Archivos del Autor: Pedro J. Pulla Ortega

Almas grises de Philippe Claudel

Almas grises. Philippe Claudel.

Barcelona: Ediciones Salamandra, 2005

Un cuerpo de diez años no abulta mucho, sobre todo si está empapado de agua helada. Berfuche levantó una esquina de la manta y se sopló en las manos para calentarlas. Apareció el rostro de Belle de Jour.

A finales de 1917 un acontecimiento trágico va perturbar la monótona vida de los habitantes de un pueblo francés. Una niña es encontrada muerta. Estrangulada. La maquinaria de la justicia se pone en funcionamiento. Hay que encontrar al culpable. Quién, nadie es sospechoso pero en realidad todos los son,  sobre todo uno, el fiscal Destinat.

Suele decirse que tememos lo que no conocemos. Yo en cambio creo que el miedo surge cuando descubrimos lo que hasta el día anterior creíamos ignorar. Ése era el secreto de Destinat: poner ante los ojos de la gente, como si nada, las cosas con las que no querían vivir. El resto era pan comido. El triunfo estaba asegurado. Ya podía pedir la cabeza del acusado. Los jurados se la entregaban en bandeja de plata.

Narrada en primera persona por uno de los investigadores cuyos recuerdos  y remordimientos no le dejan conseguir la anhelada paz en su alma, en esta novela la soledad y la muerte siempre están presentes. La guerra se atisba a pocos kilómetros pero sus efectos de sufrimiento, miedo, cobardía, dolor corren desbocados entre los habitantes de ese pequeño pueblo.

La maquinaria de los rencores, de los recuerdos atormentados, de la vida gris de unos personajes perdidos en una olvidada ciudad provinciana  se ponen en marcha con un asesinato. Es la espoleta. Todos tienen algo que ocultar a los demás, secretos quizás, si,  pero sobre todo el conocimiento de unas vidas perdidas, de unas almas grises.

Nuestra pequeña ciudad oyó la guerra, pero no puede decirse que la hiciera. Más bien puede afirmarse sin faltar a la verdad que vivió de ella: los obreros siguieron haciendo funcionar la Fábrica.  Hacían falta…Ochocientos hombres que, a ojos de algunos, no lo fueron jamás y que todas las mañana abandonaban una cama caliente y unos brazos dormidos en vez de una trinchera enfangada, para ir a empujar vagonetas en lugar de cadáveres.

Philippe Claudel nacido en Nancy en 1962  profesor y guionista de cine y televisión,  comenzó su carrera publicando Meuse l’oubli. Además de su faceta como escritor ha dirigido dos largometrajes Hace mucho que te quiero y Silencio de Amor. Otras obras de Claudel son, La nieta del señor Linh ya reseñada en No Sólo Técnica o el Informe Brodeck.

Philippe Claudel en la Biblioteca UPM

El cielo era lo único que seguía siendo puro y alegre, y permanecía ajeno al mal y la putrefacción, que se extendían a ras de suelo bajo su bóveda de estrellas.

El Cantar de los Nibelungos

El Cantar de los Nibelungos: Catedra, 1994

…soñó Krimilda, una vez, que había amaestrado un halcón, animal hermoso y salvaje, y hubo de ver cómo dos águilas se lo despedazaban. Pensó entonces que nada le causaría tanto dolor en este mundo.

Este sueño se lo contó a su madre Ute, que no supo dar mejor razón a la tierna doncella que ésta: ” ese halcón que amaestrabas es un noble caballero; si Dios no lo protege, será inevitable que lo pierdas pronto.”

Presagio de lo que acaecerá, el drama comienza, el destino ya está marcado. Sigfrido, el héroe, el mejor de entre todos los caballeros, cabalga con su espada Balmung, invencible, gallardo, puro, sin temor a nada. Él es el caballero esperado.

Sigfrido llega a la corte del rey Gunther.  Le esperan  la alegría y la felicidad pero también la pena infinita.

El rey le propone ayudarle a conquistar a la reina islandesa Brunhilde y él a cambio le entregará la mano de su hermana Krimilda de la que se ha enamorado aquel.  Así lo hace y tras conquistar a la indómita islandesa, consigue el amor de la bella Krimilda. La felicidad parece haberse instalado en la corte pero los celos, las ambiciones, los miedos desencadenan los acontecimientos. Brunhilde descubre que fue derrotada utilizando artes mágicas y decide vengarse  utilizando al traidor Hagen como brazo ejecutor. La sangre del dragón Fafner en la que se bañó el héroe  cuando lo derrotó le hace invulnerable. Hay un punto debil en su espalda. Hagen conoce el secreto. En el bosque le mata.

