Archivos de Etiquetas: Pensamiento

Noches blancas: Dostoievski en los ojos de Nicolai Troshinsky

caratula del libro

Noches blancas: Dostoievski en los ojos de Nicolai Troshinsky
Fiódor Dostoievski
Madrid : Nórdica Libros, 2015

Ilustrador: Nicolai Troshinsky
Traductora: Marta Sánchez-Nieves


 

Probablemente es injusto dar tanto peso a la ilustración en detrimento del autor de la novela, pero al fin y al cabo libreto y música son dos caras de la misma moneda: se potencian, acaso se anulen cuando no estén en consonancia pero claramente no es este el caso.

Diré en mi descargo que al tratarse de una obra menor de Fiódor Dostoievski, la relectura visual de esta novela (esencialmente ensoñadora) es muy afortunada, y quizás justifique el título de esta reseña.

Otra curiosidad que me viene a la cabeza es que el autor del libreto (ingeniero con vocación de escritor, circunstancialmente cuasi-revolucionario) muere (1881) prácticamente cien años antes del nacimiento del autor de la fuerza visual del texto (nacido en Moscú en 1985 y ciudadano del mundo); en este libro, la ilustración, al decir del propio ilustrador, consiste en “monotipia al óleo y tinta china, con algunos detalles en lápiz y pastel”, aunque en mi naturaleza inculta fundamentalmente transmite la sensación de disponer de una obra gráfica original de bolsillo; hay que agradecer a la Editorial NÆRDICA el afortunado encuentro.

vista del interior del libroAlguna otra indicación de experto nos dice que la selección del color asociado a cada personaje  es fundamental: “rojo para el protagonista, azul para Nástenka y amarillo para el prometido. A medida que el libro avanza el color rojo va ocupando gradualmente más y más espacio en la página”; puedo comprender que para la impresión el número y el tono de las tintas es imprescindible en el resultado final.

No tiene mérito ni interés hacer una sinopsis del texto: Noches blancas, que ya hemos dicho se trata de una novela menor esencialmente romántica por ensoñadora. En época de exámenes, y en la vorágine del vórtice de final de curso se me ocurre esta propuesta que se puede releer en clave de texto, de imagen, e incluso de corto de animación cuando se pasan las páginas aceleradamente; en ese caso curiosamente puedes visualizar la novela al derecho y al revés, lo que no deja de resultar intrigante.dostoievski

Me ha gustado especialmente recuperar a Dostoievski, un escritor colosal, titánico casi inhumano, en su faceta más cercana, lejos de una versión terrible de sí mismo como en sus memorias del subsuelo (Записки из подполья, "Zapiski iz podpolya en la grafía original según wikipedia). A ratos he sentido (absurdamente) estar leyendo a Galdós; desconozco los mecanismos mentales que acompañan a esta percepción, que es fundamentalmente individual e intransferible.

 

 

No se como quedarme callado cuando mi corazón habla

el texto en lengua ajena es quizás importante para entender la experiencia de extranjería del autor

 

Fiódor Dostoievski en la Biblioteca UPM

 

Crítica de la razón instrumental / Max Horkheimer

Max Horkheimer: Crítica de la razón instrumental.

Presentación de Juan José Sánchez; traducción de Jacobo Muñoz. Trotta, 2002.

Título original: Eclipse of Reason. Bloomsbury Academic, 2013.

Toda idea filosófica, ética y política tiene, cortado el nudo que la vinculaba a sus orígenes históricos, una tendencia a convertirse en el núcleo de una nueva mitología, y ésta es una de las razones por las que el avance progresivo de la Ilustración tiende, en determinados estadios, a recaer en la superstición y la locura. (p. 66)

Si piensas que se puede ser un profesional eficientísimo y al mismo tiempo un perfecto ceporro, incluso un desalmado; si tienes serias sospechas o empacho del consumo por decreto, del mainstream inacabable… este puede ser tu libro, o al menos uno que te va a interesar mucho. Pensamiento duro, eso sí: hay que muscular. No vendría mal un repaso de algunas corrientes contemporáneas en el punto de mira del maestro Max: empirismo, pragmatismo, neopositivismo, neotomismo. El premio: una obra mayor de la filosofía del siglo XX. Crecerás, ganarás soberanía personal.

