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Lady Sings the Blues, Billie Holiday

Lady Sings the Blues

Barcelona: Tusquets, 1998

-¿Sabes cantar, chica?

-Claro que sé cantar, eso no es nada del otro mundo – respondí….

Le pedí al pianista que tocara Trav’lin’ All Alone, lo más cercano a mi estado de ánimo. Y en algún momento debió calar hondo. Se  acallaron todas la voces en el bar. Si a alguien se le hubiera caído un alfiler,  habría sonado como una bomba. Cuando finalicé, todos aullaban y levantaban sus vasos de cerveza. Recogí treinta y ocho dólares del suelo.

Fells Point en la ciudad de Baltimore es el origen de todo.   Eleonara Fanagan se cría en un ambiente miserable  del ghetto con una madre adolescente y un padre que las abandona.  Un ambiente sórdido de burdeles, y clubes de mala muerte,  es el mundo en el que crece.

Eleonora Fanagan es Billie Holiday.

Supongo que no soy la única que oyó buen jazz por vez primera en un burdel. Pero nunca intenté sacarle partido. Si hubiese oído a Louis y a Bessie en una reunión de niñas exploradoras , me habría gustado lo mismo.

Hablar de Billie Holiday es hablar del jazz. Lady Sings the Blues es su autobiografía.  En ella  hace un repaso de su carrera y de su vida, una lucha constante  por abrirse camino y huir de la miseria de su infancia.  A través de sus páginas podemos revivir un mundo de clubes llenos de humo y alcohol en el que una voz mágica, susurrante, melancólica recorre las mesas del local dejando un poso mágico en aquellos afortunados que la escuchan. Un mundo con dos caras, por un lado músicos extraordinarios, muchos anónimos y otros famosos como Count Besie, Benny Goodman Lester Young, Artie Shaw… Por el otro, chulos, traficantes, vividores, buscavidas  que como lobos hambrientos salían en busca de  presas, Billie es una de ellas.

Giras interminables, “Entre en la banda de Count Basie para ganar algo de dinero y ver mundo. Durante dos años no vi prácticamente nada salvo el interior  de un autobús Blue Goose y nunca logre enviar un céntimo a casa”, sesiones de grabación,  actuaciones memorables y otras olvidables, cárcel, juicios, discriminación.  Eso es Lady Sing the Blues. Esa es su vida.

Sólo logramos un par de asientos separados en un autocar abarrotado, lo que me remontó a veinte años atrás, rumbo a Nueva York, tal como tantas veces antes: detenida, en libertad bajo fianza, arruinada después de pagarle al fiador, hambrienta por no haber tenido tiempo para comer, molida después de veinticuatro horas sin dormir, recordando el olor de esa cárcel mientras traqueteaba en un condenado autocar, con un marinero dormido echado sobre mí. Pero pronto olvidé todo eso, con mi hombre.

Billie Holiday nació en Philadelphia el  7 de abril de 1915 y murió el 17 de julio de 1959 en la ciudad de Nueva York, sola y abandonada.

Stranger Fruit

Southern trees bear a strange fruit

Blood on the leaves and blood at the root

Black bodies swingin' in the Southern breeze

Strange fruuit hangin' from the poplar tres

Pastoral scene of the gallan South

The bulgin' eyes and the twisted mouth

Scent of magnolias sweet and fresh

Then the sudden smell of burnin' flesh

Here is a fruit for the crows to pluck

For the rain to gather, for the wind to stuck

For the sun to rot, for the tree to drop

Here is a strange and bitter crop

 

 

 

 

 

 

 

Autobiografía, Charles Darwin

Autobiografia, Charles Darwin

Autobiografía
Charles Darwin

 

Darwin figura en la red como uno de los diez científicos más famosos de todos los tiempos. Su sombra supera a su persona y la oculta. La autobiografía de Darwin, está escrita cuando Darwin  ya se encuentra en su ancianidad,  a instancias de un editor alemán. Acepta con el convencimiento de que su descendencia y amigos disfrutarán del proceso que supuso la forja de su carácter y convicciones. Es una narración que te acaricia y envuelve en un ambiente nítidamente victoriano.

