- Nombre del edificio: Museo ABC. Antigua fábrica de cervezas Mahou
- Dirección completa: C. Amaniel, 29-31; C. Limon, 34; C. Montserrat, 15; Centro, 28015, Madrid
- Barrio / Distrito / Municipio: Barrio de Universidad, Distrito de Centro, Madrid
- Año de construcción: 1892
- Arquitecto / Equipo: Francisco Andrés Octavio, Lorenzo Gallego Llausas, Jose´López Sallaberry y Salvador Pérez Arroyo
- Tipología: Arquitectura Industrial y Cultural/Científica
- Etiquetas: SÍNTESIS, MALLAS, FORMA ABIERTA, DEFORMACIÓN, ENVOLVENTES
- Enlaces de interés: Museo Abc. Centro de Dibujo e Ilustración / Aranguren & Gallegos Arquitectos | ArchDaily en Español
- Autor de la entrada: Lucía Muñoz Acosta
El Museo ABC es una restauración de Aranguren & Gallegos sobre la antigua fábrica de Cervezas Mahou, la cual articula su composición mediante la siguiente descomposición de elementos: el basamento industrial preexistente de ladrillo revestido con una estructura metálica, y un nuevo volumen superior también revestido en paneles metálicos plegados. Este contraste produce un diálogo entre un basamento más masivo histórico y superficies quebradas contemporáneas.
Esta obra basa gran parte de su identidad compositiva en la malla espacial deformada que reviste el volumen superior. El entramado, un patrón de rombos tensados y plegados, constituye la doble piel del edificio, generando una lectura dinámica que contrasta con la regularidad modular de la antigua fábrica de Mahou. La malla, más que un mero cerramiento, actúa como plano estructurador, sus líneas diagonales sustituyen a la ortogonalidad preexistente y producen cierto dinamismo que deshace la rigidez del volumen.
La retícula deformada no se limita a la fachada, la malla continua sobre el pavimento del patio. De esta forma, la piel del edificio se proyecta hacia el plano del suelo, generando un espacio continuo en el que fachada y pavimento comparten la misma composición geométrica. Este gesto crea una relación de unión entre vertical y horizontal, convirtiendo el patio en una superficie tridimensional que absorbe, refleja y prolonga la lógica del volumen superior. Esta continuidad recuerda estrategias de las vanguardias, como las composiciones espaciales de Lissitzky o los Proun, donde los planos se proyectan más allá de su soporte.
El zócalo mencionado anteriormente, sirve como elemento divisorio y rompe la completa continuidad de la malla espacial.
Así mismo, la jerarquía de la composición también la establece la malla, que articula lo nuevo y lo antiguo mediante un gesto dominante. Por todo ello, el edificio se configura en un orden abierto, en la que la retícula no impone un cierre definitivo, sino que genera continuidad y fluidez entre los distintos elementos y espacios. En resume, el museo no se percibe como una superposición de capas independientes, sino como un sistema expandido y permeable, en el que, fachada, pavimento y volumen superior dialogan dentro de un mismo orden geométrico.