PROGRAMA CORAL, PROTAGONISTAS

Cuando los niños crean se transforman: Gabriela Fernández Cerviño nos cuenta su experiencia desde el colegio Las Acacias en el Programa CORAL en colaboración con el Banco de Alimentos de Vigo

«Educar es mucho más que enseñar: ayudar a las personitas a desarrollarse integralmente y a tener conciencia social»

Programa CORAL – “La voz de los protagonistas” En el Programa CORAL, el concurso de dibujos es mucho más que una actividad creativa: es una oportunidad para que niños y niñas reflexionen sobre el consumo responsable, el hambre y el despilfarro de alimentos. Detrás de cada dibujo hay un trabajo de aula, un acompañamiento y una mirada pedagógica que hacen posible esta sensibilización. Por eso, además de escuchar a los niños y a los expertos, queremos dar también la palabra a quienes están cada día en las aulas: los educadores. Conversamos con Gabriela Fernández Cerviño, profesora de Primaria en el Colegio Las Acacias, que ha participado con su alumnado en el concurso de dibujos del Programa CORAL en colaboración con el Banco de Alimentos de Vigo y su alumna Valentina Menta Fernández ha resultado ganadora con el primer puesto la XI Edición.


Gabriela Fernández Cerviño.
Profesora de Primaria Colegio Las Acacias en Vigo
gfernandezc@fomento.edu


¿Cómo conoció el concurso de dibujos y el Programa CORAL del Banco de Alimentos?
Los conocí gracias a unos voluntarios del Banco de Alimentos que visitaron el colegio.

¿Qué le animó a participar con su alumnado?
Me pareció una propuesta muy interesante que nos permitía trabajar un proyecto interdisciplinar y, al mismo tiempo, profundizar en valores esenciales para la educación de los alumnos.

¿Considera que la expresión artística y la escritura son instrumentos adecuados para sensibilizar acerca del consumo responsable, el hambre y el despilfarro de alimentos?
Soy profesora de Lengua y de Arte, así que creo firmemente que son dos herramientas fundamentales para el desarrollo de la persona: cuando los alumnos crean, se transforman. El arte ayuda a visualizar y expresar; la escritura invita a reflexionar y a poner en palabras las ideas. Por lo tanto, son instrumentos muy valiosos para sensibilizar sobre la realidad y desarrollar la conciencia crítica.

Desde su experiencia en el colegio, ¿cómo han trabajado el concurso de dibujos del Programa CORAL en el aula?
Tras la charla inicial, la profesora de Natural y Social trabajó con los niños la importancia de una alimentación equilibrada, el valor nutritivo de los alimentos y el impacto del desperdicio tanto en la salud como en el medio ambiente. Analizaron también la desigualdad en el acceso a los alimentos, las zonas con escasez y algunas causas sociales y económicas del hambre. En Lengua conversamos sobre el tema e hicimos una lluvia de ideas con los conceptos que queríamos expresar en el dibujo. Y en Arte, cada alumno trató de representar esas ideas, priorizando aquello que considerara más importante.

¿En qué aspectos formativos considera que contribuye el Programa CORAL a la educación escolar de los niños?
En primer lugar, sensibiliza sobre el consumo responsable y el desperdicio de alimentos. Conecta con realidades sociales como el hambre y la pobreza, y al mismo tiempo fomenta la responsabilidad y la solidaridad. Además, ayuda a desarrollar hábitos de consumo y de colaboración.

¿Y en qué medida llega esa sensibilización también a las familias, al centro educativo y a la sociedad en general?
Cuando los niños participan y se sensibilizan, llevan a sus familias los conocimientos y actitudes que han aprendido. Las familias se implican más y, como son la base de la sociedad, todo lo trabajado tiene repercusión a nivel social. Se podría hablar de un “efecto expansivo”.

¿Podría compartir alguna anécdota o momento especial vivido en el colegio durante el proceso de sensibilización?
Me gustó especialmente la lluvia de ideas, porque surgió un debate muy interesante sobre si se trataba solo de ayudar a las personas desfavorecidas o también de cambiar hábitos para ayudarnos mutuamente y mejorar la sociedad. Esa reflexión luego se vio reflejada en los dibujos y en los mensajes que incluían.

Desde su experiencia, ¿cómo piensa que expresan los niños con los dibujos sus sentimientos sobre el hambre, el despilfarro de alimentos y el consumo responsable?
Creo que hay muchas formas de representar estos conceptos, pero he observado que, en general, utilizan colores más apagados para expresar el hambre o el despilfarro y colores más vivos cuando muestran soluciones.
Recurrren a símbolos simples pero muy significativos: platos vacíos, comida en la basura, manos que comparten…
Algunos construyen auténticas historias, como en el caso de Valentina, que narró en viñetas las medidas que toma una familia para evitar el despilfarro y ayudar a quienes lo necesitan. Los niños tienen una sensibilidad especial y la reflejan claramente en sus dibujos.

¿Qué le ha aportado a usted, como educadora, participar en el concurso de dibujos CORAL?
He descubierto que, cuando se les da un espacio para crear, los alumnos no solo aprenden contenidos: reflexionan, empatizan y se comprometen. Esto me ha reafirmado en la idea de que educar es mucho más que enseñar; es ayudar a las personitas que tenemos a cargo a desarrollarse integralmente y a tomar conciencia social.

¿Cómo han reaccionado las familias ante la participación de sus hijos en el concurso ?
Las familias han reaccionado muy positivamente y varias han expresado su agradecimiento por la iniciativa y por el enfoque educativo del programa.

Como experta educadora, ¿recomendaría alguna propuesta para mejorar o reforzar el Programa CORAL desde los colegios y en colaboración con los Bancos de Alimentos?
Creo que se podrían organizar actividades en las que participaran varios colegios: talleres vivenciales y visitas educativas a los Bancos de Alimentos. Sería muy útil contar con vídeos, guías y actividades con distintos niveles de dificultad para poder trabajar el programa desde Infantil hasta Secundaria.
Además, se podría enriquecer el concurso con propuestas variadas: elaboración de vídeos, canciones, presentaciones digitales, manualidades con material reciclado, informes de investigación sobre el desperdicio, etc.


“Muchas gracias por permitirme participar de esta experiencia tan enriquecedora.” – Gabriela Fernández Cerviño.