El proyecto se apoya en la aplicación del concepto de SmartCity al entorno aeroportuario, el cual se puede asemejar en sí mismo una mini-ciudad y aplicar soluciones de Inteligencia Artificial IA, Internet de las cosas IoT y Economía circular EC en los procesos y actividades aeroportuarias.
Concretamente se desarrolla la implementación de luces adaptativas en los estacionamientos de aeronaves en plataforma.

Estacionamiento MARS 7 – Aeropuerto de Santiago-Rosalía de Castro
Cómo podemos observar en la imagen, los requerimientos en cuanto a iluminación son cambiantes dependiendo de la aeronave estacionada y una correcta aplicación de la tecnología estableciendo los parámetros de iluminación de manera efectiva y adaptativa, garantiza la iluminación óptima y repercute en un ahorro de costes así como su consecuente beneficio ambiental.
El objetivo final es desarrollar una metodología de iluminación adaptativa en los puestos de estacionamiento MARS (Multiple Aircraft Ramp System) haciendo uso de inteligencia artificial y economía circular, para el ahorro de energía, dentro del concepto de Smart Airport.
La iluminación adaptativa en los puestos de estacionamientos hace uso de Internet de las cosas (IoT) en sensores que detectan la luz que hay en el momento, la inteligencia artificial (IA) que se utiliza para monitorizar que aeronave está estacionada y ajustar dinámicamente la iluminación en función de las condiciones cambiantes y, la economía circular en la disminución de la dependencia de la iluminación artificial con el aprovechamiento de la luz natural contribuye a incrementar la vida útil de los LEDs reduciendo así la generación de residuos hace que nuestro proyecto adquiera notas de circularidad.
Las actividades se ordenan según un cronograma detallado que tiene una duración de 3 años en la que se van identificando todas las etapas que hacen que la integración de la iluminación adaptativa sea completa con todos los sistemas aeroportuarios. Se detallan así mismo los medios humanos y materiales sin los cuales no sería posible la realización de estas acciones.

Todo proyecto de implementación debe seguir unos indicadores claves de rendimiento (KPI), para lo cual se han determinado los siguientes bloques:
- ENTORNO OPERATIVO: nivel de iluminación, uniformidad, tiempo de respuesta y cumplimiento normativo.
- CONDICIONES AMBIENTALES: concordancia con los datos ambientales reportados por el METAR y detección ante climatología adversa.
- TECNOMOLÍGA IMPLEMENTADA: fiabilidad del hardware y software, funcionamiento y entrenamiento, frecuencia de actualización.
- APLICACIÓN DE LA IA: precisión del algoritmo, capacidad de aprendizaje, velocidad procesado de datos.
- EXPERIENCIA CLIENTE: satisfacción del usuario y seguridad visual
La tecnología abre la puerta a un cambio normativo en términos de iluminación permitiendo la operación sobre stands virtuales.
El seguimiento del proyecto se realizará de forma ágil y flexible con la metodología SCRUM, desarrollada específicamente para la gestión de proyectos de software. El principal objetivo es maximizar el retorno de la inversión para el proyecto. Un punto fundamental en el proceso SCRUM son las reuniones y los roles, ya que fomentan la comunicación, pertenencia al equipo y transparencia del proceso. Puedes conocer más sobre esta metodología haciendo clic aquí.
El éxito de una idea reside en un buen plan de implementación que tenga en cuenta las particularidades de la organización. La dotación tecnológica y financiera impacta directamente en el éxito y el tiempo de implementación del proyecto, así como los recursos humanos son esenciales para la ejecución y seguimiento del mismo.

En resumen, una buena planificación de impactos es clave en la implantación de ideas disruptivas.
Autores: Sofía Maura González Martínez, Núria Hostench Muelas, Francisco Martínez Santacreu, Guillem Ramón Muns