Quizás me repita hoy en algo que ya he escrito estos años, pero valga la repetición como accesibilidad cognitiva, de la de comprender mejor y recordar, es decir, volver a pasar por el corazón.
La condición de accesibilidad de un espacio, producto o contenido debe ser perceptible, comprensible y operable para que cualquier persona, con independencia de su capacidad y conocimiento, pueda disfrutarlo en igualdad de condiciones y circunstancias.
Este requisito es muy importante para que la accesibilidad contribuya a la autonomía personal y a la inclusión. Cada persona debe poder saber, entender, hacer suya esa condición de accesibilidad para beneficiarse de ella, para que le haga bien en su actividad de la vida diaria.
Es como saber que puedo activar el subtitulado o la audiodescripción con el mando a distancia de la televisión sin tener que encontrarlo en un menú. Es equivalente a percibir y entender una señalización al llegar a un lugar sin tener que preguntar o recibir aclaraciones. Es similar a poder manejar el teléfono móvil de la manera que necesitas, táctil, por teclado o por voz, sin tener que bucear entre opciones complejas de configuración.
A eso lo denomino accesibilidad accesible, valga el casi juego de palabras redundante, porque acerca la funcionalidad del entorno, producto o contenido a la capacidad intrínseca de cada persona y contribuye así al desarrollo de su mayor capacidad funcional, la de su desempeño.
Esto lo quiero y por ello lo repito, insisto en ello, ¡lo requiero! Es preciso para que la accesibilidad sea efectiva, significativa y sostenible. Gracias una vez más por percibirlo, comprenderlo y hacerlo realidad.
“Si se siembra la semilla con fe y se cuida con perseverancia, sólo será cuestión de tiempo recoger sus frutos.”
Profesor Titular en la Universidad Politécnica de Madrid desde 2003. Inicia su actividad de I+D+i en salud y accesibilidad digital en 1994, trabajando hasta la actualidad en el análisis, diseño, desarrollo y evaluación de servicios y aplicaciones telemáticas en los ámbitos sanitario, social, móvil, del hogar y la cooperación al desarrollo.
El pasado 1 de octubre celebramos el día internacional de las personas mayores, y fue un buen momento para reflexionar sobre cómo la accesibilidad de las tecnologías de la información y las comunicaciones es determinante para la promoción de nuestra vida independiente.
Yo, persona mayor, que uso el teléfono móvil, la teleasistencia o la web, no debo quedar excluido de estas tecnologías por carencias en su accesibilidad, ya sea cognitiva, física o sensorial.
No sé las veces que lo hemos dicho, pero lo seguiremos repitiendo. Nos hace ilusión tener tecnología valiosa para el día a día siempre que su diseño esté centrado en cada persona, en su capacidad, siempre que sea incluyente y efectiva para todo aquello que necesita, ya sea sacar dinero del banco, enterarse de una noticia, mirar una cita del centro de salud o hablar con el nieto.
Reivindicamos pues la accesibilidad en las telecomunicaciones, la accesibilidad digital plena, como derecho a participar en la sociedad en igualdad de condiciones, como oportunidad para disfrutar de muchos avances y cosas buenas que pueden contribuir positivamente a nuestra estimulación cognitiva, física, sensorial y social.
Gracias, por ello, a tantos profesionales que estáis en esta “onda”, que dedicáis vuestro día a día a construir ese mundo más incluyente para todas las personas, niños, adolescentes, jóvenes, adultos o población mayor. ¡Telecomunicaciones para todos!
Profesor Titular en la Universidad Politécnica de Madrid desde 2003. Inicia su actividad de I+D+i en salud y accesibilidad digital en 1994, trabajando hasta la actualidad en el análisis, diseño, desarrollo y evaluación de servicios y aplicaciones telemáticas en los ámbitos sanitario, social, móvil, del hogar y la cooperación al desarrollo.
Profesor Titular en la Universidad Politécnica de Madrid desde 2003. Inicia su actividad de I+D+i en salud y accesibilidad digital en 1994, trabajando hasta la actualidad en el análisis, diseño, desarrollo y evaluación de servicios y aplicaciones telemáticas en los ámbitos sanitario, social, móvil, del hogar y la cooperación al desarrollo.
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Ahorita que empiezan para muchas personas las vacaciones veraniegas, quisiera hoy reflexionar en voz alta sobre la importancia de la accesibilidad en el turismo.
