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El viejo barco (Gu chuan), Zhang Wei

 

carátula del libroEncontré este libro por casualidad, en un deambular en busca de una lectura pausada. Me llamó la atención su autor, Zhang Wei, nacido en la provincia de Shandong (China) en 1955; autor integrado en la vida de su país como un escritor reconocido, queda la incógnita de si esto es bueno o regular. En todo caso el libro El viejo barco se escribió en 1987 dos años antes de las protestas de la plaza de Tiananmén y se publica en 2019 por primera vez en España por la editorial Kailas.

La novela está escrita en clave de ficción y recorre con mirada, a ratos crítica, 40 años de la historia de China a través de una ciudad imaginaria: Wali, en la que predominan tres clanes familiares los Sui, los Zhao y los Li, vistos a la luz de tres generaciones. En el transcurso del relato se describe de manera indirecta las consecuencias humanas, en muchos casos desgarradoras, de la Revolución, la Reforma Agraria, la Gran Hambruna y algunos cambios político-económicos, reconocibles parcialmente por los hechos que describen sin alusión directa, ni indicación temporal.

fideos celofánWali, una ciudad portuaria venida a menos, es el centro de una actividad primaria, la producción de un tipo famoso de fideos transparentes (celofán) a partir de harina de judías elaborada en numerosos molinos de la ciudad. Observamos diversos cambios tecnológicos: la pérdida de accionamiento hidráulico por la disminución del nivel del rio, la introducción de la tracción animal, y posteriormente los distintos niveles de mecanización, obra del clan Li, valorado por su creatividad y denostado por su excentricidad. Los otros dos clanes Sui y Zhao, se alternan en el poder, los primeros como reflejo de una China pre-comunista caída en desgracia, y los segundos aupados por su capacidad de sobrevivir con procedimientos dudosos en tiempos revueltos.

No es una novela maniquea de buenos y malos. Los caracteres son poliédricos y sus actuaciones diversas, a foto del autorratos justificadas, a ratos sin justificación aparente. Profundiza en la complejidad de los comportamientos humanos y las consecuencias sociales de decisiones políticas controvertidas tanto si se trata de una China feudal o comunista.

Me llama la atención la enorme distancia cultural (esperable), y la brutalidad de los tiempos y de los acontecimientos (descritos en tono desapasionado). La opresión especialmente alienante para las sucesivas generaciones de mujeres; solo una parece escapar al sino general.

Es interesante y está muy bien tratada la referencia sistemática a párrafos del Manifiesto Comunista, lectura de cabecera de uno de los personajes que se encuentra lejos de los centros de poder, en muchos casos criticado por su marginalidad e inacción.

Mao DunZhang Wei recibió el 8º premio Mao Dun en 2011. Este galardón recibe su nombre del pseudónimo de un reconocido escritor de corte naturalista, fundador del partido comunista Chino (motivo por el que tuvo que exiliarse a Japón entre 1928 y 1930), nombrado ministro de cultura de la República Popular China entre 1949 y 1964.  El galardón fue instaurado en 1982 a raíz del testamento del autor (para el que él personalmente dona una cuantía inicial) otorgándose posteriormente cada tres-cuatro años. En la actualidad el premio Mao Dun es el galardón más importante de las letras chinas, se trata por tanto de un reconocimiento oficial.

Al rebuscar en internet encontramos una crítica reciente al premio Mao Dun precisamente en su edición de 2011 dado que varios de los autores agraciados tenían una cierta pre-eminencia en la asociación de escritores chinos.

El libro en todo caso está bien escrito, y resulta adictivo e interesante. En China y Taiwán se ha editado más de 20 veces e imagino que algunos de los pasajes que incluye supusieron en su momento un gesto de cierta osadía por parte del autor.

 

La aventura equinoccial de Lope de Aguirre, Ramón J. Sender

  La aventura equinoccial de Lope de Aguirre

  Ramón J. Sender

  Bruguera

 

Los indios motilones trajeron a otros indios llamados brasiles, quienes hablaban a Ursúa de pueblos construidos con losas de plata y del gran lago donde se bañaba cada día el rey de aquel país para ser después ungido y su piel cubierta de láminas o de polvo de oro. Era servido aquel rey por esclavos vestidos de igual manera. Pero de lo que nadie hablaba era del lugar exacto donde el Dorado –así llamaban a aquel príncipe—reinaba.

En el año 1560 desde las tierras del Perú partió una expedición, una más, en busca de esa tierra  mítica, de esa tierra de provisión que llevaría a todos sus integrantes a la riqueza y a la abundancia. Todas las penalidades que padecieran serían bienvenidas si se llegaba a ese paraíso, a ese maná que borraría de sus vidas las amarguras y sufrimientos pasados.

Y así, cientos de soldados, aventureros, con gran experiencia en campaña pero muchos de ellos de una moral muy dudosa, se embarcan en ese negocio. Al mando de todos ellos, Pedro de Ursúa. Y de entre ellos destaca uno de los más veteranos, Lope de Aguirre. Veterano en experiencia y en edad. Amado por algunos, temido por la mayoría. Es Aguirre, el Loco.

El resentimiento era contra Ursúa nada más. Pero el de Lope era contra los hombres todos, contra el cielo y la tierra, contra el rey y contra Dios. Los otros se daban cuenta de que algo fatídico y sombrío dominaba en la voluntad de Lope, pero no sabían qué. Ya no llamaban a Aguirre el loco, porque veían que no era la razón lo que le faltaba, sino todo lo demás. Le faltaba todo en el mundo menos la razón. Y él quería apoderarse, con su razón, de todo lo que le faltaba.

