- Nombre del edificio: Edificio Castellana – Wagen (Antiguos Laboratorios Profidén).
- Ubicación: Calle Isla de Java, 1, 28034, Madrid.
- Barrio / Distrito / Municipio: Valverde / Fuencarral – El Pardo / Madrid.
- Año de construcción: 1962.
- Arquitecto / Equipo: José Antonio Corrales Gutiérrez y Ramón Vázquez Molezún.
- Tipología: Arquitectura administrativa + Arquitectura industrial
- Etiquetas: FORMA ABIERTA, FUNCIONAL, TIPOS, MALLAS.
- Enlaces de interés: Guía Arquitectura, Docomomo Ibérico, Imágenes.
- Autor de la entrada: Laura Fraile Anaya
Este conjunto arquitectónico se sitúa en las inmediaciones de la M-11, en el nudo norte de Madrid. Supone un hito realizado para su contemplación a través del movimiento, un modelo de funcionalidad que sigue los principios de la arquitectura moderna. El edificio fue ampliado en 1997, por su cambio de programa a concesionario.
El antiguo edificio Profidén se divide en dos volúmenes principales enmarcados en una malla de pilares de 5×6 metros: la pastilla y la nave industrial. La pastilla se coloca de manera paralela a la autopista y se compone por cinco volúmenes prismáticos horizontales que se superponen a la vez que se retranquean en altura. Esto dota a la pastilla de un cierto movimiento y dinamismo, que se refuerza a través de una serie de líneas de ventanales horizontales, que contrastan con la homogeneidad del ladrillo blanco, reforzando una clara horizontalidad.
Asimismo, elementos como el cambio de materialidad en la entrada principal, entera de vidrio, junto con el retranqueo de las plantas en su lado este, confieren al edificio una cierta diagonalidad, una sensación de elevación sobre el terreno.
Por otro lado, la nave industrial tiene una relación de unión con la pastilla. Esta nave muestra una clara funcionalidad en su configuración: un piso inferior donde se encontraba el almacenaje del producto, vinculado a la carga y descarga del mismo; y, un piso superior, el de fabricación, que se relaciona a través de unos montacargas con el piso de almacenaje.
El edificio sintetiza de manera clara los principios modernos, por su racionalidad en planta, y los principios constructivistas, debido a la yuxtaposición de volúmenes, que podrían recordar a los Arquitectones de Malevich. Muestra una división funcional en su programa, separando los despachos y laboratorios en la pastilla, del producto, que se encuentra en la nave. Su composición refuerza la idea simbólica de la velocidad y de la contemplación en movimiento, concibiendo el edificio como un objeto que prolonga el flujo de la autopista y las vías del tren.