Charles Darwin , huérfano de madre desde muy joven, no despuntaba ni de lejos en los estudios, no le gustaban las clases, apreciaba más la lectura individual de las fuentes, sin atenerse a normas externas. Su padre lo envió a distintas universidades para que se labrara un porvenir económico dado que no disponía de rentas. Lo intentó en la medicina (sin éxito) y en teología (que terminó y nunca ejerció);  él mismo se imaginaba como un sportman. Por casualidad, se ve  ante la posibilidad de viajar sin salario en una expedición científica en el Beagle (tuvo que convencer a su padre del valor de una dedicación no financiada). El relato podemos encontrarlo en castellano preciosamente editado.

En el Beagle comparte camaDarwin, la expedición en el Beaglerote con un muy estricto y exigente capitán con el que a pesar de sus excentricidades congenia. Lo más llamativo es la meticulosidad con la que recogió muestras y clasificó especímenes, de manera que esos cinco años son la piedra angular de una reflexión y teorización que se avanza a lo largo de toda su vida, y culmina  con “el origen de las especies”.

Darwin, que ya había publicado muchos resultados parciales (llevaba una contabilidad exhaustiva de los  libros que editaba y sus ejemplares), se resiste a la obra completa pues le encamina a considerar a Dios como una hipótesis no necesaria, y esto es absolutamente contrario en un inicio a sí mismo y a su formación, y sobre todo a su queridísima esposa Emma que incluso le insta a destruir la obra para no perderle por toda la eternidad. Darwin sufre y lo refleja en sus textos.

Vive una vida familiar  intensa y retirada del bullicio de la ciudad (gracias a las rentas de su esposa y prima Emma), es una existencia prolija en hijos y afectos hacia ellos y su esposa, y narra con una enorme sensibilidad la enfermedad y muerte de una de sus hijas de 9 años de edad. Él mismo sufre sistemáticos ataques de fiebres crónicas.

Es visitado con asiduidad por hombres de ciencia y amigos que le instan a asumir la publicación global de su obra: El origen de las especies (se agotó el mismo día de su publicación), y  se niega, según cuentan las crónicas, a recibir a Carl Marx, tal fue la repercusión de sus ideas.

Su forma de escribir es dulce y afectuosa  y contrasta con la imagen que tenemos de un Darwin anciano serio y ausente. En la edición en castellano, la autobiografía incluye un texto de su hijo en el que explica algunos detalles de su vida familiar tremendamente sistemática pero lejos del tedio.

Darwin pone a prueba sus teorías criando palomas, perros y orquídeas, y debate de manera epistolar con múltiples amigos. Su interacción familiar está pautada por muchas actividades conjuntas como la lectura en común de novelas en las horas de ocio, o el disfrute del piano que su mujer Emma ofrecía en las horas vespertinas.

Durante mucho tiempo se ha silenciado esta tensión ciencia-religión de Darwin, pero en 2009 encontramos una delicada película (pincha aquí) que detalla la controversia y sufrimiento que supone asumir los resultados científicos incluso contra las creencias más íntimas de uno mismo.

Darwin muere en 1882 abrazado por su esposa Emma aterrada ante la idea de perderlo por toda la eternidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Charles Darwin en la Biblioteca UPM

 

Madrid, 1921. Un dietario. Josep Pla

Madrid, 1921. Un dietario, Josep PlaJosep Pla
Madrid, 1921. Un dietario
Libros del K.O.

2013

 

 
 

Hablando en general los catalanes tenemos en Madrid fama de antipáticos.

 

 

Por fin se ha reeditado este delicioso libro de Josep Pla sobre sus andanzas por  Madrid en 1921 donde era cronista de Las Cortes. Misión imposible comprarlo durante años, estaba agotado desde 1986.

Esta obra es un perfecto aperitivo al universo de Pla para los que no conocen sus libros y después adentrarse con  más familiaridad en su célebre Cuaderno gris.

Sus páginas recogen las colaboraciones que mandaba a La Publicidad, el periódico del que era corresponsal,  y en las que explica a los catalanes sus impresiones sobre las costumbres madrileñas y algunas excursiones que hizo por los alrededores.

El estilo de Josep Pla, en el que mezcla la realidad y la invención,  añadiendo su gracia y su impagable ironía, depararán al lector de este pequeño libro momentos memorables.

En Madrid hay una institución intrínsecamente ciudadana, que es el café con leche. Mitad y mitad, dicen los castizos. Y las personas de temperamento hogareño  suelen acompañar el potingue de color de tórtola con lo que aquí se llama media tostada, que se moja indecentemente en un líquido pálido y cortado.