La fuente tenía el agua fresca, clara y agradable. Gunter se agachó hacia la corriente. Cuando hubo bebido, volvióse a levantar. De buena gana hubiera hecho lo mismo Sigfrido…

…Cuando el señor Sigfrido estaba inclinado sobre la fuente le clavó la jabalina en la cruz señalada en la espalda. Por la herida le brotó abundante la sangre que salía del corazón, hasta manchar las ropas de Hagen. Nunca podrá héroe alguno cometer tamaña felonía.

Entonces cayó entre las flores el esposo de Krimilda…

En el umbral de la muerte, dijo entonces: malvados y cobardes ¿de qué valieron mis servicios ahora que me habéis asesinado? Siempre os guardé fidelidad y este es el premio que recibo. Mala se la urdisteis a vuestros deudos.

Desconocido es el origen del poema, anónima su autoría, universal su conocimiento.

Aunando elementos de la tradición germánica sobre seres mitológicos, elementos mágicos, hazañas sobrenaturales,  el Cantar de los Nibelungos es un mundo lleno de  de elementos maravillosos,  gestas sobrehumanas, de lealtades y traiciones, caballerosidad, amor,  pero también venganza, celos, traición. Nos habla de un tiempo lejano con unas costumbres y valores que si bien en algunos casos podrían parecer exagerados, serían testimonio de una época ya pasada.

El Cantar de los Nibelungos está dividido en dos partes claramente diferenciadas, el poema de Sigfrido y la venganza de Krimilda. Anónimo del siglo XIII, fue redescubierto por los poetas románticos del siglo XIX y ha servido de inspiración para muchos otros autores en diversos géneros como Wagner, Tolkien e incluso actualmente en el mundo del comic manga  con el título de Yôhen Nibelungen no Yubiwa.

En el cine se estrenó en 1924, Die Nibelungen, con la dirección de Fritz Lang y guión de el mismo y de  su mujer Thea von Harbou.

El Cantar de los Nibelungos en la Biblioteca UPM.

Krimilda huye a la corte del rey Atila donde será su esposa y  planeará su venganza. Años más tarde invita a sus hermanos a la corte, el final está cerca,  un final sangriento y terrible.

Allí yacían todos los que habían estado destinados a morir. En trozos quedó descuartizada la noble dama…

Muertos por tierra quedaban allí los grandes honores. Toda la gente sentía tristeza y quebranto. Las bodas del rey habían acabado en sufrimiento; como siempre el placer engendra, al cabo de todo, dolor.

Yo no puedo daros razón de lo que después aconteció, salvo que allí se vio llorar a caballeros y señoras, aparte de nobles infanzones, la muerte de sus amigos queridos. Aquí termina la gesta, esto fue el desastre de los nibelungos.

 

Roque Six de José López Rubio

José López Rubio. Roque Six: Temas de Hoy, 1999

“-Pero vamos a ver –dijo Roque-. ¿Usted está vivo o está muerto?

– ¡Ah! Eso es lo que hay que resolver.

Lo resolveremos mañana, no se apure. Por esta noche, basta con que usted se decida a estar vivo o a estar muerto hasta mañana. Depende de cómo usted se encuentre.

– Pero, ¿cómo voy a decidir?

-¡Qué afán de complicar las cosas!…¿Muerto?¿Está usted muerto? Pues cerca, junto a la iglesia, hay un cementerio. Allí le dejarán pasar la noche. ¿Está usted vivo? Pues no tiene usted más que ir a la fonda.

– Bueno, pero… en la fonda, habrá que pagar…

– ¡Naturalmente!…

Roque  Fernández es un triste funcionario con una vida anodina y vulgar. Un dia se muere, como se tiene que morir todo el  mundo. Se muere de pulmonía como se podía morir de otra manera, no importa. Pero en realidad no lo hace. Dios le da otra oportunidad.  No ha cumplido su destino en el mundo. ¿Cuál? Hacer el tonto.

Es el comienzo de una historia surrealista, absurda en apariencia, disparatada. Roque busca su sino que no es otro que llenar el mundo de tonterias.

