Vitrina 5

Vitrina V: Salto en el tiempo – Brújulas

Las brújulas han sido herramientas fundamentales en la orientación y la topografía. Su gran ventaja es que se orientan solas, ya que siempre apuntan hacia el norte magnético. Sin embargo, tienen un inconveniente: su precisión angular es baja. Para mejorarla, se diseñaron limbos más grandes e incluso se añadieron nonios, pero aun así, su exactitud seguía siendo limitada. Además, el norte magnético no es un punto fijo, lo que puede afectar las mediciones.

Por esta razón, la mayoría de las brújulas topográficas tienen el anteojo excéntrico, aunque todavía existen algunos modelos con anteojo concéntrico. Para mejorar su utilidad, suelen incluir un limbo horizontal y, en muchos casos, también uno vertical, lo que permite calcular distancias de manera más eficiente.

En esta vitrina se exhiben brújulas que abarcan un amplio período de tiempo. La más antigua data de 1890 y fue fabricada por Breithaupt & Sohn (Kassel, Alemania), mientras que la más reciente es de 1963 y pertenece a la marca Kern (Aarau, Suiza).

Además, aquí se muestra un instrumento clave en la historia de la topografía: la plancheta, fabricada por Wild (modelo K-2). Este instrumento es el sucesor del grafómetro, uno de los primeros aparatos utilizados en topografía y considerado el punto de partida para herramientas más avanzadas.