- Nombre del edificio: Museo del Traje CIPE (Museo Español del Arte Contemporáneo, 1975)
- Dirección completa: Avenida Juan de Herrera, 2, 28040, Madrid
- Barrio / Distrito / Municipio: Ciudad Universitaria, Moncloa-Aravaca, Madrid
- Año de construcción: 1971-1973
- Arquitecto / Equipo: Jaime López de Asiaín y Martín y Ángel Díaz Domínguez
- Tipología: Arquitectura Cultural
- Etiquetas: RETÍCULA, CAJAS, ESPACIO FLUIDO, FUNCIONAL
- Enlaces de interés: Museo del Traje CIPE, Docomomo, Ministerio de cultura
- Autor de la entrada: Lidia Villa García
El Museo del Traje destaca por un planteamiento compositivo basado en la contraposición de volúmenes puros. Se trata de una composición de orden cerrado, fuertemente marcada por una simetría que estructura la totalidad del conjunto.
La volumetría se articula mediante la inclusión y contraposición de dos bloques principales: un bloque horizontal, rectangular y anular, al cual se le ha sustraído un espacio central, que alberga la escalinata de acceso; y una torre vertical, que se desplaza hacia la parte trasera, generando un contrapeso que equilibra la marcada horizontalidad del cuerpo principal. Esta disposición genera un hito visual en el entorno. Se diferencian dos claros ejes, el vertical y el horizontal que predomina en la composición, a pesar de estar a una cota más baja que el resto de la calle.
Se concibe como un edificio con la planta reticulada levantada sobre pilotes, de acceso totalmente liberada y flexible, adecuada para su función museística. En la planta baja, el concepto de inclusión de volúmenes se manifiesta a través de una serie de cajas de cristal que actúan como contenedores acristalados (cafetería, tienda, salas temporales), posibilitando una subdivisión visual y la relación entre recintos. El acceso principal se remarca en el vacío central mediante una gran escalera, flanqueada a cada lado, separada por un módulo de distancia, dos salas técnicas, remarcando, aún más, la simetría. Por su parte, la torre crea una huella más compacta y compartimentada, destinada a zonas fijas y oficinas.
El edificio, incorpora soluciones de iluminación natural pioneras, con un tratamiento tanto cenital como a través de sus fachadas y cerramientos técnicos de triple luna. Cuando no se requiere iluminación se pone una chapa metálica en tono gris uniforme, reaccionando a la luz de forma pétrea y ofreciendo un rostro de estabilidad y permanencia al conjunto. Se logra así una complejidad formal que excede su aparente sencillez.
Paisajísticamente se integra en el solar mediante el tratamiento de la vegetación y jardines adyacentes y salva los desniveles del terreno de manera elegante.