Autores: Raquel Salgueiro, Gonzalo Vildósola y Andrea Serrano.
Las aplicaciones en las que se usa la IA están aumentando a un ritmo vertiginoso, incluso pudiéndose medir cambios considerables en plazos de meses. Muchas de estas aplicaciones se consideran repetitivas o tediosas, como la clasificación de residuos en una empresa, la temática de esta entrada. En las empresas como AeroElite, una empresa inventada de mantenimiento de motores de aviación ejecutiva, se maneja diariamente una gran diversidad de materiales que requieren una clasificación precisa, porque puede pasar de algo perfectamente inofensivo y biodegradable a sustancias que entrañan riesgos para la salud. Si se clasifican de forma tradicional, esto puede llevar a errores frecuentes o pérdidas de material.

Para dar respuesta a este problema, se plantea la integración de IA con los diferentes procesos de la empresa. La propuesta consiste en la creación de una estación de clasificación de residuos equipada con cámaras y sensores capaces de capturar información visual y material de cada elemento. Estos datos son procesados por un modelo de IA que identifica el tipo de residuo y estima la probabilidad de que la clasificación sea correcta. En función de este nivel de confianza, el sistema puede automatizar la separación o derivar los casos más complejos a revisión humana. De esta manera, se consigue no solo mejorar la precisión del proceso, sino también reducir errores y optimizar la segregación entre residuos peligrosos, reciclables y no recuperables.
Más allá de la automatización, uno de los grandes valores de esta propuesta es su capacidad para generar datos y convertirlos en información útil. Cada residuo clasificado queda registrado con información sobre su tipo, origen o destino, lo que permite construir bases de datos y paneles de control para el seguimiento del proceso. Gracias a ello, la empresa puede identificar patrones, detectar puntos críticos, mejorar la logística interna o reforzar la formación del personal.
Naturalmente, para asegurarse de que el proyecto sea exitoso, se han establecido unos objetivos que medir como alcanzar altos niveles de precisión en la clasificación, reducir significativamente los errores de segregación, aumentar la recuperación de materiales valorizables y mejorar la trazabilidad del proceso. En el documento adjunto no solo se estudia cómo medir estos objetivos, sino que se estudian todos los recursos que una empresa de esta envergadura requiere, un plan de implementación del proyecto en un plazo de dos años y un análisis de los riesgos que vienen adheridos cuando sustituyes el factor humano por una tecnología novedosa.
Se puede acceder al informe completo a través del siguiente enlace: https://blogs.upm.es/construccionaeronauticos1/wp-content/uploads/sites/598/2026/05/Detalle_Gestion_Residuos_IA.pdf