La biografía de Max Horkheimer abarca las dos Guerras Mundiales, el surgimiento de la sociedad de masas, la crisis de 1929, su propio exilio personal de Alemania a los Estados Unidos, y la Guerra Fría. Para rematar, justo cuando el libro apareció las perspectivas de futuro no eran precisamente halagüeñas: el conflicto Este-Oeste enfilaba a toda máquina bajo la sombra una amenaza nuclear ya materializada en Hiroshima y Nagasaki. Así que parece esperable que las grandes inteligencias de la época, desde los existencialistas a los filósofos críticos de la Escuela de Frankfurt –entre los que se encontraba Horkheimer- se preguntaran: ¿qué demonios está pasando aquí? Se dice que la obra, aún firmada por Horkheimer, tiene también la impronta de su otro gran compañero de Escuela: Theodor Adorno. Ambos influirían a su vez en otros filósofos posteriores como Marcuse o Habermas, incluso más remotamente en Zygmunt Bauman.

En su día el título original Eclipse of Reason perjudicó la recepción del libro, ya que permitió a otros mostrarlo –de modo más o menos manipulador- como una crítica de la razón, o sea justamente lo contrario de lo que es: un análisis y acta levantada sobre el declive de la razón crítica a manos de la dinámica desbocada del modo de desarrollo industrial bajo relaciones de producción capital-monopolistas. En esta acogida irregular no hay que descartar tampoco la influencia de la rigidez y esquematismos de la Guerra Fría. El título actual de la obra en español es conceptualmente muy preciso y es traducción casi literal de la primera edición alemana de 1967: Zur Kritik der Instrumentellen Vernunft. Crítica de la razón instrumental ya había sido publicada en los años 70 en Buenos Aires por la prestigiosa Editorial Sur. Ahora y con mucho gusto recomendamos la meritoria edición de Trotta.

En resumidas cuentas la sagacidad capital de Horkheimer y compañía consistió en ver y analizar el irracionalismo no como un fenómeno circunscrito a los totalitarismos políticos más notorios –por muy graves que estos fueran-, sino como un proceso civilizatorio –o más bien incivilizatorio- más largo, amplio y profundo. Un irracionalismo travestido de pura razón, o un descoyuntamiento de ella misma. Vieron claramente la Luna y no se quedaron mirando al dedo que la apuntaba. De ahí su absoluta vigencia en la sociedad hiperinformacional en crisis global de nuestros días. Disculpe la broma, señor Horkheimer, pero su libro es el mejor de los instrumentos.

Si la ciencia ha de ser la autoridad llamada a enfrentarse al oscurantismo –y al exigir tal los positivistas prosiguen la gran tradición del humanismo y de la Ilustración-, entonces los filósofos tienen que establecer un criterio para la verdadera naturaleza de la ciencia. La filosofía tiene que formular el concepto de la ciencia de un modo que exprese la resistencia contra la amenaza de recaída en la mitología y en el delirio y que conecte con las exigencias de la praxis existente. Para ser la autoridad absoluta la ciencia tiene que ser justificada como principio espiritual y no puede ser simplemente deducida a partir de métodos empíricos para luego pasar a verse absolutizada como verdad sobre la base de criterios dogmáticos orientados a tener éxito científico. (p. 104)

Max Horkheimer en: Biblioteca UPM.

La vida de las hormigas (La vie des fourmis)

caratula del libro ArielLa vida de las hormigas 
Maurice Maeterlinck
Barcelona: Editorial Ariel, 2018
Título original: La vie des fourmis, 1930

 

Maurice Maeterlinck (1862-1949) premio Nobel de literatura (1911), delicioso y delicadísimo escritor (abogado que no ejerció). Vemos por sus fechas de nacimiento y muerte que nació en el antiguo régimen y murió en una Europa desangrada y dividida.

Vuelvo recurrentemente a un tipo de escritura sin conocimiento de la filiación, por simple placer en el (h)ojeo de libros, y descubro asombrada que soy consistente en mis gustos y preferencias y que soy una persona antigua aunque no necesariamente muy vieja.

La vida de las hormigas es un tratado de biología, un ensayo sobre la condición humana y una metáfora del mundo en el podríamos vivir y no vivimos. Me gusta especialmente (I am specially fond of, or so to speak) la naturalidad, la delicadeza al exponer conceptos complejos desde el punto de vista de una moral natural (de la ética social). Algunos dirán que su testimonio mal entendido podría dar a la eugenesia (imposible), otros especularán con la dificultad de la abstracción, pero la inmensa mayoría apreciará la calidad poética y serena de un texto de un mundo (de un universo) que terminó brutalmente.

caratula original francésNo considero que se deba indicar nada más, Paul Valéry tampoco requiere exégetas sólo almas cándidas y sensibles que deseen disfrutar de una tarde de felicidad.