 

 

Calle Alcalá, 1926

 

Ya no se toma media tostada en Madrid, si  en Andalucía, ni está bien visto mojar el pan en el brebaje  delante de la gente, pero sigue en activo la pasión del madrileño por el café con leche matinal que tan mediocre le parecía a Pla. Tan arraigado está el café con leche, que una se pregunta desconcertada  ¿y qué se desayunaba en Barcelona?

Al ampurdanés le gustaba la cerveza de la capital, que "es buena y muy fina, una de las mejores del Continente si se excluyen la alemana y la checoslovaca". Nada se escapa de su ojo incisivo de una ciudad que empezaba a pasar de ser  un lugar  peculiar lleno de  costumbres típicas a una capital como eran las otras:  uniforme, monótona y gris.

Poder leer este libro es un regalo para los que vivimos aquí. El mejor comentarista de su tiempo nos retrata Madrid desde una perspectiva totalmente distinta. Le gusta la ciudad, pero tiene la sensación de estar muy lejos de casa. La vida social capitalina tiene mucha influencia andaluza y eso le distancia, no entiende muchas veces ni el acento ni la constante aplicación de expresiones e imágenes taurinas al lenguaje de todos los días. Le encantaba pasear por la Castellana y mirar a la gente.

 

 

 

Siempre que paseo por Madrid, por el centro se entiende, me sorprende la cara que tiene la gente de estar encantada de la vida. 

 

Hoy por la Castellana solo pasan coches y la cara que tiene la gente por la calle es… de no haberse tomado todavia el primer ¡café con leche! .

Josep Pla en la Biblioteca de la UPM

Patrimonio: una historia verdadera, Philip Roth

Patrimonio: una historia verdadera, Philiph RothPatrimonio: una historia verdadera
/ Philip Roth

Barcelona: Seix Barral, 2003

 

Cuando leí Patrimonio: una historia verdadera hacía tan solo un par de años que había muerto mi padre, y estaba esperando a mi primera hija. Y quizá por ello, su huella en mí fue profunda.

Philip Roth convierte a su padre Herman Roth, y su historia familiar, en el argumento de su novela. Tras diagnosticarle un tumor cerebral a su padre de 86 años, que vive solo en un complejo de apartamentos para jubilados en Florida, Philip se hace cargo del cuidado de Herman y narra, en primera persona, las vicisitudes cotidianas de la atención a su padre, que por otro lado es un hombre de carácter fuerte y poco dado a dejarse cuidar por un hijo cincuentón.

A pesar de que el tema tratado es claramente autobiográfico, y el subtítulo “una historia verdadera” pretende insistir en este hecho, estamos ante una novela con mayúsculas. Lo que nos encontramos es auténtica y verdadera Literatura. La historia evidentemente es cierta y los acontecimientos narrados, casi con seguridad se desarrollaron como el propio autor relata, pero para mí lo relevante de la novela es cómo el protagonista se enfrenta a la muerte y la dignidad intelectual con la que lo hace.

El otro gran personaje de la obra es el hijo, es decir el propio autor, que mediante su evolución interna llega a reconocer, en la miseria física del cuidado de un anciano enfermo, su lugar en la vida, el sentido de su propia existencia en una cadena de trasferencia de amor, sabiduría y dignidad que pasa del padre al hijo. No es por tanto una novela devastadora sobre la muerte, sino todo lo contrario, una visión honesta de la existencia y del amor como único elemento que nos acompaña en los últimos momentos. Para Philip la revelación final es que esta transferencia de amor y dignidad es el auténtico patrimonio que heredará de su padre.

Es una historia dura, y sincera. El trascurrir de la enfermedad del padre hasta su muerte y la relación compleja que mantienen padre e hijo es de una autenticidad humana tan elevada que casi cualquier otro individuo del orbe se puede sentir conmovido. De ahí que sea Literatura pura.

La prosa de Roth es sencillamente perfecta. La exactitud del vocabulario y la precisión de la sintaxis hacen de este autor de origen judío uno de los mejores escritores actuales, y sin duda un firme candidato al Nobel.

Philip Roth

 

Piliph Roth es un reputado novelista y ensayista norteamericano, muy galardonado. Entre su larga bibliografía, voy a señalar otras dos novelas, que quizá por su adaptación al cine han sido más populares.

