitectónica parte de dos dos prismas longitudinales que se maclan perpendicularmente, generando de esta forma un volumen en forma de V, en el que se dispone el ángulo agudo hacia el interior de la parcela, reflejando un cierre de la pieza a sí misma. A nivel funcional, se aprovecha esta composición para separar usos más públicos de los privados.
En el vértice interior de esta V se macla un volumen cilíndrico que actúa como elemento bisagra y referencia espacial. Un contrapunto vertical de triple altura que rompe con la horizontalidad del conjunto y que alberga una gran rampa de conexión. A su vez, la singularidad de este elemento materializa un eje espacial, sin simetría estricta interior, únicamente a nivel compositivo de volúmenes. Se introduce otro accidente volumétrico cilíndrico un poco desplazado con respecto al vértice exterior, tangente al eje principal, dejando de formar parte de él, con el fin de no restar importancia a la articulación principal, en el que se introducen las escaleras de comunicación. Por lo tanto, vemos como el arquitecto busca asociar la forma a la función, ya que todo elemento cilíndrico que aparece en la composición se convierte en elemento de comunicación, reflejando de esta manera el dinamismo que sugiere el cilindro.
Todo esto se levanta sobre otro prisma longitudinal que no ha sido girado, sino que sigue la orientación de la calle, que conforma el pabellón principal. La existencia de este queda evidenciada en la parte superior del cilindro donde aparece un elemento lineal que coincide en planta con el lado de este prisma.
Todas estas reglas geométricas, tienen como base una retícula cuadrada a la que se ajustan.
En síntesis resulta una composición de macla de volúmenes donde cada uno mantiene su autonomía formal, resultando evidente en la pieza cilíndrica debido al cambio de material. En esa misma línea, se disponen los accesos en los puntos de intersección de estas diferentes volumetrías, con el fin de independizarlos de alguna manera, y evitar estos difíciles ángulos de encuentro. Del mismo modo que hay ciertos encuentros en los que estas volumetrías pasan a ser planos para evitar el solape de las piezas, dejando así aire entre ellas.
En cuanto a la composición de fachada, en las dos alas divergentes, se dibuja una fachada estratificada, una organización en bandas alternadas macizas y de hueco, que refuerzan la dimensión horizontal de estos prismas y aportan cierta estaticidad. Por el contrario, el elemento cilíndrico se encuentra casi completamente acristalado y estos huecos se fragmentan en muchos de menor tamaño, persiguiendo una idea de monumentalidad en la pieza.