“Rara, muy rara vez hace Dios un genio. ¡Gran trabajo para Dios el componer  un Miguel Ángel, un Beethoven o un Pasteur! Son muchos días ocupados en cada uno, porque cuestan lo que mil hombres de los otros. Apenas hay tres genios por siglo de los buenos. Pero un tonto, un buen tonto, un tonto contagioso, un tonto genial, le es mucho más difícil. Dios ha hecho muy pocos tontos de verdadero merito de los que pueden volver tonto al mundo, haciendo escuela de su tontería. Solo muy de tarde en tarde hay un tonto que merezca la pena. ..Dios te hizo, Roque Fernández, y te puso en el mundo…”

Y Roque Fernández vuelve a revivir. Dios le da otra oportunidad. Esta vez es Jean Rocherier, un funcionario francés. Roque no entiende que le ocurre, por qué esta suplantando a este hombre, huye, abandona a su familia adoptada. No se da cuenta de su destino, del papel que tiene en el vodevil de la vida. El papel que Dios le ha dado. Y vuelve a morir una vez más. Esta vez atragantado por una bola de ruleta. Y así la rueca vuelve a girar,  comienza una nueva vida, ahora como reverendo en la América profunda. Posteriormente se aparecerá como  profesor anarquista a punto de ser fusilado, bebé incomprendido, y por último transformado en una pareja de  gemelos. Al fin alcanzará su objetivo, llegar al cielo.

Se trata de una novela de humor pero al igual que con otros autores como Jardiel Poncela y Mihura, ya reseñados en No sólo técnica, es un humor inteligente, escéptico, que nos hace reir, si, pero también nos deja un poso de tristeza y melancolía. Y siempre presente Ramón Gómez de la Serna.

“Hay una puerta arriba, con clavos dorados. Música, dentro, celestial.

Antes de empujar prueba a ver si está abierta. Cede al menor impulso. Si tuviera goznes, se diría que está bien engrasada.

Pero está sola, sola en medio de todo, y se abre en dos hojas.

Al otro lado…

No hay nada, positivamente, pero bien se nota que aquello no puede ser otra cosa que lo que es.

La música se ha callado.

-Irán a cambiar de pieza…

…-Ahora, si quisiera olvidar…

(Se olvida de todo. De sí mismo se olvida.)

Es el Cielo, no puede ser otra cosa.”

José López Rubio, (Motril 1903- Madrid 1996) empezó su carrera como escritor realizando colaboraciones en un periódico de Cuenca. Ya en Madrid, toma contacto con Jardiel Poncela y se inicia en el teatro. Colabora en revistas como Buen Humor y Gutiérrez. Trabaja también en el mundo el cine como guionista, traductor y adaptador  a través de un contrato con la Metro que le lleva a Hollywood al igual que otros compañeros como Jardiel, Edgar Neville y Eduardo Ugarte.

Premio nacional de teatro en 1954, ingreso en la Real Academia de la Lengua con un discurso sobre la Otra Generación del 27 de la que el mismo formó parte y que cambió de forma radical el modo de entender el humorismo en las letras españolas.

Otras obras de López Rubio;Estoy pensando en ti( 1951), La otra orilla(1954), El caballero de Barajas(1956), Las manos son inocentes(1958), Esta noche tampoco (1961), etc.

 

Narrativa completa de Dorothy Parker

Dorothy Parker. Narrativa Completa.

Barcelona: Lumen, 2003

"Sí, ¿y queréis saber por qué estoy metida en este lío? Por irme a la cama a las diez de la noche, por eso. Significa la ruina. A-espacio-l-a-s-espacio-d-i-e-z: la ruina. Acostarse temprano y levantarse temprano, nada tiene de sano. Para prosperar, trasnochar. Si quieres buena fama, no te vayas temprano a la cama. A las diez de la noche, después de una tranquila velada de lectura. La lectura…he ahí una institución para ti."

Altas horas de la madrugada. The New Yorker, 19 de agosto de 1933

La ciudad del Nueva York de entreguerras es el escenario que utiliza Dorothy Parker para sus cuentos en los que disecciona una sociedad hipócrita y falsa. Ambientes aristocráticos, aparentes la mayoría de ellos, repletos de perdedores de cartera llena y alma vacía. Seres, hombres y mujeres, que deambulan por los mejores restaurantes, hoteles, cabarets en un intento patético de llenar su corazón de felicidad o de algo parecido que les haga olvidar su propia existencia vacía y superficial. Dorothy Parker actua en realidad como cronista de una sociedad enferma, hipócrita, llena de convencionalismos que la atrapa como una garra de la que es imposible liberarse.

"Esta es la última vez que miro el reloj. No volveré a hacerlo. Son la siete y diez. Él dijo que me llamaría a las cinco. "Te llamaré a las cinco, cariño". Creo que me llamó caríño al decirme eso. Casi estoy segura de que lo dijo entonces. sé que me ha llamado cariño dos veces, y la ocasión anterior fue cuando me dijo adiós." Adiós cariño" Estaba ocupado y no podía decirme gran cosa desde la oficina, pero me ha llamado cariño dos veces. No puede haberle importado que yo le llamara."

