La Ciencia como fenómeno social.

Hay muchas fotos icónicas de Albert Einstein, pero una destaca de entre todas: despeinado, con gesto desenfadado y sacando la lengua al fotógrafo.
Para la cultura popular, ha quedado como la imagen del genio loco y descuidado. Pero también digno de admiración.
Es un reflejo de que, por primera vez, el científico tomaba una relevancia social que trascendía a la propia ciencia: ésta ya no era algo exclusivo de mentes (y situaciones económicas) privilegiadas, que se encerraban en su burbuja y vivían casi al margen del resto de los mortales adquiriendo conocimientos esotéricos… Ahora, y desde comienzos del s.XX, los científicos tenían una influencia muy clara en la sociedad. Y la reciente Guerra Mundial lo había demostrado de una forma clara, con tecnologías decisivas en el devenir de los acontecimientos y una demostración espectacularmente impactante en forma de bomba nuclear.
A ver… que no es que antes no hubiera sido así (muy especialmente desde el inicio de la revolución industrial). Es sencillamente, que ahora también adquirían una dimensión social para el gran público. Los científicos eran personas relevantes, conocidas e incluso famosas -al menos, los primeros espadas-, y Albert Einstein era la gran figura de referencia.



Fue portada de la revista Time en varias ocasiones, que en 1999 le nombró ‘Persona más influyente del s.XX’. Y de muchas otras. Aún recuerdo, como antiguo suscriptor, que la española Muy Interesante le sacaba en portada cada vez que subía su precio.
Se hicieron camisetas con cientos de motivos basados en su figura, se recopilaron sus mejores frases, opiniones o debates científicos, se revisó su persona desde el punto de vista de la política (recordemos que llegaron, incluso, a ofrecerle la presidencia del recién creado estado de Israel); de sus posturas antibelicistas, religiosas y filosóficas en general; de sus valores como padre y esposo (su relación con su primera esposa, Mileva Maric, ha sido muy revisada en los últimos años), se crearon iconos para representar casi cualquier cosa, se le representó y usó como reclamo en películas, novelas, cuadros, grafittis, monedas, tazas,… de todo.






Se convirtió, en fin, en uno de los grandes iconos del siglo.
En cuanto a la foto en sí, se la hicieron a la salida de una celebración en la universidad por su 71 cumpleaños. Los fotógrafos le esperaban fuera, como siempre, y el gesto fue más de hastío por la persecución de la prensa (parece que consideraba que le seguían más como persona pública que por sus logros científicos, lo que no le gustaba) que de pose desenfadada y divertida.

Aún así, dicen que el resultado le gustó. Y al resto del mundo también.
Para saber más:
- Historia de una foto: Einstein 1951. https://historia.nationalgeographic.com.es/a/historia-iconica-foto-einstein-sacando-lengua_21566
- Un icono del s.XX. https://cienciamiuda.com/2021/02/11/einstein-un-cientifico-como-icono-del-siglo-xx/
- La taza de Einstein (divulgación científica). https://www.rtve.es/play/videos/tips/tazaeinstein-tips-23sep/3731998/