La primera es La Mancha Humana (novela que cierra la Trilogía americana), en la que un respetado profesor universitario (Coleman Silk) es apartado de su carrera por un comentario ambiguo y malinterpretado como racista. Lo que deja entrever la novela es la hipocresía y mezquindad de la elite académica estadounidense. Las circunstancias extremas de esta situación, junto con la muerte de su esposa, hacen que la vida de Coleman Silk se remueva por completo y salga a la luz su verdadera identidad que ha permanecido oculta largos años.

La mancha humana. The ghost Writer. Philip Roth

 

La otra novela es The Ghost Writer, mal traducida en español por El escritor, cuando el término en inglés hace referencia a los llamados “negros”; escritores fantasma que escriben libros para que otros los firmen. En este caso aparece muerto, de forma sospechosa, el “negro” que escribe las memorias de un ex primer ministro británico. Otro escritor se hace cargo de la redacción del libro por lo que se traslada a la casa del ex primer ministro, situada en una isla. La elaboración del manuscrito que redactó el anterior escritor está rodeada de gran secretismo y hace sospechar al protagonista sobre las circunstancias de la muerte del anterior escritor. En ese momento estalla un escándalo político que salpicará enormemente al ex primer ministro, mientras el escritor va descubriendo inquietantes documentos guardados por su predecesor.

Philip Roth en la Biblioteca UPM

María Boyer Lagos

Los amores de Nikolai, Marina Lewycka

 

Los amores de Nikolai

(hours and hours and hours writing and re-writing)

Marina Lewycka

A caballo entre la ficción y la autobiografía, este libro nos descubre a una familia de origen ucraniano que se instala en Inglaterra tras la segunda guerra mundial. La acción transcurre, sin embargo, en un tiempo reciente con un padre viudo y anciano que se enamora de una compatriota joven, dando lugar a toda una serie de peripecias a ratos risibles, y en ocasiones con tintes amargos aunque contadas siempre en clave de humor.

La vida en los suburbios de Sheffield queda muy bien retratada y nos devuelve imágenes post-industriales tipo Full Monty contrapeadas con la imagen más amable de una ciudad universitaria, profesora universitaria es asimismo la narradora de esta historia que no su autora.

El padre y protagonista principal es un excéntrico ingeniero, inventor en sus ratos libres con más de 15 patentes a sus espaldas, y una obsesión por los tractores y el efecto de la mecanización en Ucrania sobre la calidad ambiental. Aspecto que da título a la versión inglesa del libro: A short story of tractors in Ucrania; este personaje comparte detalles biográficos muy nítidos con su padre.

El choque cultural entre el Este y el Oeste, y el conflicto generacional, no sólo con el padre sino de las hermanas entre sí, son el marco narrativo de un libro que te atrapa desde el principio. Lo he puesto a disposición de una variedad de amigos y conocidos con gran disfrute por parte de todos ellos.

Marina Lewycka nació en un campo de refugiados en Alemania en 1946, y vive en Inglaterra desde su infancia.  Adolescente conflictiva, estudiante universitaria en el 68, realizó estudios de lingüística inglesa, e inició un doctorado en literatura que abandonó. Vivió como ocupa, y ha tardado muchos años en  hacerse famosa como escritora. Es precisamente esta novela, de elevado contenido autobiográfico, la que le ha permitido dedicarse a la literatura de manera profesional desde 2005.

 

Este libro nunca se ha llegado a publicar en Ucrania (en un extraño ejercicio de autocensura) aunque se ha traducido a multitud de lenguas.

 

 

Marina Lewycka en la Biblioteca UPM

 

 

Hace cuarenta años / Maria Van Rysselberghe

María Van Rysselberghe

Hace cuarenta años

2012

Maria Van Rysselberghe (Bruselas 1866 – Cabris, Alpes Marítimos, 1959), la autora de este intenso y precioso recuerdo, era hija de un famoso editor y esposa de un notable pintor neoimpresionista, Théo Van Rysselberge. Ella es la escritora y la protagonista de esta verdadera y desnuda historia de amor.

Su amado, al que en el libro llama Hubert, era el poeta belga de origen flamenco Émile Verhaeren (1855-1916). Ambos estaban casados, cada uno por su lado,  y pertenecían al mismo grupo de amigos.

