El Buda de los suburbios (I felt happy and miserable at the same time), Hanif Kureishi

Hanif Kureishi

El buda de los suburbios

Hanif Kureishi

Anagrama

1994

My name is Karim Amir, and I am an Englishman born and bred, almost.

Así comienza esta novela de tintes autobiográficos que narra la historia de una familia anglo-paquistaní en los suburbios londinenses.

Galardonada con el premio Whitebread a la mejor primera novela en 1990, no cumple ningún estereotipo y resuena con voz propia: a ratos dura, a ratos descorazonadora, y casi siempre agridulce.

Nos introduce en el Londres suburbial de los años 70, donde los chavales se mueven con una autonomía que raya en el abandono, con unos padres trabajadores que se debaten entre amarrarse a sus raíces como único faro guía, o abandonarse al día a día sin esperanza.

Entre todos los personajes destaca el padre que busca denodadamente su particular Tao en un proceso de crecimiento interior que le conduce a través de los sabios orientales: Buda, Lao-Tze, Confucio, Chuang-Tzu, a encrucijadas dolorosas: This whole business of living is very difficult (todo este asunto de vivir es muy complicado).Cubierta de El Buda de los suburbios, Hanif Kureishi

La BBC nos ofrece el Buda de los Suburbios en una serie en 4 capítulos con una banda sonora excepcional de David Bowie: The Buddha of Suburbia.

Kureishi, nacido en 1954 tiene una trayectoria variada y extensa relacionada originalmente con el teatro, su tabla de salvación. En su libro Dreaming and Scheming (2005) plantea su trayectoria en el arte de escribir como un proceso en el que la mente se expresa mediante el esfuerzo creativo, y reúne  algunos de sus pensamientos políticos.

People ask for advice all the time when they should try to be more aware of what is happening

(La gente pide consejo todo el tiempo cuando debería intentar estar más al tanto de lo que está ocurriendo)

Hanif Kureishi en la Biblioteca UPM

Ciencia y Método / Henri Poincaré (la science n’est pas tout)

Henri Poincaré Sobre la ciencia y su método

Henri Poincaré

Cículo de Lectores

Es por la lógica que se demuestra, es por la intuición que se inventa. Saber criticar es bueno, saber crear es mejor. Es por eso que es preciso ver la meta desde lejos, y la facultad que nos enseña a verla es la intuición. No se puede demostrar todo y no se puede definir todo, será siempre necesario pedir prestado a la intuición.

Henri Poincaré es poliédrico, sutil y encantador. Profesor universitario convencido de la importancia de la enseñanza por analogía. La calidad literaria de sus escritos de divulgación científica: Ciencia e hipótesis, Ciencia y método, El valor de la ciencia, Las ciencias y las humanidades, Últimos pensamientos; y su cercana humanidad le hacen a uno perder la noción del tiempo y desear haber estado entre sus contemporáneos.

El libro que menciono en el título de esta reseña lo encontré par hasard en la Feria del libro antiguo y de ocasión este año, en una edición de Espasa-Calpe de 1944 publicada en Buenos Aires, incluyo también una reedición más reciente de Círculo de Lectores que estimo más fácil de localizar. El texto, que te captura desde el primer momento, comienza con una referencia a Tolstoi en su crítica a la ciencia por la ciencia, para posteriormente desgranar su valor y aclarar que lo que llamamos realidad objetiva es, en último análisis, lo que es común para varios seres pensantes y podría ser común para todos.Sobre la ciencia y su método de Henri Poincaré

La Universidad de Nancy, lugar de donde era originario, nos regala el acceso a sus textos en su versión original:

Est-ce seulement parce que la science n’est pas tout, qu’il faut d’abord vivre, et que la culture nous fait découvrir à la fois de nouvelles raisons de vivre et de nouvelles sources de vie? Non, tous sentent confusément que ce n’est pas seulement à l’homme, mais au savant même que les humanités sont utiles.

J’ajouterai que les lettres, bien enseignées, peuvent être une école utile pour l’observateur.

Les poètes, ceux qui sont dignes de ce nom, n’appliquèrent pas leurs épithètes au hasard, ils écrivent après avoir regardé.

Qué hermosa la imagen de un Poincaré ya anciano concentrado en una conversación con Madame Curie.