Una llamada telefonica. The Bookman, enero de 1928 

El instrumento para ello es el relato corto ágil, punzante,  satírico, divertido muchas veces y otras tantas triste pero siempre verdadero, siempre inteligente.  Y el medio donde reflejar esos cuentos las paginas de revistas como Vanity Fair, Vogue, Harper’s Bazaar The Bookman, entre otras y por encima de ellas The New Yorker.

"Ella no podía recordar el día en que empezó a beber. Nada cambió en la rutina de su vida. Los días eran como gotas de lluvia que se deslizan por el cristal de una ventana. Al cabo de seis meses de matrimonio, de un año, de tres años, un día era exactamente igual a otro."

Una rubia imponente. The Bookman, febrero de 1929

Dorothy Parker nació en Long Branch, Nueva Jersey en 1893.  Muy pronto empezó a escribir poemas y la revista Vanity Fair que había sido fundada  por el editor Condé Nast  un año antes le publico en 1914 un poema. Un año después, también en una revista de Nast, Vogue, empezo a colaborar. Será con una tercera revista del mismo editor New Yorker cuando se consagra.  Igualmente trabajo en Hollywood con el guión de A Star is Born película de William Welman de 1937. Activa políticamente, fue investigada por el FBI por sus ideas izquierdistas. Fundo la Liga Antinazi en Hollywood.   Murió en la ciudad de Nueva Cork en 1967.

 

 

 

 

 

 

 

El maestro de almas de Irène Némirovsky

El maestro de almas. Irène Némirovsky

Barcelona: Ediciones Salamandra, 2009

Dario Asfar es un joven médico que trata de abrirse camino en su profesión. Su origen extranjero hace que solo despierte recelo y desconfianza entre sus potenciales clientes en la Francia de entreguerras. En un mundo de apariencias, en el que hay que mostrar un bienestar que no se tiene, Dario Asfar solo obtiene fracasos. Quiere huir de su origen miserable, de su realidad de perdedor. No lo consigue. Tiene una mujer y un hijo que alimentar. Está cargado de deudas. Está desesperado. Su sueño de labrarse una carrera se disipa. Cómo cambiar su destino, cómo olvidar que es heredero de “toda una raza de muertos de hambre”. La solución; se convierte en un maestro de almas, en un sanador de conciencias.

"Miró a Wardes y de pronto pensó: lo que une a toda la gente que está aquí, lo que los asemeja, no es la necesidad de dinero, como cree Elinor, o de diversión, sino la necesidad de aguantar constantemente. De aguantar más que el adversario. De ocultar sus debilidades, sus heridas. Porque el temple de sus nervios es el único capital del cual obtienen la fuerza. ¡Cuántas enfermedades, angustias, fobias inexplicables para los desgraciados condenados al éxito perpetuo! ¡Ah si yo me atreviera…! Lo que necesitan es un confesor, alguien que conozca sus sucios secretos, los escuche y los despida con un ego te absolvo; que, sobre todo, les permita hartarse sin remordimientos…¡Qué los droguen, eso es lo que necesitan!…”Tienes que medicarme, doctor” – Sí, primero confesarlos y después drogarlos."

El doctor Asfar encuentra en las miserias humanas el medio para escapar de la pobreza. ¿Sus clientes?, aquellos que piensan "que su edad quedará abolida, que su sangre fluirá tan deprisa como antes, que recuperarán el apetito, el fresco aliento de los veinte años, que olvidarán su vida (los remordimientos, las deudas, el dinero, las preocupaciones, los amantes, los hijos…)" o aquellos  que como el financiero Warder  "había entregado su alma a los demonios".

Pero eso supone convertirse en un lobo al acecho, supone perder los escrupulos y renunciar a su alma. Él que se ocupa de curar las almas de otros, renuncia a tener la suya sana, tenerla limpia.  Solo importará  el dinero de sus pacientes. Solo eso. No quiere volver a pasar hambre. Tiene la medicina que cure las conciencias y espiritus atormentados de aquellos que se acercan desesperadamente a él. Conoce el secreto. El salvará sus almas aunque suponga un precio muy alto, “Porque cuando alguien sale de su manos, ya no puede decir que su alma le pertenece.”

Pero el pasado siempre vuelve y nunca lo hace solo, Cuando el pasado reaparece en la vida de un hombre, nunca lo hace con los rasgos de un solo rostro, lo acompaña el cortejo de los amigos, los amores, los remordimientos olvidados.”