Sorprende este  relato desde la primer a línea por la intimidad y la verdad que logra trasmitir. No se habla de nada circunstancial ni convencional, ha logrado dejar sola a la emoción, solo cuenta lo que le ocurre por dentro; cuando le ve, cuando le espera, cuando pasean por la playa. Aquel amor fue lo más importante que le pasó en la vida,  y ocurrió durante solo unos días en una casita situada en una enorme playa del Mar del Norte.

No me decía a mi misma que lo amaba: él era, sencillamente, lo principal.

Los amantes leen juntos a Flaubert y a Baudelaire, la literatura dice por ellos las palabras mas hermosas en unos encuentros  que tienen lugar cada noche en la biblioteca de la casa.

Los dos son felices con sus respectivas parejas y deciden no ceder por completo al amor que sienten por respeto a los dos ausentes pero tambien deciden no renunciar durante  esos días a aquella maravilla que les arrastra.

Piensa en el dolor que podríamos desencadenar. No solamente los haría infelices: ya nunca podrían creer en nada.

Trabajan la relación para que sea preciosa, la saben breve. No se ocultan ningún pensamiento, comparten los mejores libros, los mejores poemas, quieren conservar ese recuerdo precioso que les hará fuertes cuando no puedan verse.

Prueba de aquella enorme belleza compartida es la nitidez con la que recuerda María aquellos días, todo sigue palpitante cuarenta años después, y  en 1934,  cuando los otros tres implicados en la historia han muerto, decide escribir y publicar la secreta  pasión que sintió.

Quiere hacer  un acto de justicia público a aquel amor tan importante que tuvo que ser clandestino  y que ya no queria seguir escondiendo. Gritar cuanto le quiso.

Tú eres el secreto que hay en medio de mi vida; permíteme que te sea fiel.

María José Rodulfo

 

Tiempo de canallas, de Lillian Hellman

 

"No tengo claro el año en que yo, que siempre había sido una especie de rebelde sin causa -no sólo en el sentido en que lo fue gran parte de mi generación, sino por haber visto a la familia de mi madre enriquecerse y solidificar su fortuna a costa de los negros pobres- me di cuenta de que en mi rebeldía había algunas tiernas raíces políticas. Creo que todo comenzó con mi descubrimiento del nacional-socialismo, durante mi estadía en Bonn, Alemania, tratando de inscribirme en la universidad. Necesité meses para comprender lo que estaba escuchando. Entonces, por primera vez en mi vida, reflexioné sobre el hecho de ser judía. Pero no era únicamente el anti-semitismo lo que me impresionaba. Era escuchar, en boca de gente de mi propia edad, los alardes de conquistadores confiados, los redobles de la guerra."

 

Lillian Hellman:

Scoundrel Time. Boston : Little, Brown and Co., 2000.

Tiempo de canallas. Buenos Aires : Razón y Revolución, 2011.

Lillian Hellman es conocida por sus méritos propios tanto como por sus relaciones personales: durante largos años mantuvo una relación sentimental con el famoso escritor de novela negra Dashiell Hammett, y conoció directamente a muchos de los grandes personajes emblemáticos de la época dorada de Hollywood. Lillian escribió obras teatrales y también guiones de cine, aunque esta última actividad suya se vio seriamente mermada a raíz de las dificultades políticas a las que se tuvo que enfrentar a comienzos de la Guerra Fría.

También fue autora de una serie de relatos de inspiración autobiográfica entre los cuales quizás el más conocido sea Pentimento, que sirvió a su vez de inspiración a la película Julia, dirigida por Fred Zinnemann. Por su parte Scoundrel Time, titulo original de Tiempo de canallas, apareció por primera vez en inglés en los años 70 y fue traducido y publicado poco después en español dentro de la Colección Popular de Fondo de Cultura Económica. Se presenta como una crónica personal de las vicisitudes atravesadas por la autora durante la fase de acoso a artistas e intelectuales, ejercido por el macartismo. Sigue discutiéndose sobre el grado de veracidad y sinceridad en el relato de Hellman. Sea como fuere y a pesar de cierto carácter inconexo en la línea argumental, Tiempo de canallas rezuma franqueza y desparpajo, y concede poca indulgencia a sus variados personajes, empezando por la propia autora con sus manías, debilidades y complejos. No hay duda: el lector se encuentra ante una escritora y guionista de raza.