Quién es y con quién compartió su vida Maurice Maeterlinck, pienso que él se sentiría congratulado de que lo presentaran como el compañero vital de Georgette Leblanc (1869-1941) que al decir de sus biógrafos interpretó magistralmente sus obras de teatro.

La vida de las hormigas, se ha re-editado en España en marzo de 2018 (edición anterior de 1983, un año antes de que yo entrara en la universidad) por la editorial Ariel; libro precioso (con una letra fantástica) y un aspecto profundamente sugerente.

May I suggest for those interested in the matter :), el programa que figura en youtube (en versión original, francés): emisión difundida por France Culture el 1 de julio de 1999, o esta programación de RTVE que ofrece la obra de teatro Un Escritor en Busca de Empleo.

 

cita

 

Maurice Maeterlinck en la Biblioteca UPM.

Avenger, Frederick Forsyth

carátulaFrederick Forsyth
Avenger / Vengador
(y/o Hablando con el diablo)

  

Confieso que soy refractaria a los Best Sellers, es un prejuicio (no sé si absurdo), tangible en mi caso. Convendremos que en principio el exceso de audiencia no necesariamente implica falta de calidad literaria. Ahí tenemos el claro ejemplo de la Biblia, con toda seguridad el mayor best seller de todos los tiempos; preguntado Bernard Shaw (reconocido escéptico) sobre el carácter divino de la Biblia, declaró que cualquier libro con su calidad literaria está animado por un espíritu bendito (blessed by a holy spirit).

En este caso, he tenido que quedarme aislada, sin lectura, después de devorar una indolente novela negra (la trilogía del Baztán) y con un claro síndrome de abstinencia, para decidirme por Avenger (Vengador) de Frederick Forsyth. Parte del desagrado inicial parte del título traducido que suena a novela del oeste tipo serie B.

Mi sorpresa ha sido notoria cuando me he encontrado un texto sobrio, de estilo periodístico, muy bien informado sobre los entresijos de las guerras de Vietnam y de Bosnia; sobre el funcionamiento del FBI y la CIA; sobre el mercado armamentístico y la impunidad de los criminales de guerra. No es un texto bulímico, en el sentido de que es factible leerlo detalladamente, sin glotonería, pero con gusto. En todo caso es una novela negra, que animada por una base real, describe la desaparición de un joven americano en la guerra de Yugoslavia y aprovecha el contexto para dar una variedad de pincelas de inclemente realismo.

foto del autor

El periplo vital del británico Frederick Forsyth (1938) parece la base de este informado discurso: piloto de la RAF a los 19, trabaja posteriormente para la BBC y es enviado en 1965 a Biafra. En 1969 escribe su primera novela basada en su experiencia como periodista para Reuters en Francia. El caso es que me habían avisado que los seguidores de Forsyth son numerosos y devotos, y reconozco que no está carente de un cierto estilo (no alcanzaría a decir encanto).

En todo caso para aquellos millennials (jóvenes nacidos al amor del cambio de milenio o ligeramente antes) que sientan una cierta intriga de base histórica por conocer las naturaleza y brutalidad de las matanzas que tuvieron lugar en los años 90 del siglo pasado en Bosnia, me atrevería a decir que es un texto muy revelador, aunque para evitar apologías o sesgos puedo recomendar como contrapunto: Hablando con el diablo (entrevistas con dictadores), entre los que se encuentra Milošević (curiosamente entrevistan a su mujer, doctora y profesora, que parece ser que era la que mandaba). Este libro editado por Turner (Fondo de Cultura Económica) recorre 8 entrevistas con dictadores y allegados desde África, a Europa, pasando por América; duro pero recomendable.

Y como muestra un botón en palabras de la profesora Mira Marković, señora de Milošević:conversaciones con dictadores

No veo el terrorismo como un fenómeno ligado a un solo pueblo, a un solo estado, a una sola religión. El terrorismo es simplemente un método más de hacer la guerra.

Vengador y otras obras de Frederick Forsyth en: Biblioteca UPM

La ciencia moderna y la anarquía. Piotr Kropotkin

caratulaLa ciencia moderna y la anarquía.