El maestro de almas fue publicado por primera vez el 18 de mayo de 1939 en el semanario Gringorie con el  título original de Les Échelles du Levánt por Irene Nemirovsky.

Irene Némirosky (Kiev, 1903- Auschwitz, 1942) se dio a conocer en el Paris de antes de la guerra con David Golder, publicada en 1929.

Otras novelas, Suite Francesa,  El ardor de la sangre, El baile, El caso Kurilov, etc

Irene Némirosky en la Biblioteca Universitaria

 

Mis Memorias de Miguel Mihura

Miguel Mihura. Mis Memorias

Madrid: Temas de Hoy, 1998

"¡Pobre Valcárcel! El recuerdo de nuestra primera entrevista fluye a mi memoria.

-Señor Valcárcel, yo quiero trabajar en su periódico.

Le dije un día, entrando en su despacho y besándole los pies y las manos, según era costumbre en aquellos tiempos.

-¿Sabe usted escribir? – me pregunto gravemente, poniendo los pies y las manos encima de un estante para que no se los besase más.

-Sí, señor;  sé escribir -dije con desparpajo.

-¿El qué?

-Sé escribir “caballo”.

-¿En singular o en plural?

-De las dos maneras.  -replique con osadía, ya que solo sabía escribirlo en plural o sea poniéndole una “ese”  al final del caballo."

El humor como arma contra las miserias de la sociedad, contra la falta de escrúpulos, contra el desencanto y el pesimismo de una sociedad llena de convencionalismos. Como señalaba Wenceslao Fernández Flórez, “el humor se coge del brazo de la Vida, con una sonrisa un poco melancólica quizá porque no confía mucho en convencerla.” Y que mejor representante que Miguel Mihura y sus memorias. ¿Ficticias?, si, ¿reales?, también.

"Laura Montálvez, la tiple cómica, me preguntaba si la palabra “cáspita” que debía decir al final de primer cuadro, la tenía que pronunciar con acento cómico, con acento dramático o con acento escéptico.

-Con los tres acentos, y uno más encima de  la “a”.

Le explicaba yo, para que dijese ¡cáspita! en vez de “caspita”."

Miguel Mihura nace en Madrid que “no estaba inventado todavía, y hubo que inventarlo precipitadamente para que naciese yo y para que naciese otro señor bajito, cuyo nombre no recuerdo en este momento y que también quería ser madrileño” en 1905. Hijo de un empresario teatral, vivió inmerso de pequeño en el ambiente de la farandula del que conocería todos sus entresijos, sus alegrías y sus miserias.

Empezó a escribir muy pronto en revistas como Buen Humor y Gutiérrez,  donde coincidiría con Neville, Jardiel, Tono, López Rubio y otros que constituyeron lo que se llamó “La Otra Generación del 27.

Y por encima de todos ellos, su maestro, su inspirador,  Ramón Gómez de la Serna, que les llevó a hacer una nueva forma de humor   distinto al que se había hecho hasta ahora, cercano al surrealismo y siempre inteligente.

"Leocadia quería dejar un  niño recién nacido en un portal, con un letrero en el pecho que dijese: “Por amor de Dios, no le abandonéis. Y si le abandonáis, devolved el casco a Fuencarral, 14”"

En 1932 escribió su primera obra teatral, "Tres sombreros de copa" ,que no pudo estrenar hasta 20 años más tarde cuando Gustavo Pérez Puig la llevó al escenario del teatro Español el 24 de noviembre de 1952 con Juanjo Menéndez, Agustín González o Fernando Guillén entre otros.

Durante la Guerra Civil crea en San Sebastián La Ametralladora y en 1941  La Codorniz con Álvaro de Laiglesia.

Algunas de sus obras;

¡Viva lo imposible! (1939), Ni pobre ni rico, sino todo lo contrario (1943), El caso de la mujer asesinadita (1946), Sublime decisión (1955), Mi adorado Juan (1956), Melocotón en almíbar (1958), Maribel y la extraña familia (1959), Ninette y un señor de Murcia (1964),  Sólo el amor y la luna traen fortuna (1968)…

El humor es un capricho, un lujo, una pluma de perdiz que se pone uno en el sombrero; un modelo de pasar el tiempo. El humor verdadero no se propone enseñar o corregir, porque no es esta su misión. Lo único que pretende el humor es que, por un instante, nos salgamos de nosotros mismos, no marchemos de puntillas a unos veinte metros y demos una vuelta a nuestro alrededor contemplándonos por un lado y por otro, por detrás y por delante, como ante los tres espejos de una sastrería  y descubramos nuevos rasgos y perfiles que no nos conocíamos.