Henri Poincaré en la Biblioteca UPM

Ven y dime cómo vives / Agatha Christie Mallowan

 

Don’t let anyone ever say to you that nothing exciting ever happens to you when you are old

Cubierta de Ven y dime cómo vives. Agatha Christie MallowanVen y dime cómo vives
Agatha Christie Mallowan
Tusquets, 1987

Encuentro afortunado en una indolente tarde de domingo: Ven y dime cómo vives recoge las anécdotas y experiencias de Agatha Christie en una faceta de su vida, como esposa y acompañante en las excavaciones arqueológicas de su marido Max Mallowan, desconocida para mí y sin embargo, descubro posteriormente, cercana para la generación de mi madre. Notas que escribió para complacer la curiosidad de algunas de sus amistades y de ahí el título del texto.

Reconozco que me he reído con algunos pasajes como sólo recuerdo haberlo hecho con La tesis de Nancy (Ramón J. Sender) cuando era adolescente. Después, al decidirme a escribir esta reseña he encontrado un lugar mágico en el Museo Británico (An Adventure on the Orient Express: Agatha Sets out in 1928; 1928-1930: The City of Ur; The Excavations at Nineveh, Arpachiyah, Chagar Bazar and Tell Brak; 1931-1939; The War Years and Beyond), que delicadamente detalla la relación de la autora con la arqueología en el periodo 1928-1939 (entre sus 40 y 50 años).

Agatha en las excavaciones

Animada por este éxito arqueológico sigo rebuscando y encuentro un pequeño ensayo de su hija Rosalind Hicks reivindicando algunas novelas que escribió su madre con el pseudónimo Mary Westmacott, aunque esto no venga exactamente al caso; así que volvamos al principio, y recuperemos algunas de las imágenes e impresiones de la autora de Asesinato en Mesopotamia, trama que precisamente transcurre en el contexto de una expedición arqueológica:

Agatha en las excavaciones

Adoro ese generoso y fértil país y a sus gentes sencillas que saben reír y gozar de la vida, que son ociosas y alegres, que tienen dignidad, educación y un gran sentido del humor, y para quienes la muerte no es terrible.

I am thinking that it was a happy way to live.

–Agatha Christie

Agatha Christie en la Biblioteca UPM

Cuentos de los sabios de África, Amadou Hampâté Bâ

Cuentos de los sabios de África

Amadou Hampâté Bâ

A Amadou Hampâté Bâ historiador, escritor, autor de cuentos, pensador, poeta y hermano de los hombres, se lo conoce sobre todo en Francia por la lucha que llevó a cabo entre 1962 y 1970 en la UNESCO para la rehabilitación de las tradiciones orales en África como fuente auténtica de conocimientos y parte integrante del patrimonio cultural de la humanidad:Amadou Hampaté Ba

Los pueblos de raza negra, sin desarrollar la escritura, han desarrollado el arte de la palabra de una manera muy especial. A pesar de no estar escrita, su literatura no es menos bella. Cuántos poemas, cuántas epopeyas, cuentos históricos y heroicos, fábulas didácticas, mitos y leyendas de verbo admirable se han transmitido así a través de los siglos, fielmente llevados por la memoria prodigiosa de los hombres de la oralidad, apasionadamente enamorados de un bonito lenguaje y de la poesía.

Yo soy un diplomado de la gran universidad de la palabra enseñada bajo la sombra de los baobabs.

En África, cuando un anciano muere, una biblioteca arde.

En este libro, publicado por Paidós en noviembre de 2010, Amadou nos presenta una recopilación de cuentos africanos de tradición oral.

Cuentos de los sabios de ÁfricaComo suele ocurrir con algunos de los encuentro más afortunados, éstos se producen por puro azar. Este es mi caso con un personaje al que agradezco infinitamente su existencia y vocación.

Es mucha la sabiduría que debemos a este inmenso continente asolado. Mali, uno de los paises más exhaustos es madre de este alma generosa.

Guarde este libro cerca de usted.

Abralo de vez en cuando,

Como quien visita a un amigo

Y si necesita un consejo,

Una luz que ilumine su periplo íntimo,

Hágale una pregunta por placer. Cierre los ojos.

Abra el libro. Abra los ojos.

Dele las gracias a quienquiera.

(Henri Gougaud)

Amadou Hampâté Bâ en la Biblioteca UPM

Ruskin, Morris y Wilde. El renacimiento del arte en Inglaterra.

Cómo vivimos y cómo podríamos vivir, William Morris

William Morris

Cómo vivimos y cómo podríamos vivir

Pepitas de calabaza, 2004

Hace tiempo que vengo recogiendo, aquí y allá, retazos y estelas de personajes singulares que me atraen. Todos ellos comparten lo que se ha dado en llamar, o que al menos Wilde dio en llamar The English Renaissance of Art.