Piotr Kropotkin

2015

La vida de Piotr Kropotkin (1842-1921) tiene un cierto paralelismo con la de  Lev Tolstoi (1828-1910): ambos son rusos del siglo XIX, hijos de aristócratas, forman parte durante un tiempo del estamento militar (y participan en campañas militares); viajan por una Europa convulsa y revolucionaria (1830, 1848), y se declaran en un determinado momento de su vida anarquistas (anarquista cristiano en el caso de Tolstoi). Claro que Tolstoi se vuelca en la literatura mientras que Kropotkin es un hombre de ciencia: geógrafo participa en varias expediciones científicas en nombre de la Sociedad Geográfica Rusa. Kropotkin es también un ideólogo y un teórico del anarquismo que llega a afiliarse a la AIT (primera internacional obrera), en principio a favor de Marx y posteriormente de Bakunin. Hay una diferencia adicional entre estos dos personajes: Kropotkin vive la revolución rusa (1917) y Tolstoi no.

Lo que más me ha gustado de este texto (editado en España en 2015 conjuntamente por las editoriales la Mala Testa, Tierra de Fuego y Editorial Eleuterio) es su visión histórico-científica. Es completamente holista, explica el resurgir de la ciencia moderna como una consecuencia de la rotura de las ataduras que la constreñían respecto a poderes fácticos como la Iglesia, y cómo esa quiebra del vasallaje intelectual es consecuencia también del ambiente socio-político republicano y revolucionario entre 1830 y 1848. De hecho, afirma que fue tras la revolución de 1848 cuando Darwin y Wallace se atrevieron a afirmar sus enseñanzas evolutivas “heréticas”. Teoría evolutiva en la que Darwin incluyo al ser humano como parte del flujo en la lenta evolución fisiológica.

kropotkin

Kropotkin carga las tintas contra el abuso que hacen los metafísicos (Schelling y Hegel entre otros) del método dialéctico “poniendo palabras allí donde faltaban ideas” (cita atribuida a Goethe por el autor), y reivindica para la política la claridad expositiva y la precisión del método científico (inductivo-deductivo).

“Todos y cada uno de los hombres de ciencia mencionados volvieron a la sencillez, exactitud, y podría decir la belleza de estilo que caracterizó a los seguidores del método inductivo, …, libres del énfasis metafísico”

Acudimos de la mano de Kropotkin al nacimiento de la Sociología como ciencia (1851). Kropotkin dedica un importante esfuerzo a demostrar que la teoría de la evolución de Darwin es mucho menos simplista de lo que se le ha atribuido. Concretamente en el libro El Origen del Hombre que siguió al conocidísimo Origen de las Especies, se hace una comparación de las leyes del apoyo mutuo y del enfrentamiento mutuo.

“aquellas especies que contienen el mayor número de individuos solidarios, cuentan con mayores probabilidades de supervivencia y de multiplicación, … y el instinto social es un instinto más fuerte, más permanente y más activo que el instinto de supervivencia”

“toda nuestra educación religiosa, histórica, jurídica y social está imbuida de la idea que los seres humanos, abandonados a si mismo retornarían al salvajismo,… sin embargo, los usos y las costumbres creados por la especie humana para asegurar el apoyo mutuo, la defensa mutua, y la paz en general, fueron precisamente elaborados por una masa anónima”

“el anarquismo no se contenta con las conclusiones metafísicas de tiempos pasados sino que se ajusta a unas bases naturalistas”

Kropotkin refiere su visión de la anarquía como ciencia (que evoluciona por aproximaciones sucesivas) en la concepción de una sociedad donde las relaciones no estén reguladas por leyes, ni autoridades, sino por medio de un mutuo acuerdo siempre revocable: nada de autoridad, nada de gobierno, nada de inmovilidad. La sociedad no exigirá nada al individuo que no haya voluntariamente aceptado. Kropotkin ve en la anarquía un ideal social pero no una utopía, que la situaría en el margen de lo irrealizable. Es en cierta medida entrañable su fe en el ser humano.

Me gustaría destacar las tres principales funciones de la vida social según Kropotkin: Arte, Ciencia e Industria. Libros como este nos demuestran que la dicotomía entre ciencias y humanidades simplemente no existe.

cita

La parte y el todo. Werner Heisenberg

La parte y el todo, Der teil und Ganze

(Werner Heisenberg)

 

Carátula en castellano

Werner Heisenberg (1901-1976), fue un prusiano de alma y corazón, que enunció (imagino a su pesar) el Principio de Incertidumbre (1925). Esta es una circunstancia no arbitraria que siento relacionada con su contexto: el periodo de entre guerras (1918-1939).

