Reunión seguimiento 4EVERPV-CM: balance del primer año de ejecución.
El pasado miércoles 14 de enero de 2026 tuvo lugar II reunión de seguimiento del proyecto ‘’POR UNA TECNOLOGÍA FOTOVOLTAICA AMBIENTALMENTE AMIGABLE (4EVERPV-CM)’’, con referencia TEC-2024/ECO-72, financiado dentro de la convocatoria de ayudas a proyectos de I+D realizados en colaboración entre universidades y organismos de investigación de la Comunidad de Madrid.
La reunión marcó un punto clave en el desarrollo del proyecto, coincidiendo con el primer año de ejecución, sirviendo de balance para los resultados alcanzados por el consorcio hasta la fecha en relación con los objetivos científicos, tecnológicos y sociales planteados inicialmente.
Recordemos que el proyecto 4EVERPV-CM pone el foco en los retos a los que se enfrenta la tecnología fotovoltaica en la actualidad, los cuales tienen que ver con el cumplimiento de los objetivos climáticos, el uso intensivo de recursos, la gestión adecuada de los residuos, la aceptación social de la tecnología y su integración en el territorio. Como resultado, a través de soluciones que van desde la investigación básica a la aplicación práctica, el proyecto pretende aportar soluciones que permitan mejorar el perfil medioambiental y social de la tecnología a lo largo de toda su vida útil.
En el ámbito de los materiales y dispositivos, se han logrado avances significativos en el modelado termodinámico de semiconductores avanzados, en la fabricación y caracterización de dispositivos basados en materiales 2D, así como en el análisis de soluciones ópticas y arquitectónicas orientadas a la integración fotovoltaica.
En paralelo, se han alcanzado resultados relevantes en circularidad y reciclaje, incluyendo nuevas aproximaciones para el estudio de células libres de encapsulantes y la identificación de materiales alternativos que reducen el impacto ambiental asociado al equipamiento en fotovoltaica.
El proyecto también ha avanzado de forma destacada en su dimensión social y territorial, con el desarrollo y evaluación de modelos de comunidades energéticas, tanto en contextos educativos como rurales, incorporando análisis tecno‑económicos y escenarios de participación que refuerzan la aceptación social.
En consecuencia, los resultados presentados confirman que el consorcio ha cumplido con los principales hitos previstos para los primeros 12 meses, consolidando la colaboración interdisciplinar entre los siete grupos y sentando una base sólida para las siguientes fases del proyecto. s
Con este punto de partida, el proyecto aborda su segundo año con el objetivo de profundizar en la integración de soluciones tecnológicas, ambientales y sociales, contribuyendo al desarrollo de una energía fotovoltaica más eficiente, productiva, sostenible y al servicio de la sociedad.