Hace años me invitaron a Tenerife a dar una conferencia en un congreso sobre turismo accesible. Con este motivo, diserté sobre páginas web de turismo accesibles y encontré muy pocas que, con rigor, cumpliesen las pautas de accesibilidad de la Iniciativa de Accesibilidad Web (WAI) del World Wide Consortium (W3C).
Me llamó la atención porque si soy una persona ciega o de baja visión, también quiero irme a la playa y consultar la web del hotel o ayuntamiento correspondiente.
Fue sorprendente puesto que si tengo una lesión medular, quiero poder ver en la web del museo o del restaurante si puedo acceder con mi silla de ruedas o encontrar un aseo accesible, utilizable por mí de forma autónoma.
Con mi capacidad intelectual límite, tampoco podía navegar por los contenidos imposibles de la web de esa agencia de viajes.
Y con mi sordera, no pude escuchar ni leer los vídeos multimedia de las fiestas locales que había en el blog de ese aficionado a mi pueblo.
Solo hablo de accesibilidad web pero si no hay accesibilidad plena en todo lo que afecta a la experiencia turística, no hay turismo para todas las personas.
Turismo sostenible incluye turismo accesible puesto que la sostenibilidad tiene una primera dimensión social antes que la ecológica y económica.
Ojalá que todas las personas podamos disfrutar de un turismo accesible con independencia de nuestra capacidad funcional y económica, edad y discapacidad.
Esto va de todo para todas las personas. Esto va de inclusión, pero inclusión incluyente.
Profesor Titular en la Universidad Politécnica de Madrid desde 2003. Inicia su actividad de I+D+i en salud y accesibilidad digital en 1994, trabajando hasta la actualidad en el análisis, diseño, desarrollo y evaluación de servicios y aplicaciones telemáticas en los ámbitos sanitario, social, móvil, del hogar y la cooperación al desarrollo.
El pasado 16 de mayo celebramos el Global Accessibility Awareness Day (GAAD), un día reservado mundialmente el tercer jueves de cada mes de mayo para aumentar nuestra sensibilidad sobre la importancia de la accesibilidad global.
Esta fecha es cada vez más relevante porque la accesibilidad efectiva de cualquiera de los entornos físicos o digitales en los que nos podemos “mover”, influye totalmente en nuestra posibilidad de acción, de participación, de desarrollar las actividades de la vida diaria en condiciones satisfactorias y de equidad.
En consecuencia, nuestra tarea de aprender, concienciarnos, reflexionar y actuar con respecto al rol de cada persona y entidad en la accesibilidad cognitiva, física y sensorial de los productos, entornos, servicios, documentos y tecnologías emergentes, entre otros, es una misión colectiva, un objetivo global para seguir avanzando en un mundo incluyente en el que nadie quede ni fuera ni atrás.
La salud, la educación, el empleo, la vivienda, el transporte, los espacios públicos. la comunicación, la cultura, el ocio y el deporte son algunos escenarios claros en los que podemos “ver” el vaso medio lleno o medio vacío en cuanto a los avances de nuestra sociedad global en accesibilidad. Mientras una persona pueda encontrarse en una situación discapacitante que le impida participar satisfactoriamente en estos ámbitos de su día a día, tendremos trabajo por hacer, tanto los profesionales directamente implicados en el diseño, desarrollo, evaluación y provisión de soluciones como cualquier otro agente de accesibilidad.
Precisamente, el pasado jueves 16 de mayo también celebramos en la Universidad Politécnica de Madrid la mayoría de edad, los 18 años del Hogar Digital Accesible situado en la ETSIS de Telecomunicación del Campus Sur de la UPM. Y quizás por ello podemos constatar cómo el esfuerzo colectivo, sostenible, entre la sociedad civil, la academia, las administraciones públicas y las entidades privadas nos ha permitido avanzar en soluciones de accesibilidad que cada día están más presentes y que nos hacen mirar al horizonte con optimismo además de con una gran responsabilidad.
Pensemos globalmente accesibles, seamos y actuemos éticamente en consecuencia. ¡Gracias!
“Empieza por hacer lo necesario, luego haz lo posible y de pronto estarás logrando lo imposible”
Profesor Titular en la Universidad Politécnica de Madrid desde 2003. Inicia su actividad de I+D+i en salud y accesibilidad digital en 1994, trabajando hasta la actualidad en el análisis, diseño, desarrollo y evaluación de servicios y aplicaciones telemáticas en los ámbitos sanitario, social, móvil, del hogar y la cooperación al desarrollo.
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