En nuestra sociedad actual, la ciencia es celebrada como conocimiento intersubjetivo independiente del contexto; las humanidades (enredadas en otros quehaceres) pareciera que no han sido invitadas a participar de dicho conocimiento, y así andamos como vizcondes desmediados cada cual (científicos y humanistas) con su cruz.

Este libro, es para mí la demostración palmaria de la inutilidad de dicha reivindicación de independencia. El profesor Heisenberg va desgranando la física, y a ratos su biografía en el contexto de una Alemania aterrorizada por la crisis económica (expresando el deseo de una naturaleza limpia de los jóvenes, de esperanza, de identidad, ya se intute la locura); francamente a ratos uno puede anticipar la situación que describe Günter Grass mientras pelaba la cebolla, con la diferencia evidente que este último texto se escribió en 2006, mientras que Der teil und Ganze data de 1969.

Heisenberg (joven) y Bohr (derecha)Werner Heisenberg se atreve a abordar en este libro aspectos de política e historia, y dedica una gran atención a su coetáneo el físico danés Niels Bohr, en las antípodas de la concepción prusiana del mundo. De hecho, cuando Heisenberg se desplaza al instituto de investigación de Bohr, éste le lleva (solos los dos) a hacer esquí de fondo en un lugar aislado para conocerlo mejor; está claro que desea formarse una imagen del joven lejos de ideas preconcebidas (a favor o en contra) que necesariamente acompañan a un joven Heisenberg procedente una Alemania en plena expansión nazi; todavía hoy la relación entre estos dos grandes físicos y seres humanos suscita gran atención, y podemos encontrar emocionadas referencias muy recientes al respecto.

Es increíble asistir como observadora (calladita en un rincón) a la gestación y discusión de los conceptos de la física cuántica (con Einsten, con Bohr, con Pauli); y es emocionante comprobar que el principal problema con el que se encuentran es lingüístico puesto que los conceptos y razonamientos de la física clásica no encajan en el ámbito de la física cuántica:

“Debemos tener claro que el lenguaje sólo puede utilizarse como en la poesía, es decir, no se trata de presentar hechos de forma precisa, sino de generar imágenes en la conciencia del oyente y establecer conexiones ideológicas”

“El lenguaje es una especie de red tendida entre los hombres; pendemos de ella con nuestro pensamiento, con nuestras posibilidades de conocimiento”

“los grandes talentos (sólo) aportan la representación externa de los nuevos contenidos pero no son ellos los que producen los nuevos contenidos”

Carátula en alemánEn el Capítulo 12 refiere su visita, en 1933, al ya septuagenario Max Planck (1858-1947), hundido en el marasmo en el que se agita su tierra:

“Me parece que todo aquel que pueda hacer algo, y que, a causa de su raza, por ejemplo, no se vea obligado a exiliarse, debería intentar quedarse e ir preparando un futuro lejano. Sin duda esta tarea será muy difícil y peligrosa. Los compromisos que haya que contraer serán reprochados más tarde, con razón, y, quizás castigados… De ahí que, al fin y al cabo, cada uno estará a solas con su propia conciencia. Por supuesto que no puedo reprochar a nadie si toma otra decisión…Piense sólo en el tiempo que vendrá después a la hora de decidir qué hacer”

La parte y el todo se ha publicado en España en 2004 por Ellago Ediciones, yo lo releo a veces para recordar que por encima de todo los científicos, como los demás seres humanos, están animados por pasiones, esperanzas, y perseguidos por sus miedos y demás bestias negras.

  cita

Werner Heisenberg en: Biblioteca UPM.

Leer la mente. Jorge Volpi

Leer la mente

Jorge Volpi

 

Recuperar el tracto sucesivo de la ficción a través de la historia, e incluso la pre-historia de la humanidad, ¿es posible? Desde luego, considerada como un género literario sería inviable retrotraernos a tiempos anteriores a la escritura, quizás en el contexto de la tradición oral; pero ¿y en las cavernas? ¿Y si el arte rupestre estuviera ya impregnado de su esencia? En esas circunstancias habría que deducir que la ficción es una herramienta imprescindible para la supervivencia de la especie.  ¿Qué relación existe entre el  cerebro, la mente y la ficción?Foto del autor

De acuerdo con Jorge Volpi, la ficción no es sólo un género literario de gran impacto desde el siglo XVII, es en realidad una forma de conocimiento, secuela natural de la imaginación. La ficción crea realidad; es innovación sin riesgo; las novelas son simulacros de realidad. La ficción es un esfuerzo colectivo, puesto que nuestra especie es especialista en imitar y copiar; las ideas son patrimonio común (todos somos piratas).  La ficción, en este contexto, podría definirse como un juego evolutivo con datos socialmente relevantes.

