El objetivo general del proyecto SAFE-NEWBIKE es investigar, con un enfoque multiescalar y multidisciplinar, los factores que condicionan la siniestralidad ciclista urbana en el nuevo escenario de movilidad asociado a las zonas de bajas emisiones, la bicicleta compartida y la bicicleta eléctrica. A partir de esa base, se pretende generar evidencia científica robusta que permita evaluar la seguridad vial ciclista tanto a nivel de ciudad como a nivel de calle e intersección.
En primer lugar, el proyecto busca caracterizar la seguridad vial ciclista de las ciudades españolas de más de 50.000 habitantes, analizando la evolución de la frecuencia, la gravedad, la geolocalización y los nuevos perfiles de siniestro. Esta caracterización se realizará con datos oficiales de accidentes y con información municipal complementaria para el periodo 2020-2025.
En segundo término, se persigue el diseño de indicadores ad hoc del entorno urbano construido que permitan explicar la ocurrencia y la severidad de los accidentes, incorporando variables de infraestructura viaria, tráfico, usos del suelo y morfología urbana. Estos indicadores se desarrollarán a dos escalas analíticas, macro y micro, con el fin de capturar tanto patrones agregados como condiciones locales específicas.
Un objetivo central consiste en desarrollar modelos estadísticos capaces de predecir la frecuencia y la severidad de los accidentes ciclistas en contextos urbanos emergentes. Para ello, se emplearán técnicas de regresión de conteo y de clasificación, integradas en un marco bayesiano cuando proceda, con el fin de identificar las variables más influyentes sobre la siniestralidad.
A escala de ciudad, el proyecto pretende identificar los factores de riesgo que más contribuyen a los accidentes ciclistas, considerando la tipología y disposición de la red ciclista, la implantación de zonas de bajas emisiones y la existencia de sistemas públicos de bicicleta compartida. Este análisis permitirá valorar el impacto de las políticas urbanas y de las características estructurales de cada municipio sobre la seguridad vial.
A escala de calle e intersección, el estudio aspira a determinar los factores de riesgo más relevantes asociados a la localización exacta del siniestro, incluyendo elementos de diseño viario, señalización, iluminación, segregación del tráfico y características del flujo circulatorio. Esta aproximación microespacial permitirá identificar puntos críticos y orientar intervenciones específicas de mejora.
Asimismo, el proyecto incorpora un objetivo de análisis de la percepción del riesgo por parte de ciclistas, agentes institucionales y otros actores relevantes, mediante grupos focales y técnicas de análisis cualitativo y cuantitativo. Esta dimensión humana complementará los datos de accidentes y permitirá incorporar variables no registradas en las bases oficiales, especialmente las vinculadas a comportamiento, experiencia y percepción subjetiva de seguridad.
Finalmente, el proyecto pretende formular recomendaciones técnicas y políticas para la mejora de la infraestructura ciclista y de la gestión urbana de la movilidad sostenible, con el propósito de reducir la accidentalidad y favorecer itinerarios seguros. Como resultado aplicado, se espera transferir conocimiento útil para administraciones locales, organismos de tráfico y responsables de planificación urbana, contribuyendo a una movilidad ciclista más segura, inclusiva y compatible con los objetivos de sostenibilidad.