Con mayor o menor exactitud de datos, el libro nos introduce en un capítulo de esa historia política norteamericana que tan tediosa e ideológicamente confusa nos parece a veces a los europeos, pero que encierra tantas enseñanzas sobre la naturaleza y la sociedad humanas. La histeria anticomunista desatada en los años inmediatamente posteriores a la Segunda Guerra Mundial hace derivar a un sistema formalmente democrático hacia la quiebra general del derecho de las personas, con la sistemática presunción de no-inocencia y mediante la aplicación de mecanismos sociales envilecedores y cainitas. En fin, como todo tiempo y lugar vienen teniendo sus canallas particulares, seguro que en cierto modo disfrutareis de esta historia con sabor a peli de cine clásico.

"Innumerables vidas estaban siendo arruinadas, y pocas voces se levantaron en su defensa. ¿Desde cuándo era necesario estar de acuerdo con alguien para defenderlo de la injusticia? Nadie en su sano juicio hubiese pensado que los sinólogos, por ejemplo, acusados y despedidos de sus puestos en el Departamento de Estado, hicieron algo más que darse cuenta de que Chiang Kai-shek estaba perdiendo la guerra. La verdad lo convertía a uno en traidor, como a menudo sucede en tiempos de canallas."

 

 

Lillian Hellman en la Biblioteca de la UPM

 

Una especie de vida / Graham Greene

Una especie de vida (A sort of  life)

Graham Greene

Seix Barral, 1987

Graham Greene (Berkhamsted, Inglaterra, 1904-Vevey, Suiza, 1991) es el autor de novelas tan notables como El tercer hombre (1950), El americano impasible (1955), Nuestro hombre en La Habana (1958),  o El factor humano (1978) pero en este libro, Una especie de vida, la aventura que nos cuenta es la suya propia, su vida, o la primera parte de su vida, porque la segunda es una obra independiente titulada Vías de escape.

Corresponden a esta entrega su etapa de formación. Los recuerdos del Greene niño rodeado de hermanos, tios, primos y criados. Su soledad infinita en el internado de St John, sus lecturas a escondidas en el rincón mas recóndito del jardín y su rebeldía que le llevaría a escaparse del colegio.

Soporté aquella vida durante ocho cursos: ciento cuatro semanas de monotonía, de humillación y sufrimiento mental.

Adolescencia con psicoanálisis incluido, el descubrimiento del mundo femenino…….

Era un adolescente confuso que quería escribir, pero no hallaba su tema, que quería expresar su lujuria, pero que estaba demasiado asustado para intentarlo; que deseaba amar, pero que no había encontrado un objetivo real para hacerlo.

 

Apasionado lector desde niño van apareciendo en las páginas  los nombres de sus escritores favoritos: Lytton Strachey, Chesterton, Rilke, Racine…… despues estudiaría en Oxford, sus coqueteos con las drogas. A las 22 años se convierte al catolicismo hecho clave que marcó  su obra y su vida.

 

No podría creer en un Dios al cual comprendiera

 

Graham Greene fue periodista en el diario The Times, agente de  inteligencia británico, viajó por todo el mundo, y forma parte de ese grupo de escritores británicos, Gerald Brenan, Robert Graves,  que tuvieron una relación personal con España.

 

Vino por vez primera en  1946 por motivos profesionales y a partir de entonces frecuentó nuestro país por razones privadas. El motivo principal  fue la amistad que le unió durante veinte años con Leopoldo Durán, sacerdote español  al que había conocido en Inglaterra en 1972 al enterarse de que Durán  había dedicado su tesis doctoral a estudiar su obra.

 

"Yo iba con un cuello romano blanco, que él se empeñó en quitarme, argumentando que sin él no sería menos divino, pero sería más humano. A los cinco minutos ya fuimos amigos para siempre" contaba Durán.

 

El libro, lleno de temperatura, descubre una personalidad sensible, un temperamento en permanente búsqueda y una vida siempre  apasionada. 

Obras de Graham Greene en la Biblioteca UPM

Ven y dime cómo vives /Agatha Christie Mallowan

 

Don't let anyone ever say to you that nothing exciting ever happens to you when you are old

caratulaVen y dime como vives
Agatha Christie Mallowan
Tusquets, 1987


Encuentro afortunado en una indolente tarde de domingo: Ven y dime cómo vives recoge las anécdotas y experiencias de Agatha Christie en una faceta de su vida, como esposa y acompañante en las excavaciones arqueológicas de su marido Max Mallowan, desconocida para mí y sin embargo, descubro posteriormente, cercana para la generación de mi madre. Notas que escribió para complacer la curiosidad de algunas de sus amistades y de ahí el título del texto.