Volpi estudia la relación entre el proceso de creación y diversos conceptos neurológicos: conciencia, memoria, imaginación, empatía, emociones y sentimientos, y curiosamente emplea un lenguaje claramente científico y en ocasiones cercano al de la inteligencia artificial y la computación sin pérdida de legibilidad, ni de encanto; dos ámbitos en los que ha buceado con intensidad a lo largo de los años. No es flor de un día, es el reflejo de una lenta reflexión, de la cristalización de varios cursos relacionados con la escritura creativa en distintos países y con audiencias dispares.

Carátula del libroVolpi se retrotrae y especula con el origen de la conciencia en nuestra especie. Para ello comienza analizando nuestro cerebro como máquina de procesamiento formada por millones de neuronas  que se disparan o encienden ante estímulos internos o externos; máquina que no exactamente computa sino que superpone a toda velocidad patrones de activación de neuronas; y es aquí donde interviene la memoria, pues al cerebro no le interesa registrarlo todo sino fijar solamente los patrones de activación potencialmente útiles (supervivencia); somos máquinas de futuro, por eso la memoria está llena de trampas ocultas.

Siguiendo el hilo argumental, el cerebro  en un momento dado registra un proceso autorreferencial (se llama a sí mismo), estos casos o ideas se denominan memes y se caracterizan por permitirnos saltar en distintos niveles de abstracción: yo pienso, yo pienso que tú piensas, yo pienso que tú piensas que él o ella han pensado… La concatenación de memes da lugar a la mente: máquina en serie virtual sobre un hardware en paralelo. Y a partir de este punto comienza la historia de nuestra especie como tal: mi yo es una fantasía de mi cerebro, somos bucles extraños. Así pI am a strange loopodemos decir que la novela es una propiedad emergente de nuestro cerebro, que surge del mismo proceso que nos permite construir el mundo.

Jorge Volpi es licenciado en Derecho, Doctor en Filología, Profesor de diversas Universidades internacionales, y Director del Festival Cervantino, y miembro de la Generación del Crack (Ignacio Padilla, Jorge Volpi, Eloy Urroz, Vicente Herrasti y Ricardo Chávez Castañeda), que en 1996 produce un Manifiesto que aboga por dejar la literatura "bananera" y volver a las raíces del boom latinoamericano: recuperar el respeto que por el lector inteligente.Generación del Crack

“Las novelas del Crack no nacen de la certeza, madre de todos los aniquilamientos creativos, sino de la duda, hermana mayor del conocimiento…, las novelas del Crack apuestan por todos los riesgos. Su arte es, más que el de lo completo, el de lo incumplido”.

Todo lo anterior es sólo la punta del iceberg del libro, queda mucho por disfrutar:

“leer cuentos y novelas no nos hace por fuerza mejores personas, pero estoy convencido de que quien no lee cuentos y novelas, tiene menos posibilidades de comprender el mundo, de comprender a los demás, y de comprenderse a sí mismo”

 

Jorge Volpi en: Bibliotecas UPM.

En el enjambre (Im Schwarm) / Byung-Chul Han

en_el_enjambreEn el enjambre

Byung-Chul Han

 

Hay libros con alma y libros con contenido. Hay libros que te acompañan y otros que precisan de tu compañía. Hay libros atemporales y otros de rabiosa actualidad. Por naturaleza me inclino hacia los primeros, pero hay que reconocer el interés y la pulsión de los segundos, sobre todo cuando nacen de una reflexión, de una interiorización amable de lo inmediato, escritos desde la amplitud de miras y la profundidad de ideas, sin resultar densos, pesados o complejos: sencillos pero no simples.