Uno de los más sorprendentes personajes es William Morris, artista de corazón y artesano de vocación, en cuya memoria la editorial Pepitas de Calabazas ofrece cuidadosamente editadas algunas de sus conferencias. Me referiré particularmente a una de ellas: Cómo vivimos y cómo podríamos vivir; trabajo útil o esfuerzo inútil; el arte bajo la plutocracia. Y es que Morris aboga porque lo George Frederic Wattsúnico que le resta al ser humano es conquistarse a sí mismo; vencer la competencia para alcanzar la cooperación. Y va desgranando con claridad y sentimiento la exigencia: de una buena salud para sentir la vida como un placer; una educación liberal para poder participar de los conocimientos y de la habilidad del mundo; y un entorno de trabajo agradable, generoso y bello. Es imprescindible comprender que estas conferencias se impartieron en pleno apogeo del capitalismo industrial devorador de acero y de hombres, con potencial contaminante desconocido hasta el momento.

Hago referencia en el título de la reseña también a Ruskin, profesor en Oxford de Morris y Wilde, y que fue un alma revolucionaria que se inspiró en Da Vinci y Reynolds para proponer reformas radicales en la enseñanza universitaria del arte (sus lecciones pueden descargarse en internet). Ruskin abogó por la integración de la práctica (dominio de las técnicas manuales) y de la crítica (capacidad de reconocer la valía de artistas vivos). En una ocasión se puso manos a la obra con un grupo de alumnos para construir una carretera que uniera dos pequeñas aldeas con el fin de demostrarles el placer que se deriva de realizar una obra altruista para la comunidad, la dificultad intrínseca en el manejo de técnicas y herramientas manuales, y la posibilidad de crear elementos hermosos y útiles.

Las artes y el artesano, Oscar WildeWilde nos ha dejado un sentido homenaje tanto a Ruskin como a Morris, de quien afirma que tenía la capacidad de buscar la perfección de la manera más intensa, con maestría sin par tanto en todos sus diseños como en su visión espiritual. Me permito recomendar a quien pueda estar interesado, la lectura de la conferencia: las artes y el artesano (art and the handicraftman), impartida por Wilde en los Estados Unidos a alumnos universitarios y cuidadosamente editada por Gadir en castellano: because Art is the one thing which Death cannot harm (porque el arte es la única cosa que no puede ser dañada por la muerte).

William Morris en la Biblioteca UPM

John Ruskin en la Biblioteca UPM

Oscar Wilde en la Biblioteca UPM

Autobiografía de un hombre feliz por Benjamin Franklin

Benjamín Franklin

Autobiografía de un hombre feliz

Sunrise (Florida) : Taller del Exito, 2006

Cubierta de Autobiografía de un Hombre Feliz, Benjamín Franklin“Mi padre me enseñó que nada que no sea honesto puede ser útil”

Benjamin Franklin es un ejemplo de liberalidad autodidacta que surge en un nuevo mundo en ebullición. Artesano, filósofo y científico participó en el proceso de independencia de los Estados Unidos de América, cuya declaración en su segunda frase emplea esta hermosa aseveración en defensa de los derechos individuales: We hold these truths to be self-evident, that all men are created equal, that they are endowed by their Creator with certain unalienable Rights, that among these are Life, Liberty and the pursuit of Happiness.

Cubierta de Franklin`s autobiography

La autobiografía de Benjamin Franklin, un hombre feliz, es fácil de encontrar en Internet en diversas versiones (incluido audio) y puede resultar muy atractiva por las anécdotas azarosas que relata, y como ejemplo de método de introspección y auto-superación.

Podemos ofrecer sus primeras líneas para abrir boca…

Having emerged from the poverty and obscurity in which I was born and bred, to a state of affluence and some degree of reputation in the world, and having gone so far through life with a considerable share of felicity, the conducing means I made use of, which with the blessing of God so well succeeded, my posterity may like to know, as they may find some of them suitable to their own situations, and therefore fit to be imitated.

Benjamin FranklinThat felicity, when I reflected on it, has induced me sometimes to say, that were it offered to my choice, I should have no objection to a repetition of the same life from its beginning, only asking the advantages authors have in a second edition to correct some faults of the first…
Franklin buscaba cultivar su carácter mediante un plan de trece virtudes que desarrolló cuando tenía 20 años (1726): templanza, silencio, orden, resolución, frugalidad, diligencia, sinceridad, justicia, moderación, limpieza, tranquilidad, castidad y humildad.

