
- Nombre del edificio: Torre Castelar.
- Ubicación: Paseo de la Castellana 50, Salamanca, 28006 Madrid.
- Barrio / Distrito / Municipio: Salamanca / Salamanca / Madrid.
- Año de construcción: 1977.
- Arquitecto / Equipo: Rafael de la Hoz Arderius.
- Tipología: Arquitectura administrativa.
- Etiquetas: FORMA CERRADA, CONTEXTUALIZACIÓN, GEOMETRÍA, ENVOLVENTES, ARTICULACIONES.
- Enlaces de interés: https://lacasadelaarquitectura.es/recurso/torre-castelar/758efe12-f1ff-498c-a58a-7723e1e3830f.
- Autor de la entrada: Jorge Alonso Correa.
En plena zona de Salamanca y dentro del Conjunto Histórico de la Villa de Madrid, aparece la Torre Castelar. Edificio de gran importancia en su época debido a las novedosas técnicas arquitectónicas implementadas, pero que generó miedo en sus comienzos y cierto escepticismo por las mismas razones que lo hacían importante. El uso del vidrio en la fachada como elemento de control climático, en contraste con el valioso mármol travertino y la peculiar manera de componer la estructura, son de gran importancia. Se propone para su publicación en el blog de composición por su volumetría y la relación de ello con la calle, unido a todo lo mencionado anteriormente.
El lado oeste de la parcela se abre a la calle mediante una gran escalinata de travertino, articulación entre la calle (la Castellana) y el edificio, y entre las dos alturas. El siguiente volumen sería el de entrada, cuya horizontalidad parece que busca enmarcar el eje de la Castellana. Usa el vidrio y el travertino sirviendo de articulación entre las escaleras y el volumen principal. A continuación, interpenetrándose entre el volumen de entrada y el principal, aparece otro que entra en ellos verticalmente y sirve como soporte estructural y núcleo de comunicaciones, este elemento permite colgar todo el edificio desde la parte superior generando un gran voladizo. El último prisma sería el principal, se eleva encima de la parcela con una proporción mayor al resto de partes. El cristal aparece en el volumen inferior, pero aquí se usa de una manera mucho más rotunda, creando un gran contraste con el travertino usado en las demás partes y envolviendo toda la fachada. Por último, cabe destacar la importancia de su condición de voladizo. Entre este volumen y el inferior solo aparece el núcleo vertical, de proporciones más pequeñas, que no se deja entrever dotando al prisma principal un carácter más ligero y creando una síntesis entre la masa y la ligereza.