El humor es verle la trampa a todo, darse cuenta de por dónde cojean las cosas; comprender que todo tiene un revés, que todas las cosas pueden ser de otra manera, sin querer por ello que deje de ser tal como son, porque eso es pecado y pedantería, El humorismo es lo más limpio de intenciones, el juego más inofensivo, lo mejor para pasar las tardes. Es como un sueño inverosímil  que al final se ve realizado.

Miguel Mihura en la Biblioteca Universitaria.

 

Carta a mi madre, de Georges Simenon

Carta a mi madre. Georges Simenon

Barcelona: Tusquets Editores, 1993

Miramos la ilustración de la cubierta y qué es lo que vemos…una madre y su hijo. Son Georges Simenon y su madre Henriette. Es una foto de alrededor de 1908. Nuestro protagonista tiene cinco años, es el comienzo de la historia.

“Hoy hace tres años y medio, aproximadamente, que moriste, a la edad de noventa y un años, y tal vez hasta ahora no haya empezado yo a conocerte. Viví mi infancia y mi adolescencia en la misma casa que tú, contigo, y, cuando me separe de ti para trasladarme a París a la edad de diecinueve años, seguías siendo una extraña para mí.”

Esto escribía Simenon a su madre más de sesenta años después de la instantánea. Hace tres años que su madre ha muerto y el escritor está lleno de preguntas que necesitan respuesta. Por qué ese océano de indiferencia, de distancia, de desamor  se creó entre ambos.

“Mientras viviste nunca nos quisimos, bien lo sabes. Los dos fingimos.”

Durante una semana, Simenon asistió a la agonía de  su madre. De repente, en la soledad del hospital, madre e hijo, frente a frente. ¿Son los mismos de la foto? si, claro, pero los acontecimientos, en estos años, los han cambiado hasta hacerlos casi desconocidos e indiferentes. Simenon  mira a su madre y los recuerdos, los rencores,  sentimientos llenos de contradicción aparecen, busca respuestas.

“Pero lo que yo buscaba en tus ojos y en tu sereno rostro no era la idea que tenías de mí. Era la idea verdadera de ti que yo empezaba a percibir.”

Carta a mi madre es una búsqueda en si mismo, en sus recuerdos, en su pasado, preparándose quizá para lo que vendrá, para él también.

Georges Simenon nació en Lieja en 1903 y murió en la ciudad de Laussana en 1989.

Simenon en la Biblioteca UPM

“Todas estas imágenes me asaltan, madre, mientras intento comprenderte antes de que te vayas definitivamente. Dentro de uno o dos días, dentro de tres días, habrás dejado de existir. La gente, inmóvil en su silla, en tu cuartito, ya no se ocupará sino de sus asuntos. Yo mismo volveré a mi casa con mis propios hijos.

¿Se harán preguntas algún día sobre mí, como yo me las hago sobre ti? Lo dudo. Y, de todos modos, no me enteraré.”

Bad Lands de Oakley Hall

Bad Lands. Oakley Hall

Galaxia Gutemberg: Barcelona, 2010

“Erguido sobre la pequeña yegua, Andrew veía cómo se iba dilatando el sol, hundiéndose tras un grupo de cerros de redondeadas cimas que irradiaban una blanca incandescencia por el fulgor a su espalda. Nubes de vientre dorado se desplegaban por el horizonte como el esplendor de la gloria en un cuadro del Renacimiento. Una fina columna de humo se elevaba en el bruñido espacio: la hoguera de otra partida de caza en las Bad Lands, o una veta de lignito, encendida por el rayo, que ardía bajo tierra.”

Nuestro protagonista, Andrew Livingston, deja la ciudad de Nueva York y viaja hasta el territorio de Dakota, a las Bad Lands. Atrás queda una vida acomodada como banquero y político.

En la famosa canción de Stan Jones, The Searchers, se preguntaban:

 

What makes a man to roam?

What makes a man leave bed and board?

And turn his back on home?

Ride away…ride away…ride away…"

Olvidar una tragedia familiar, olvidar su pasado más reciente, eso es lo que hace moverse a Andrew.

Se convierte en uno de tantos que marcha hacía el lejano oeste.

“-Si cualquiera que al pasar por aquí os viera colgar a un tipo y no pensara que es asunto suyo, yo diría que la raza humana se ha echado a perder – sentenció el recién llegado.”

