Proyectos CDTI nacionales

Una alternativa interesante para obtener financiación para transferir a las empresas resultados de la investigación son los proyectos CDTI.  Se trata de ayudas estatales destinadas fundamentalmente a empresas, en forma de créditos de bajo interés, que suelen arrancar a partir de 175.000 €. En estos proyectos la UPM aparece en su caso como subcontratista de la empresa o empresas solicitantes, firmando un contrato de investigación según el artículo 83.

Una característica interesante a tener en cuenta es que puede pasar que, una vez cursada la solicitud y antes de tener confirmación de la concesión del proyecto, se le solicite a la empresa por parte del CDTI la ejecución de las tareas iniciales y sus correspondientes entregables, toda vez que se asume que la empresa contribuye con un 30% del coste de la investigación, así que no puede alegar que no ha recibido financiación para no iniciar los trabajos. En estos casos los investigadores UPM suelen verse abocados a participar en el riesgo de la empresa hasta la concesión definitiva de la ayuda. Es muy recomendable en estos casos, ya que la empresa suele pedir auxilio a los investigadores para estos primeros entregables, PEDIR LA FIRMA DE UN PRECONTRATO O CARTA DE INTENCIONES, condicionada a la concesión definitiva del proyecto, según cuantías expresadas en la memoria del proyecto en el capítulo subcontratación.

Presentación

Este blog escrito por el profesor Benito Lauret tiene la vocación de ayudar al investigador novel a decidirse a presentar propuestas de proyectos nacionales e internacionales. Es frecuente recibir correos electrónicos informando de que se abre tal o cual convocatoria de ayudas a la investigación, que nos envían a enlaces donde se explican todos los detalles de las mismas. A menudo estos correos pasan al pozo del olvido de la ya saturada bandeja de entrada de nuestro correo. Si por casualidad decidimos dedicar un rato a navegar por el sitio al que nos enlazan, acabamos renunciando al cabo de un tiempo de descubrir con frustración que no entendemos nada, ni tenemos tiempo para desentrañarlo.  

En este blog se intentará, de modo breve y ameno, dar las claves que hacen más llevadera la tarea de identificar convocatorias, preparar propuestas, buscar socios y entregar con éxito y en plazo propuestas de proyectos de investigación nacionales e internacionales.

Cómo tener éxito con las solicitudes telemáticas

Actualmente ya no se puede solicitar un proyecto de investigación nacional o internacional sin cumplimentar una solicitud telemática, que a pesar de las ventajas que tiene (abierta 24 horas, visible a todos los socios) suele causar cierto rechazo por la sensación que da de estar tratando con una máquina implacable. Y en cierto modo es así, ya que si se producen errores se negará a enviar la solicitud.

Por lo tanto es ciertamente muy conveniente enfrentarse con estas solicitudes con cierto grado de entrenamiento y unos mínimos consejos útiles, que pueden resumirse en los siguientes:

  • No esperar al último día para ver por primera vez la solicitud telemática. Cuanto antes se entre en ella y se vayan observando los diferentes campos a cumplimentar menores serán las sorpresas de última hora.
  • Enviar la solicitud definitiva con 24 horas de margen como mínimo sobre la hora de cierre. Lo normal es que permita editarla después de enviada hasta la hora de cierre.
  • Si no se tiene la versión definitiva por algún motivo, enviar de todos modos el último borrador en plazo.

Sin embargo es posible que aún teniendo todos los datos preparados, la solicitud telemática se niegue a enviar la solicitud por algún motivo. La solución no puede ser más fácil: HAY QUE REVISAR LA LISTA DE ERRORES Y RESOLVERLOS UNO POR UNO. Es frecuente que apremiados por la proximidad de la fecha de entrega, fatigados por el agotador trabajo de elaborar la memoria y poner de acuerdo a los socios, de cuadrar presupuestos y de comprobar por enésima vez que cumplimos todos los requisitos de la convocatoria, no entendamos en absoluto que quieren decir los mensajes de error ni se nos ocurra mínimamente como resolverlos. Camino equivocado; ES COMO UN VIDEOJUEGO: HAY QUE ELIMINAR LOS MENSAJES DE ERROR COMO SI SE CAZASEN MARCIANOS, PROBANDO A, B ó C HASTA QUE CAIGAN TODOS. Una vez vacía la lista de errores ¡bingo!, nuestro camino hacia el ansiado botón de enviar está expedito. Para disfrutar como se merece de este delicado y maravilloso juego mejor hacerlo un día antes de la entrega, como mínimo. Los que sigan este consejo me lo agradecerán.

Locomotora o vagón

En las convocatorias de los proyectos de investigación es habitual distinguir entre empresas y centros de investigación. Según los casos se considera prioritario o indiferente pertenecer a uno de los dos tipos de socio citados. Sin embargo, no es tan extraño que a pesar de que el líder sea por ejemplo una empresa, sea un centro de investigación quien defina esencialmente la memoria de proyecto a presentar. Se dice entonces que este socio no será el líder o coordinador del proyecto pero es el ideólogo del mismo. Estaríamos en el caso que podemos llamar como locomotora, pues todas las aportaciones de los socios pasan de un modo o de otro por el filtro del ideólogo, con la idea de que la propuesta sea lo más clara y coherente posible, de cara a su calificación positiva.

Es frecuente que al principio solo se piense en presentar proyectos sobre la temática central de la propia investigación, convirtiéndose el aspirante, voluntaria o involuntariamente, en locomotora. Hay que señalar que no se trata de un papel recomendable para empezar, porque de un modo o de otro acaban recayendo sobre el muchísimas responsabilidades. Además es una manera demasiado restrictiva de visualizar la participación en proyectos de investigación de temática más amplia. Desde aquí se recomienda empezar como vagón, lo que no significa responsabilidad cero, pero si el asumir tareas secundarias sin perjuicio de participar en el resto, a veces como observador, para ir familiarizándose con la mecánica del asunto y adquirir una experiencia de valor inestimable. Para ello es fundamental desarrollar toda una estrategia de comunicación para encontrar socios con proyectos en preparación y convencerlos de lo rentable de nuestra participación. Este tema se desarrollará en próximas entradas.