En el enjambre es la visión reciente (2013) de un profesor de la Universidad de las Artes de Berlín acera de la Sociedad Digital. Es un escueto ensayo (apenas 100 páginas en formato octavilla), una agradable reflexión en voz alta; uno casi percibe la voz clara y sosegada del profesor que invita al lector a caminar por sendas poco transitadas. El bagaje personal del autor, Byung-Chul Han, es asimismo curioso: surcoreano de nacimiento, estudia filosofía en Friburgo, y Teología y Literatura Alemana en Múnich, para convertirse finalmente en profesor de Filosofía y Estudios culturales en Berlín. Esta breve biografía corre el riesgo de provocar el pánico en el potencial lector, y sin embargo nada más lejos de la realidad, pues la calidad y cercanía del ensayo no dejan indiferente.

¿Cuáles son o serán las consecuencias culturales de la red de redes? Este parece ser el hilo conductor de los apenas 16 capítulos (5-6 páginas de media) que abordan desde la pérdida de distancia entre interlocutores (y su impacto sobre el respeto), la reaparición del anonimato, el tránsito de una comunicación asimétrica (direccional como la televisión) a bidireccional (con la consiguiente pérdida de preponderancia del poder convencional), el síndrome de París (o la sucia realidad), o el síndrome de la fatiga por exceso de información (Information Fatigue Syndrom).

Esquema comparativo

El ensayo no tiene por objeto atacar o desvirtuar la Sociedad Digital, tan sólo describe algunos de los cambios de comportamiento y de vocabulario que están teniendo lugar. Reflexiona sobre la comunicación digital y el narcisismo, así como sobre la aparición de estados afectivos extremos; un aspecto curioso en el mundo digital es la atenuación de la negatividad, es la sociedad del “me gusta”.

Resulta muy curioso el término acuñado: auto-explotación sin dominación, derivado de la disponibilidad de información ubicua e intemporal que favorece la transformación de todo tiempo en tiempo de trabajo, y que nos hace entrar de lleno en la era del rendimiento. Hemos pasado de labradores a cazadores de información, y  seremos los seres humanos los que hemos aprender a acotar y sujetar nuestros deseos ahora que la ingesta es claramente “ad libitum”.

¿Por qué la imagen de un enjambre como metáfora de la sociedad digital? El autor atribuye al enjambre una suma casi infinita de individualidades sin un alma común. Mientras que en la masa el ser humano pierde su personalidad, en el enjambre ésta permanece. "El enjambre digital no se manifiesta en una voz, por eso es percibido como ruido".

Decía Norbert Wiener (el padre de la cibernética) en los años 50 del siglo pasado que conservar la fertilidad del pensamiento humano es una obligación tan prioritaria como preservar la fertilidad de la tierra. Cabe plantearse si internet supone una apuesta por el monocultivo monoclonal, por la vivificante rotación o por nuevos procedimientos agrícolas aún por descifrar. El tiempo lo dirá y mostrará o no la idoneidad y vigencia de este ensayo.

redes sociales

 

Byung-Chul Han en la Biblioteca UPM

 

El país de los ciegos (H. G. Wells)

Carátula del libro

El país de los ciegos

H.G. Wells

Madrid: Nórdica Libros, 2014

 

Una fábula elocuente; una kakotopía muy al estilo del siglo XIX (véase eutopía o nada); publicada en 1904 en una revista y recopilada con otros relatos en 1911. Un cuento centrado en una población aislada en un lugar evocadoramente andino:

A un misterioso valle aislado del mundo de los hombres… llegaron unas familias de mestizos peruanos que huían de la lujuria y la tiranía de cierto gobernador español. Una extraña enfermedad cayó sobre ellos… los viejos se volvieron medio ciegos y andaban a tientas, los jóvenes veían sólo borrosamente, y sus hijos nunca vieron nada… Los videntes se habían vuelto ciegos tan gradualmente que apenas notaron la pérdida… Se fueron sucediendo las generaciones. Olvidaron muchas cosas; inventaron otras muchas… la pequeña localidad creció en número y conocimiento… Un hombre llegó por azar. Y esta es la historia de ese hombre.

Ilustraciones de Elena Ferrandis

 

Dice el refrán: In the country of the blind the one-eyed man is the King. ¿Es correcto? ¿Cuál es el poder de la masa en esta situación? Este podría ser el hilo conductor del texto, sugerentemente ilustrado por Elena Ferrandis, editado por Nórdica libros en edición bilingüe. En realidad incluye la versión original como apéndice sin ilustraciones y letra prosaica; un bilingüismo muy a la española, testimonial.