Algunas de sus frases más célebres pueden encontrarse en proverbia.net:

La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días

Benjamin Franklin en la Biblioteca UPM

Leonardo da Vinci uomo universale

Cubierta de La ciencia de Leonardo, Fritjof Capra¿Qué es lo que hace que un personaje sea estudiado en su potencia intelectual con la misma intensidad y admiración por un físico teórico o un poeta? Me propongo en esta reseña ofrecer la visión del primero: Fritjof Capra (La ciencia de Leonardo, Ed. Anagrama primera edición 2008), y del segundo: Paul Valéry (Escritos sobre Leonardo da Vinci, Ed. Antonio Machado última reedición de 2010, fecunda en erratas tipográficas).

Capra define a Leonardo como pensador sistémico, ecologista y teórico de la complejidad; un científico y un artista con profundo respeto por la vida en su integridad y un hombre con un fuerte deseo de trabajar en beneficio de la humanidad. Leonardo admira la gran superioridad de la naturaleza respecto al ingenio humano porque en ella no falta nada ni nada es superfluo.

Valéry, el querido poeta del cementerio marino denuncia: Leonardo está hecho para desesperar al hombre moderno que se haya extraviado desde la adolescencia en una especialidad en la que está encerrado, pues no se puede eludir la consecuencia de que la cantidad de lenguajes que un hombre posee influye poderosamente sobre el número de oportunidades que puede tener para encontrar otros nuevos. Porque para Leonardo el lenguaje no lo es todo. Saber no es suficiente, lo que importa es poder. No separa comprender y crear.Cubierta de Escritos sobre Leonardo da Vinci, Paul Valéry No hace distinciones entre teoría y práctica. Valéry nos presenta a Leonardo ya como un centauro, ya como una quimera para aquellos espíritus acostumbrados a filósofos sin ojos o artistas sin cabezas.
Pero qué tal si para variar recurriéramos a las fuentes, si dejáramos que fuese el mismo Leonardo quien en su Tratado de Pintura (Ed. Akal, 2004) diera rienda suelta a sus reflexiones:
Llámase ciencia a aquel discurso de la mente que tiene su origen en principios últimos. La más útil de las ciencias será aquella cuyo fruto sea más comunicable, y el fin de la pintura es comunicable a todas las generaciones del universo pues depende de la facultad de ver que no necesita intérpretes.

Decimos que un saber es mecánico cuando nace de la experiencia, y científico cuando nace y concluye en la mente. Quienes se prendan de la práctica sin ciencia son cual piloto que se embarca sin timón ni brújula. El pintor que tan sólo copia a Tratado de pintura. Leonardo da Vincifuerza de práctica y buen ojo, más sin juicio, es como el espejo, que en sí refleja pero no conoce. Así te digo a ti, que por naturaleza tiendes a este arte, que has de adquirir diligencia antes que presteza y cuando hayas adiestrado ya tu mano y tu juicio en esta diligencia, verás como trabajas con mayor presteza de la que tenías. Ne pas estimer la vie, toute la vie. Ce n’est pas la mériter.
¿Uno, dos o los tres?, ¡Yo lo quiero todo! Feliz año, feliz lectura.

Fritjof Capra en la Biblioteca UPM

Paul Valéry en la Biblioteca UPM

El Hombre que plantaba árboles, de Jean Giono

El Hombre que plantaba árboles Por Jean Giono

Jean Giono
Para que el carácter de un ser humano excepcional muestre sus verdaderas cualidades, es necesario contar con la buena fortuna de poder observar sus acciones a lo largo de los años. Si sus acciones están desprovistas de todo egoísmo, si la idea que las dirige es una de generosidad sin par, si sus acciones son aquellas que ciertamente no buscan en absoluto ninguna recompensa más que aquella de dejar sus huellas visibles; sin riesgo de cometer ningún error, estamos entonces frente a un personaje inolvidable… Así era Eleazar Bouffier el protagonista de este cuento inolvidable y así era también Jean Giono el hombre sencillo y autodidacta que escribió este texto en 1953, y que lo declaró propiedad de la humanidad, motivo por el cual puede encontrarse a texto completo en la web tanto en castellano como en su lengua original (L’homme qui plantait des arbres):

Quand je réfléchis qu’un homme seul, réduit à ses simples ressources physiques et morales, a suffi pour faire surgir du désert ce pays de Canaan, je trouve que, malgré tout, la condition humaine est admirable. Mais, quand je fais le compte de tout ce qu’il a fallu de constance dans la grandeur d’âme et d’acharnement dans la générosité pour obtenir ce résultat, je suis pris d’un immense respect pour ce vieux paysan sans culture qui a su mener à bien cette œuvre digne de Dieu.