Reconozco que me he reído con algunos pasajes como sólo recuerdo haberlo hecho con La tesis de Nancy (Ramón J. Sender) cuando era adolescente. Después, al decidirme a escribir esta reseña he encontrado un lugar mágico en el Museo Británico (An Adventure on the Orient Express: Agatha Sets out in 1928; 1928-1930: The City of Ur; The Excavations at Nineveh, Arpachiyah, Chagar Bazar and Tell Brak; 1931-1939; The War Years and Beyond), que delicadamente detalla la relación de la autora con la arqueología en el periodo 1928-1939 (entre sus 40 y 50 años).

Agatha en las excavaciones

Animada por este éxito arqueológico sigo rebuscando y encuentro un pequeño ensayo de su hija Rosalind Hicks reivindicando algunas novelas que escribió su madre con el pseudónimo Mary Westmacott, aunque esto no venga exactamente al caso; así que volvamos al principio, y recuperemos algunas de las imágenes e impresiones de la autora de Asesinato en Mesopotamia, trama que precisamente transcurre en el contexto de una expedición arqueológica:

agtha en las excavaciones

 

Adoro ese generoso y fértil país y a sus gentes sencillas que saben reír y gozar de la vida, que son ociosas y alegres, que tienen dignidad, educación y un gran sentido del humor, y para quienes la muerte no es terrible.

 

I am thinking that it was a happy way to live.

–Agatha Christie

 

 

 

 

Agatha Christie en la Biblioteca UPM

 

Nigel BARLEY, El antropólogo inocente

Nigel Barley, El antropólogo inocente.

Barcelona : Anagrama, 1989

Al acercarnos a este libro podríamos pensar que se trata de un libro de antropología. Y tendríamos razón. Pero también podríamos pensar que se trata  de un libro de humor. Y tendríamos más razón todavía ya que se trata de uno de los libros más divertidos que sobre este (y cualquier otro) tema se haya escrito.

Harto de ejercitar la antropología teórica, Barley llega a la conclusión que lo que necesita hacer es lanzarse a la aventura y pasar dos años (nada menos) instalado en una choza de barro para estudiar al pueblo Dowayo en Camerún, a lo Marvin Harris. Lo hace animado por las experiencia narradas por compañeros de universidad que le hacían sentir como un antropólogo de gabinete.

Su error fue pensar que lo que le contaban los antropólogos experimentados o las propias monografías de los clásicos de la materia era toda la verdad.

 

Las dificultades de Barley empiezan con los surrealistas trámites administrativos para lograr el permiso de estancia en el país dowayo y siguen con sus problemas con los bancos locales, las enfermedades varias que tiene que padecer y que casi acaban con él o los problemas de comunicación que hacen que, queriendo interesarse por la salud del jefe de la tribu, le pregunta en realidad si ha copulado con el herrero.

Hilarantes peripecias del día a día del antropólogo, que nunca se explican en la facultad y que aquí tienen el mismo protagonismo que otros aspectos más formales que te permiten conocer a la vez la forma de vida del pueblo dowayo.

Todo narrado con un gran sentido del humor en la mejor tradición británica. Como muestra la dedicatoria del libro,“al Jeep” o la forma cómo describe la cerveza dowaya que te lleva directamente del estado de sobriedad al de resaca, ahorrándote el paso intermedio de la ebriedad.

Barley no sólo es el autor, sino también uno de los personajes más elaborados del libro junto con el traductor, del que se sirve para entender las intrincadísimas costumbres dowayas, o el propio jefe de la tribu.

Nigel Barley se doctoró en antropología por Oxford , y posteriormente dedicó dos años al estudio de esta tribu del Camerún. Después de esta experiencia, el autor se incorporó al Museo Británico, cuyo departamento de publicaciones editó este texto como curiosidad. Nigel Barley hace con la antropología lo que Gerald Durrell hizo con la zoología.

 

Y si después de leer este libro os quedáis con ganas de más podéis seguir disfrutando con : “Una plaga de orugas: el antropólogo inocente regresa a la aldea africana” del mismo autor.

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