Allí encontrará un territorio salvaje, grandioso, eterno. La majestuosidad de sus paisajes, esa forma de vida tan distinta de los cowboys a la que conocía en Nueva York le  irá atrapándolo poco a poco.  Decide establecerse como ganadero.  Se desata el conflicto. Uno más  que quiere aprovechar las riquezas de esa tierra. Las Bad Lands son un territorio hostil codiciado por muchos donde la ley la impone el revólver. Es la única ley. La ley de los hombres que marcharon en busca de su destino a unas tierras desconocidas y donde dejarán su sudor y su sangre, lo mejor y lo peor de cada uno.

Al norte de su rancho, un escoces excéntrico, Machray, que quiere quedarse con todo y que trae consigo el símbolo más odiado de los que consideran el territorio como  libre, el alambre de espino. Al sur el mayor adalid de ese odio, Hardy. En el centro, nuestro protagonista que se verá envuelto en este fuego cruzado de odios e intereses. Siempre caminando en el medio de la balanza, porque, en realidad quién tiene razón.  Todas son validas.

Vine aquí desde Inglaterra a temprana edad porque consideraba que la vida que llevaba allí no se diferenciaba mucho de la esclavitud, y conseguí la ciudadanía de este país combatiendo con la Unión en contra de la esclavitud. ¡La libertad me ha obsesionado, señor Livingston! Y el territorio más libre de este país, que es donde más libertad hay en el mundo, se encuentra aquí, en las Bad Lands. Y Lord Machray pretende convertirlo en su feudo personal. ¡Eso va contra todo lo que esta nación se rebeló hace cien años! –alzo el dedeo índice y prosiguió-. Lo considero mi enemigo. Porque es enemigo de la especial libertad de las Bad Lands. De los pasto libres, de la libre colaboración, de las instituciones libres.”

Es una tierra dura, donde los actos no tienen vuelta atrás porque no pueden tenerla, son irreversibles, no hay margen a la duda. Tu vida depende de ello.

Oakley Hall (San Diego, 1920 -) considerado como uno de los mejores narradores americanos del siglo XX, inició su vida literaria con Murder City a la que siguió la grandiosa Warlock y otras tantas novelas ambientadas en el Oeste Americano. Dedicado a la docencia en sus últimos años, murió en Nevada en 2008.

Seguía la canción de Stan Jones:

"A man will search his heart and soul

Go searchin' way out there

His peace of mind he knows he'll find

But where, oh Lord, Lord where?

Ride away, ride away, ride away"

En realidad, eso es  las Bad Lands.

Oakley Hall en la Biblioteca Universitaria.

 

!Pues vaya! de P.G. Wodehouse

!Pues vaya!. Lo mejor de Wodehouse. P.G. Wodehouse

Barcelona. Anagrama, 2004

“-¡Pues vaya!- dije.

-¡Pues vaya! ¡Pues vaya!

-¡Pues vaya! -¡Pues vaya! -¡Pues vaya!

Después de lo cual pareció bastante difícil proseguir la conversación.”

Primer ingrediente; inteligencia, dícese de la capacidad de entender o comprender, habilidad, destreza y experiencia.

Segundo ingrediente; humorismo, modo de presentar, enjuiciar o comentar la realidad, resaltando el lado cómico, risueño oridículo de las cosas.

Tercer ingrediente, creatividad, dícese de la facultad de crear, capacidad de creación.

Tres ingredientes principales que volcamos en la coctelera en cantidades ingentes. Lo aderezamos con un dominio del idioma deslumbrante, fina ironia y un toque de autentico “sportman” y el resultado de todo ello es ¡Pues vaya!

“Alf Todd – siguió Ukridge, abandonándose a un torrente de imágenes- tiene tantas posibilidades de ganarle como la que tendría un hombre ciego y manco en una habitación a oscuras de meterle dentro de la oreja izquierda a un gato salvaje medio kilo de mantequilla fundida, ayudándose de una aguja al rojo vivo.”

¡Pues vaya! es una antología de los mejores relatos de Wodehouse, publicado con motivo del vigésimo quinto aniversario de su fallecimiento. En ellos nos encontramos con toda la pléyade de personajes que han hecho sus relatos tan famosos, Bertie Wooster con su inseparable y admirable Jeeves, Lord Emswoorth en su castillo de Blandings, Psmith, Ukridge, Bingo Little y otros miembros impresentables del Club de los Zánganos.

“En cierta ocasión me comprometí con su hija Honoria, una espantosa exhibición de dinamismo, que leía a Nietzsche y tenía una risa como de olas rompientes contra una agreste rocosa.”