El hombre que plantaba árboles, Jean GionoEn estos días en que la vida artificial nos envuelve y asfixia, algunos libros ejercen de bálsamo para las almas exhaustas y nos permite recordar la generosidad de la naturaleza, y la indolencia con que la despreciamos. He aquí el sentido homenaje de Joaquín Costa:

Son los árboles obreros incansables y gratuitos cuyos salarios paga el cielo. Que no se declaran en huelga, ni entonan el himno de Riego, ni vociferan gritos subversivos, ni infunden espanto a las clases conservadoras, ni socavan los cimientos del orden social. Para ellos la cuestión social no está en que los exploten, al revés, en que los hagan holgar (La fiesta del árbol).

Jean Giono en la Biblioteca UPM

Crímenes de la razón/la naturaleza humana: justicia vs. poder

Crímenes de la razón/La naturaleza humana: justicia vs. poder
Robert B. Laughlin/Noam Chomsky-Michel Foucault

Robert B. Laughlin

Desde pequeños sabemos que el conocimiento es algo lógico y hermoso que cada persona tiene la libertad de utilizar como le venga en gana siempre que tenga la paciencia necesaria para leer y pensar…

Así comienza el primer libro (The crime of reason. And the closing of the scientific mind) del Profesor Robert B. Laughlin de la Universidad de Stanford, Premio Nobel de Física en 1998. En él poco a poco desvela los distintos procedimientos de ocultar y criminalizar el conocimiento, y las consecuencias de una callada aquiescencia al respecto.

Caratulas de los libros

La editorial Katz en su serie discusiones nos ofrece por primera vez en 2010, The crime of reason traducido al castellano y delicadamente editado. Ahora bien, esta editorial tiene otros muchos títulos interesantes para aquellos que disfruten de lo que algunos han dado en llamar lecturas de pensamiento. Por ejemplo, en esta misma serie, esta editorial ofreció en 2006 un debate entre Noam Chomsky y Michel Foucault también delicadamente editado. Por sorprendente que parezca ese debate tuvo lugar en la Universidad de Ámsterdam en 1971 y fue retrasmitido por la televisión pública holandesa. En él se discute acerca de la dimensión histórica del conocimiento, del conocimiento como práctica colectiva, sobre ese componente fundamental de la naturaleza humana que es la necesidad de un trabajo creativo, de la investigación creativa, de la creación libre sin limitaciones arbitrarias de instituciones coercitivas, y sobre la exigencia de que el ciudadano actúe contra el Estado en situaciones injustas. Las preguntas de los asistentes… sin desperdicio.

Entrevista

Robert B. Laughlin en la Biblioteca UPM

Noam Chomsky en la Biblioteca UPM

Michel Foucault en la Biblioteca UPM

Las tres preguntas / Lev Tolstoi

Las tres preguntas

Lev Tolstoi

Cubierta de Las tres preguntas. Lev TolstoiHans Christian Andersen solía decir: los cuentos sirven para que se duerman los niños, y se despierten los mayores.

Lev Nikoláyevich Tolstoi, que fundó una escuela para los niños campesinos denominada Yasnaya Polyana (Claro del Bosque), gustaba de emplear este género a modo de enseñanza. Las tres preguntas es un delicado exponente de este género:

Cierto emperador pensó una vez que si siempre supiera que contestar a estas tres preguntas, entonces no se equivocaría nunca,

¿Cuál es el momento más oportuno para hacer cada cosa?
¿Cuál es la gente más importante con la que trabajar?
¿Cuál es la cosa más importante para hacer en todo momento?

La editorial Gadir ofrece cuidadosamente editado uno de ellos y el texto en castellano puede descargarse en internet.

The last stationEste año, centenario de la muerte de Tolstoi, se ha estrenado una emotiva película: La última estación (The last station). A pesar del tiempo transcurrido algunos de los interrogantes de sus cuentos populares siguen teniendo la misma vigencia.

Cubierta de The hedgehog and the fox. Isaiah BerlinUn ensayo que hace referencia entre otras cosas al particular espíritu de este autor: El erizo y el zorro (The hedgehog and the fox) fue publicado en 1953. En él Isaiah Berlin, un reputado filósofo liberal, parte de un pequeño fragmento atribuido al poeta griego Arquíloco: El zorro sabe muchas cosas pero el erizo sabe una importante, y acaba afirmando que Tolstoi era un zorro que se creía un erizo.

Lev Nikolaevich Tolstoi en la Biblioteca UPM

Isaiah Berlin en la Biblioteca UPM

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