- Nombre del edificio: Biblioteca Universidad Nacional de Educación a Distancia
- Ubicación: Pº. De La Senda Del Rey, 5, 28040, Madrid
- Barrio / Distrito / Municipio: Ciudad Universitaria / Moncloa-Aravaca / Madrid.
- Año de construcción: 1994
- Arquitecto / Equipo: José Ignacio Linazasoro Rodríguez
- Tipología: Arquitectura Escolar
- Etiquetas: FUNCIONAL, CAJAS, MASA Y VACÍO, ESPACIO FLUIDO, FORMA CERRADA
- Enlaces de interés: Biblioteca Universitaria (UNED) – La Casa de la Arquitectura
- Autor de la entrada: Gloria Montabes Sicilia.
La Biblioteca Central de la UNED se trata de un volumen cúbico y masivo, en ladrillo, que dialoga con otros edificios del entorno, construidos también con el mismo material. Un claro ejemplo de una forma cerrada.
En planta, la organización responde a un orden funcional riguroso: la planta de acceso actúa como vestíbulo y zona de préstamo/exposiciones; encima, un volumen de seis plantas alberga los fondos y puestos de lectura; y en la planta superior se sitúan los despachos, sala de reuniones y cafetería. Estas tres “cajas” superpuestas son funcionalmente independientes, pero están articuladas interiormente a través de dos núcleos de comunicación diagonal, lo que representa un uso eficaz de las cajas de servicio y una configuración espacial clara.
El punto clave del conjunto, es el gran vacío vertebrador cilíndrico, donde se alberga el espacio de lectura, y que queda rodeado de estanterías que cierran la fachada y recogen el lugar. El contraste de este gran vacío circular inscrito en el interior del gran cubo regular y masivo en que se percibe desde el exterior, es una clara evidencia del contraste entre la masa y el vacío. Gracias al vacío, el conjunto se remata con lucernario cenital que hace del interior un acogedor espacio de estudio.
La fachada revela un doble carácter: por un lado, se muestra como un volumen cerrado, severo, casi introvertido —lo que pone de manifiesto una voluntad de protección del silencio interior frente al tráfico de la M-30—; por otro, en las zonas de despachos y espacios comunes, se abren grandes ventanales que conectan al edificio con el paisaje exterior (Casa de Campo, la cornisa histórica de Madrid), introduciendo una dimensión de contextualización y relación directa del edificio con el entorno.
Finalmente, la experiencia interior propone un espacio fluido: el vacío central, las circulaciones verticales discretas y las transiciones entre zonas de lectura, administración y servicios refuerzan una organización clara y sencilla de los espacios. El edificio manifiesta un equilibrio entre monumentalidad institucional y sensibilidad interior.