Nuestro proyecto comenzó en octubre de 2023, con los primeros trabajos de caracterización de la zona de estudio (Subcuenca del Arroyo Balisa) y revisión de la literatura científica. Posteriormente, se han seguido 2 trabajos paralelos: uno de modelización y otro de análisis socioeconómico.
Para la modelización, arrancamos con seis modelos del 6º informe del IPCC (AR6), regionalizados y evaluados por la AEMET, para 2 escenarios de Cambio Climático (RCP4.5 y RCP8.5). Los primeros resultados sobre estas proyecciones climáticas se llevaron a un 1er taller participativo para recoger la opinión de 40 actores locales en base a:
- Una propuesta de 14 medidas de adaptación
- 4 criterios de selección (eficacia, beneficio económico, beneficio ambiental y facilidad de implementación)
Como resultado del análisis de las contribuciones de los actores locales, se seleccionaron 8 medidas de adaptación para su posterior modelización y análisis de impacto socioeconómico.
En abril de 2024 comenzamos las modelizaciones con SWAT y AQUACROP. En una primera fase, evaluamos la demanda hídrica para uso agrario y los impactos del Cambio Climático sobre los principales cultivos. En una segunda fase, evaluamos esta misma demanda tras la implementación de las 8 medidas de adaptación.
De forma paralela, realizamos 150 encuestas a agricultores locales con el fin de evaluar su impacto económico en base a:
- Los ingresos de su explotación
- Beneficios ambientales y resiliencia de los cultivos
- Costes de su explotación
- Posibles barreras para su implementación
Finalmente, en marzo de este año, discutimos y validamos los resultados del proyecto en un 2º taller participativo con 16 actores locales, profundizando sobre las barreras identificadas en las encuestas, y planteando posibles soluciones a estos obstáculos para favorecer la implementación de estas 8 medidas.
