
Cuando hacemos cartografía de todo el territorio nacional la cartografía se hace a una determinada escala. Cuanto más grande es la escala, mayor detalle se representa; nos interesa representar el mayor detalle posible. Este mapa tiene un problema y es la enorme profusión de topónimos, que dificultan su legibilidad. A finales del siglo XIX, en 1870, el general Ibáñez de Íbero, el autor de este mapa de España, crea el Instituto Geográfico Nacional y como principal proyecto, se inicia la realización del Mapa Topográfico Nacional a escala 1:50.000, cuya primera hoja fue la de Madrid, la número 559.