- Nombre del edificio: Castellana Wagen – Edificio Profiden
- Ubicación: Calle Isla de Java, 1, 28034. Madrid.
- Barrio / Distrito / Municipio: Valverde / Fuencarral-El Pardo / Madrid.
- Año de construcción: 1962
- Arquitecto / Equipo: Jose Antonio Corrales y Ramón Vázquez Molezún
- Tipología: Arquitectura Administrativa
- Etiquetas: MALLAS, FUNCIONAL, SIMBÓLICO
- Enlaces de interés: Laboratorios Profidén – Fundación Docomomo Ibérico
- Autor de la entrada: Gloria Montabes Sicilia.
El edificio Profidén, proyectado por Corrales y Molezún colindante con la M-30, constituye un hito arquitectónico concebido para ser percibido desde el movimiento, donde la forma construida dialoga con la velocidad propia del entorno. Su organización responde de manera rigurosa a un orden funcional claro: por un lado, la pieza administrativa y de laboratorios; por otro, la nave de carácter más industrial destinada a producción y logística. Ambos volúmenes se insertan en una retícula estructural regular de 5×6 metros, que actúa como soporte geométrico y define proporciones, ritmos y una lectura unitaria del conjunto.
La llamada “pastilla”, el bloque longitudinal de mayor altura, se presenta como una secuencia de volúmenes prismáticos que se desplazan horizontalmente entre sí, generando una composición dinámica. Los sucesivos retranqueos en fachada, introducen líneas de sombra que enriquecen la percepción, mientras las franjas continuas de ventanales refuerzan la horizontalidad del conjunto. La fachada funciona como envolvente tectónica, donde la ligereza del vidrio contrasta con la masa cerámica, estableciendo un juego de claro de masa y vacío.
En contraste, la nave Industrial se ordena mediante criterios estrictamente funcionales: un nivel inferior de gran altura vinculado al movimiento de mercancías y otro superior dedicado a procesos de fabricación, conectados mediante núcleos verticales y montacargas que actúan como cajas de servicio dentro del espacio fluido de trabajo. La claridad de circulaciones y la diferenciación jerárquica de usos hacen legible el edificio en planta, donde patios, vacíos y ámbitos de transición articulan el recorrido.
La composición global puede leerse dentro de un orden figurativo que subraya la velocidad: el edificio parece prolongar las direcciones de la autopista y las vías férreas que lo rodean, convirtiéndose en un objeto urbano simbólico, cuya contextualización se apoya en su carácter lineal, su escala industrial y su capacidad para ser reconocido en el paisaje móvil de la infraestructura metropolitana.