- Nombre del edificio: Mercado de Barceló, biblioteca y polideportivo
- Dirección completa: Calle de Barceló, 6, 28004, Madrid
- Barrio / Distrito / Municipio: Justicia, Centro, Madrid
- Año de construcción: 2014
- Arquitecto / Equipo: Nieto Sobejano Arquitectos
- Tipología: Arquitectura Comercial, Cultural y Deportiva
- Etiquetas: SÍNTESIS, MASA Y VACÍO, GEOMETRÍA, ARTICULACIONES
- Enlaces de interés: Metalocus, Mercado Barceló
- Autor de la entrada: Lidia Villa García
El complejo del Mercado y Equipamientos de Barceló, diseñado por Nieto Sobejano Arquitectos en el corazón del barrio de Malasaña, se erige como una potente declaración de abstracción formal y pureza geométrica en un entorno urbano densamente histórico. El planteamiento logra integrar múltiples funciones (mercado, biblioteca, polideportivo) bajo una única y rigurosa piel compositiva, formada por piezas de vidrio modeladas que imponen un orden rítmico y estricto por la repetición de nervaduras y unifican la apariencia del edificio. Se asume la coexistencia de tres concepciones, contenedor, marco y puente, que responden estructuralmente a pórtico, voladizo y viga y generan una serie de espacios públicos: calle cubierta, plaza longitudinal y terraza elevada.
La estrategia formal se basa en un claro juego compositivo de masa y vacío, donde los volúmenes puros, masivos y ortogonales surgen de una operación de sustracción.
En el centro del conjunto, el vacío adquiere un papel estructural: funciona como una calle interior que atraviesa el edificio y atenúa su condición masiva, generando una continuidad visual y espacial. Concretamente en la parte central, donde ese vacío permite crear una continuidad visual y espacial, creando una calle dentro del propio edificio, y reduciendo así la sensación de masividad. Este espacio queda articulado por una serie de pasarelas dispuestas en oblicuo, que introducen movimiento y complejidad al conjunto. La escala del edificio, además, permite resolver el desnivel hacia la calle Fernando VI, configurando un paso semi privado.
En la fachada principal, un gran ventanal situado en la parte superior se desplaza ligeramente hacia la izquierda rompiendo con la rigidez de la fachada. Desde la plaza longitudinal, observamos el perfil escalonado del mercado. Se aprecian dos volúmenes, en los que la base se prolonga hasta desdibujar el final de la calle y generando en su cubierta una terraza mirador que se vuelca a la ciudad. A la luz del día, el material filtra la luz de forma homogénea, confiriendo al volumen una cualidad etérea, que contrasta con la solidez de su gran escala. De noche, el edificio se transforma en una gran linterna urbana, revelando sutilmente la actividad interior y rompiendo con la oscuridad del entorno aportando una dualidad lumínica esencial para su estética.
En su relación con el entorno, el mercado se muestra como un cuerpo autónomo que contrasta con el conjunto urbano por su uniformidad visual y densidad formal de manera que se distingue con claridad dentro del tejido urbano.