The country of the Blind, es un texto anecdótico en la trayectoria de Herbert George Wells, muy lejos de las archiconocidas máquina del tiempo y la guerra de los mundos. Es un relato de hemeroteca, más que de biblioteca pero mantiene la profundidad en la capacidad de plantear cuestiones que van mucho más allá de lo evidente.

H.G. Wells, historiador, filósofo y sociólogo, reconocido periodista, socialista (de entonces) y profesor (nacido en 1866 y muerto en 1946), acumula sus páginas escritas y publicadas por miles…  for a living.

Wells creía profundamente en el ser humano, y sin embargo al término de su existencia tristemente reconoció la inseguridad inherente al progreso (predijo la bomba atómica en 1914 en el texto the world set free), cayó en una profunda depresión al contemplar los estragos de la segunda guerra mundial, y dedicó sus últimos esfuerzos a la redacción de los derechos del hombre (piedra angular de la declaración homónima de  la ONU).

I am English by origin

but I am an early world man

H.G. Wells en la Biblioteca de la UPM

 

Einstein: notas autobiográficas

Albert Einstein
Notas autobiográficas
Alianza Editorial

 

En nuestro imaginario, un texto autobiográfico incluye casi necesariamente detalles de la vida personal del autor y de su entorno, de sus anhelos y zozobras, de manera no necesariamente lineal, ni completa; algo así como una declaración de principios a título (o no) de confesión íntima. Sobre esta materia, sin embargo, el texto de Einstein es completamente ajeno.

Cabe recordar, para paliar esta ausencia, que Einstein (1879-1955) es un bávaro de familia judía (nació en Ulm), científico iconoclasta, premio Nobel de física, padre de la teoría de la relatividad, pacifista en la primera guerra mundial y defensor del programa atómico americano en la segunda (con notable arrepentimiento de su uso militar); visitó España en 1923 auspiciado por la Junta de Ampliación de Estudios presidida por Santiago Ramón y Cajal, viaje que obtuvo una marcada contestación y repulsa por parte de los sectores conservadores, y un curioso apoyo de los movimientos obreros probablemente como contrapeso.

Sus notas autobiográficas (apenas 90 páginas en formato octavilla) son un testimonio de sus pensamientos: ese curioso proceso recursivo de ensoñación que sólo se vuelve transferible cuando se materializa en conceptos. Einstein dedica parte de su escrito a declarar cuándo comenzó a pensar y la relevancia que eso supuso en su vida: el comienzo de su existencia consciente (pienso luego existo).

Einstein se muestra agradecido al Instituto Politécnico de Zurich (aunque a la postre no le fuera muy bien en él) sobre todo por la libertad de que disponía en el estudio en comparación con los modernos métodos de enseñanza. Según sus propias palabras:

Es casi un milagro que los modernos métodos de enseñanza no hayan estrangulado ya la sagrada curiosidad de la investigación, pues aparte de estímulo esta delicada plantita necesita sobre todo libertad… Pienso que incluso un animal de presa sano perdería la voracidad si, a punta de látigo, se le obliga continuamente a comer cuando no tiene hambre.

 

 

Es muy hermoso y elocuente ver como intentaba entender las inconsistencias y paradojas de los conocimientos físicos que se iban acumulando y que en último término dieron al traste con la infalibilidad de la mecánica de Newton.

Basta ya. Newton, perdóname; tu encontraste el único camino que en tu época era todavía posible para un hombre de la máxima capacidad intelectual y de creación… aunque ahora sabemos que hay que sustituirlo por otros más alejados de la experiencia inmediata si aspiramos a una comprensión más profunda de la situación. ¿Pretende ser esto una necrológica? Yo contestaría que en esencia sí.

El análisis de la gravitación a la luz de la moderna teoría de campos (la curvatura del espacio debida a la masa de los objetos), la masa y la energía como caras de una misma moneda, o la interrelación de espacio y tiempo, son aspectos que afloran en el texto de una manera natural, con un lenguaje sencillo y un pensamiento profundo.

La posibilidad de adentrarse en la mente de un pensador como Albert Einstein al módico precio es 8,95 euros es algo que debemos agradecer al editor que instigó su redacción (Dr. Schilpp) y en castellano a la editorial Alianza. Feliz ensoñación.

La imaginación es más importante que el conocimiento, pues el conocimiento es limitado y la imaginación envuelve el mundo.

 

 

 

Albert Einstein en la Bblioteca de la UPM

 

 

1 2