¡Pues vaya! incluye también una serie de relatos cortos, ensayos, correspondencia, sobre distintos temas como su encuentro con el grandísimo W.C. Fields, realizados a lo largo de su dilatada y prolífica trayectoria creativa.

P.G. Wodehouse nacido en Guildford, Inglaterra en 1881 y fallecido en Southampton, Nueva York en 1975 "after a good morning's work on his latest novel, inicio su carrera como escritor publicando en periódicos y semanarios compaginándolo con su trabajo en un banco. En 1902 publicó su primera novela, renunciando a su trabajo en el banco y dedicándose desde ese momento a escribir.

Emigró a Estados Unidos de donde se haría con posteridad ciudadano americano, colaborando en el cine y con grandes artistas como Cole Porter, Irving Berlin, etc en comedias musicales.

Entre sus obras, Amor entre pollos (1906), El inimitable Jeeves (1923), Jim de Piccadilly (1928), y la serie que se inicia con El castillo de Blandings (1935) etc.

“Conste que era una chica condenadamente bonita, inteligente y atractiva, pero tenía muchos ideales y cosas por el estilo. Puede que sea injusto con ella, pero me parece que es el tipo de chica que quiere que un hombre se labre su carrera o algo semejante. La he oído hablar favorablemente de Napoleón.”

Wodehouse en la Biblioteca Universitaria

 

 

A sangre fría, de Truman Capote

Barcelona: Anagrama, 2010

“Pero después, la gente del pueblo, hasta entonces suficientemente confiada como para no echar la llave por la noche, descubrió que su imaginación los recreaba una y otra vez…, esas sombrías  explosiones que encendieron hogueras de desconfianza, a cuyo resplandor muchos viejos vecinos se miraron extrañamente, como si no se conocieran.”

El día de Acción de Gracias de 1959 nunca se celebró en casa de los Clutter en Holcomb, Kansas. Entre las once de la noche del día 14 de noviembre y las dos de la madrugada del día 15, Herbert William Clutter, su mujer Bonnie y sus hijos Nancy y Kenyon fueron asesinados…a sangre fría.

Richard E. Hickock y Perry E. Smith se conocieron en la penitenciaría del estado de Kansas donde ambos cumplían condena. Condujeron ese 14 de noviembre, su viejo Chevrolet  desde Olahe también en Kansas hasta Holcomb.  Un recorrido de seiscientos kilómetros, tenían entre manos un golpe garantizado”.

“Cuando me volví a casa, a mitad de camino, encontré el viejo collie de Kenyon y el animal estaba todavía asustado. Se quedó allí quieto con el rabo entre las piernas, sin ladrar ni moverse. Y ver al perro, fue algo que me hizo sentir otra vez. Estaba demasiado aturdido, demasiado atontado para sentir toda la ruindad del suceso. El sufrimiento. El horror. Estaban muertos. Una familia entera. Buenas personas, gente amable, gente que yo conocía…, asesinados. Había que creerlo porque era rigurosamente cierto.”

Cuando la noticia de los hechos acontecidos en un remoto pueblo de Medio Oeste llegaron a las páginas del New York Times, Truman Capote percibió una oportunidad de narrar, contar lo allí ocurrido. Para ello propuso  a The New Yorker desplazarse el  mismo a Holcomb para desde el mismo lugar de los hechos, hacer una crónica del sangriento suceso.

A sangre fría es esa crónica. Es la plasmación magistral en unas cuartillas de unos sucesos que hicieron que Holcomb dejase de ser un pueblo anónimo de la América profunda a convertirse en  punto de mira de toda una nación.

Qué llevo a dos pequeños delincuentes a asesinar a una familia de prósperos granjeros, personas  sencillas y buenas, respetadas en su comunidad, queridas por todos. Que mecanismo activó el impulso de matar… a sangre fría. Quizás el dinero, el simple dinero.

A sangre fría fué llevada al cine en 1967 por Richard Brooks.

Truman Capote nació en New Orleans en 1924. Periodista y escritor, está considerado uno de los  iconos de la narrativa norteamericana. Otras obras de Capote, Desayuno en Tiffany’s, Los perros ladran, Crucero de verano, etc…

Truman Capote en la Biblioteca Universitaria de la UPM.

“Richard Eugene Hickock y Perry Edward Smith, socios en el crimen, murieron en la horca de la prisión del estado, por uno de los más sangrientos asesinatos con que cuentan los anales criminales de Kansas. Hickock, de 33 años,  murió a las 12.41. Smith, de 36, murió a la 1.19.”

 

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