
Autor:
Kumar V. Mahtani Mahtani
Profesor Ayudante en el Departamento de Automática, Ingeniería Eléctrica y Electrónica e Informática Industrial, Universidad Politécnica de Madrid.
Los motores de corriente continua sin escobillas, conocidos como motores BLDC (por sus siglas en inglés, Brushless DC Motors), son una tecnología que ha impulsado el desarrollo de nuevas aplicaciones, desde drones y patinetes eléctricos hasta vehículos eléctricos. A diferencia de los motores de corriente continua tradicionales, los BLDC requieren un enfoque de control más complejo debido a su diseño y funcionamiento. En este artículo, exploraremos cómo funcionan estos motores y cómo se pueden controlar de manera efectiva.
¿Qué son los motores BLDC?
Un motor BLDC es un motor eléctrico en el que no se utilizan escobillas para conmutar la corriente en las bobinas del rotor. Mientras que los motores de corriente continua tradicionales emplean un sistema mecánico con escobillas para alternar la dirección de la corriente en las bobinas, los BLDC utilizan un sistema de conmutación electrónica que cambia el flujo de energía a las bobinas del estator en un orden preciso. Este sistema de conmutación es esencial para mantener el rotor en movimiento de manera eficiente y controlada.
Una de las grandes ventajas de los motores BLDC es su mayor eficiencia energética y menor necesidad de mantenimiento, ya que, al no tener escobillas que se desgasten, se reduce la fricción y el calor generado en el motor. Esto les permite operar a altas velocidades con menos ruido y vibraciones, lo que los hace ideales para aplicaciones que requieren precisión y rendimiento a largo plazo.
Los motores BLDC tienen una estructura más compleja que los motores con escobillas, aunque los principios básicos siguen siendo similares. Estos motores generalmente constan de tres partes principales: el rotor, que está compuesto por un imán permanente; el estator, que está formado por bobinas de alambre que generan el campo magnético; y el sistema de conmutación electrónica que activa las bobinas en el orden adecuado.

En un motor BLDC, el rotor tiene imanes permanentes que crean un campo magnético. Las bobinas del estator están dispuestas de manera que puedan generar un campo magnético variable cuando se energizan en una secuencia específica. La clave para que el motor gire correctamente es que las bobinas se enciendan y apaguen en el momento adecuado, generando un campo magnético que empuja al rotor a lo largo de su camino.
¿Cómo se conmutan los motores BLDC?
A diferencia de los motores de corriente continua con escobillas, donde la conmutación es un proceso mecánico simple, en los motores BLDC la conmutación es electrónica. Esto significa que necesitamos un sistema que controle el encendido y apagado de las bobinas del estator de manera precisa. En general, los motores BLDC operan mediante un proceso de conmutación de seis pasos, lo que implica que cada bobina se energiza en un orden específico para crear un campo magnético rotatorio que siga al rotor.

Este proceso de conmutación es realizado por un microcontrolador o un circuito integrado dedicado que gestiona la activación de los transistores (MOSFETs) conectados a las bobinas. Cada paso de la conmutación corresponde a un cambio en el campo magnético, y este cambio debe ocurrir de manera sincronizada con la posición del rotor. De no ser así, el rotor puede no seguir el campo magnético de manera eficiente, lo que generaría un movimiento errático o ineficiente.

Control de la velocidad de un motor BLDC
El control de la velocidad de un motor BLDC se basa en la variación de la cantidad de tensión aplicada a las bobinas del estator. Al igual que con los motores de corriente continua tradicionales, aumentar la tensión hará que el motor gire más rápido, mientras que reducir la tensión disminuirá su velocidad. Sin embargo, dado que los motores BLDC no utilizan escobillas, el control de la velocidad requiere ajustar la frecuencia de conmutación de las bobinas, es decir, la rapidez con la que se alternan las fases del motor.

Para controlar la velocidad de manera eficiente, se utilizan técnicas de modulación por ancho de pulso (PWM), donde el microcontrolador ajusta el ciclo de trabajo de la señal PWM que se aplica a los MOSFETs. A baja frecuencia, el motor girará lentamente, y a medida que la frecuencia de conmutación aumente, también lo hará la velocidad del rotor. Esto se realiza controlando la cantidad de tiempo que las bobinas están energizadas en cada ciclo, lo que permite variar la potencia que se entrega al motor y, por ende, su velocidad de rotación.
El papel de los sensores en los motores BLDC
Una de las principales complicaciones al controlar un motor BLDC es saber en qué posición se encuentra el rotor en todo momento. Sin esta información, la conmutación de las bobinas no se puede hacer de manera precisa, lo que podría causar un funcionamiento errático o ineficiente del motor. Para resolver este problema, muchos motores BLDC incorporan sensores, como los sensores Hall, que permiten detectar la posición del rotor.

Los sensores Hall envían señales al microcontrolador que indican la orientación del rotor, permitiendo que el sistema de control decida qué bobinas deben ser energizadas en cada momento. Sin embargo, no todos los motores BLDC requieren sensores, ya que algunos sistemas utilizan la retroalimentación del motor, como la fuerza electromotriz (EMF), para estimar la posición del rotor de manera indirecta.
Conclusión
El control de motores BLDC es un tema fundamental en la electrónica moderna, especialmente en aplicaciones que requieren alto rendimiento y eficiencia, como vehículos eléctricos y drones. Aunque los motores BLDC presentan desafíos adicionales en comparación con los motores de corriente continua con escobillas, las ventajas que ofrecen en términos de eficiencia, fiabilidad y mantenimiento los han convertido en una opción popular.
Para controlar estos motores, es necesario comprender no solo su estructura física, sino también cómo se lleva a cabo la conmutación electrónica y cómo se regula su velocidad. Con el uso de controladores adecuados, sensores y algoritmos de conmutación, es posible lograr un control preciso y eficiente de los motores BLDC, lo que permite su uso en una amplia variedad de aplicaciones tecnológicas avanzadas.