

- Nombre del edificio: Centro Integrado Teresa de Calcuta, La Calabaza.
- Ubicación: Plaza del Navío s/n, 28042 Madrid.
- Barrio / Distrito / Municipio: Alameda de Osuna / Barajas / Madrid.
- Año de construcción: 1990.
- Arquitecto / Equipo: José Antonio Quesada Hidalgo de Caviedes.
- Tipología: arquitectura hospitalaria/asistencial.
- Etiquetas: SINTESIS, MALLAS, FIGURATIVO, FORMA CERRADA, GEOMETRIA, SIMBOLICO, ARTICULACIONES.
- Enlaces de interés: Arquitectura de Madrid
- Autor de la entrada: Agatángelo Soler Montellano.
El Centro Integrado Teresa de Calcuta destaca en el barrio de la Alameda de Osuna por su planteamiento formal. Se trata de un edificio alargado, atravesado por un eje de simetría transversal que marca los accesos principales en la mitad de las fachadas largas, y por un eje de simetría longitudinal. La planta está formada por el fragmento de una retícula, una sucesión de tres cuadrados en cuyos vértices se levantan ocho torres cilíndricas de ladrillo que hacen visible la estructura formal del edificio. Las torres centrales, que marcan los accesos en cada fachada, son más altas que las de los extremos, de manera que se utiliza la jerarquía para reforzar la simetría del conjunto. Por su jerarquía, su simetría y la regularidad de los elementos, la composición tiende al orden cerrado propio de los principios compositivos clásicos rescatados en el posmodernismo. Parece especialmente influido por la arquitectura de Louis Kahn, dada la base reticular cuadrada (véase el proyecto para la Casa Adler), el protagonismo de las torres cilíndricas separadas por cajas de orden secundario y la inserción de ventanas triangulares junto con los círculos y los cuadrados que generan la composición (véase por ejemplo la Asamblea Nacional de Bangladés), y también por los grandes prismas abiertos con los que se resuelve la cubierta (véase la First Unitarian Church del mismo autor).
Todos los elementos y detalles constructivos, que parecen propios de una obra de presupuesto contenido, tienden a subrayar el orden formal del edificio; por ejemplo, las bajantes de pluviales se sitúan en el eje de simetría de las cajas de fachada; y los forjados de canto visto unifican horizontalmente la volumetría fragmentada del conjunto. Debido a las ventanas triangulares abiertas sobre las paredes curvas de ladrillo anaranjado, el edificio se ha ganado el apodo por el que se lo conoce en el barrio, la Calabaza (de Halloween, se entiende). Finalmente, la puerta central resalta la monumentalidad de la propuesta al asociar su imagen directamente con piezas patrimoniales como la Puerta de las Palmas de Badajoz, o las valencianas Torres de Serranos. Por la literalidad de su fidelidad a Kahn, y por su monumentalidad, algo estentórea en el entorno tranquilo de la zona, el edificio parece haber quedado congelado en una época y un lugar que no le son del todo propios. Aun así, contiene una gran riqueza compositiva que merece la pena considerar.