Y de esta manera, Lope, se va apoderando poco a poco de una expedición que ya desde el primer momento estaba condenada al fracaso gracias a la pobre e ineficaz dirección de Ursúa. Lope maniobra en la sombra, intriga, atiende a las debilidades de los demás y se aprovecha de ellas. Difunde rumores, medias verdades. Se apodera de voluntades y de quien no la consigue, simplemente lo elimina. A ello ayuda el clima asfixiante, ponzoñoso de la selva indomable que domeña las mentes y los cuerpos, el hambre siempre presente, llevándolos al final a un  trágico desenlace que en realidad todos intuyen.

Como siempre, Lope era de los que menos sufría con el hambre, porque, aunque hubiera víveres sobrados, no comía casi nunca. Lo mantenía el instinto de reivindicación y de venganza. Iba y venía por el campo día y noche y lo veía todo y estaba en todas partes.

En 1972 Werner Herzog llevo a la pantalla la epopeya del Dorado con Klaus Kinski transmutado en Aguirre o quizás Aguirre reencarnado en Kinski.

Carlos Saura hizo su versión también en 1988 con Omero Antonutti como protagonista.

Ramón J. Sender nació en Chalamera, Huesca en 1901 y murió en San Diego, California en 1982.

 

Sender en la Biblioteca Universitaria UPM

 

Ayer no más, Andrés Trapiello

Ayer no más. Andrés Trapiello

Destino

Un acontecimiento del pasado capaz de cambiar el presente, un crimen de la Guerra Civil que va a conllevar un giro crucial en la vida de un profesor de Historia. Una trama que se desencadena como algo inevitable.

Pienso a menudo que he vuelto a León buscando un resorte, la puerta de acceso de un enigma

Un hijo marcado por un padre atormentado por su pasado, con un capítulo que cerrar en su vida: el de comprender a su padre.

Pensar sobre mi padre me paraliza… pensar de él únicamente cosas buenas y conservarlas en la memoria como la hoja de un árbol entre las páginas de un libro, aunque sepa que ese recuerdo lo encontraré algún día, al abrir el libro de mi vida, roto, seco, espectral como el ala de una mosca

Unos hechos que acaban atrapándole en una vorágine convirtiéndolo en el ojo de un huracán mediático. Una historia que le ahoga y le aprisiona, que le obsesiona como nunca nada lo ha hecho en su vida, un ansia de saber, de conocer la verdad del pasado, de su vida, de sus sentimientos.

Lo mío seguramente sigue siendo la Historia…que chapotea en el fondo de unos hechos en el que mis pies se hunden cada vez que quiere atravesarlos y dejarlos atrás

Toparse con el hecho que en ocasiones la búsqueda de la verdad es una búsqueda baldía.

Su historia es la de su desdicha y tal vez logre hablarnos de ella como le hablamos al río al que decimos toda la verdad como a un extraño porque ha de llevársela lejos, a la mar…

Una historia que conmueve y remueve el alma, donde la lucha por olvidar el pasado es más fuerte que la verdad de unos hechos borrados de la memoria por el paso del tiempo y la necesidad de olvidar y seguir viviendo.

Andrés Trapiello en la Biblioteca Universitaria UPM

Rocío Morcillo López

Vida e insólitas aventuras del soldado Iván Chonkin, Vladímir Voinóvich

Vida e insólitas aventuras del soldado Iván Chonkin.

Vladímir Voinóvich

Libros del Asteroide.

 

Los primeros en llegar, como se pude imaginar, fueron los pilluelos. Tras ellos llegaron, afanadas, las mujeres, algunas con niños, otras embarazadas, y muchas de ellas a un tiempo embarazadas y con niños. Hasta se podía ver alguna con un rapaz aferrado a los bajos del vestido,  otro cogido de la mano, un tercero acunado en el brazo opuesto y un cuarto en el vientre, haciendo tiempo.

Todos ellos acudían a un campo de patatas. El motivo,  un avión, uno del Ejército Rojo que ha tenido que hacer un aterrizaje forzoso por una avería. Los habitantes de la remota aldea de Krásnoie no dan crédito y se encuentran entre sorprendidos y expectantes ante ese insólito  hecho que ha interrumpido sus sencillas vidas. Las autoridades deciden actuar y mientras esperan que el avión se pueda reparar, necesitan que alguien vigile el aparato. Quién puede ser el encargado de vigilar el avión, de realizar tan importante misión, solo uno…Iván Chonkin.

Los pensamientos de Chonkin eran de naturaleza varia. Una atenta observación de la vida y de las leyes que la gobierna le había enseñado que en verano, de ordinario, hace calor, mientras que en invierno, hace frio. “Pero – se decía – imaginemos que fuese a la inversa: que hiciera frio en verano y calor en invierno. En tal caso, el invierno se llamaría verano, y el verano,  invierno” A su cabeza acudió un segundo pensamiento todavía más interesante  y sustancial, pero en el acto mismo olvidó de que se trataba, y no consiguió recuperarlo por más esfuerzos que hizo. Y buscar ese pensamiento perdido era mortificante.

Chonkin, con raciones para una semana, pronto es olvidado por sus superiores y con el transcurso del tiempo se convertirá en un habitante más y junto con Niura, el Hombros, Gólubiev , Gladishov y otros personajes pintorescos, incluido el jabalí Borka,  protagonizarán absurdos episodios en la vida cotidiana  de esa remota y olvidada aldea de la  Rusia rural. Episodios llenos de humor, divertidisimo el episodio del sueño con el jabali Borka transmutado en  humano, y que ponen al descubierto lo absurdo de un sistema basado en el control sistemático de la vida de las personas ¿dónde se habrá visto que la gente dé en reunirse por propia iniciativa, sin control alguno por parte de las autoridades?, del temor constante a la delación, a la palabra o el comportamiento inapropiado, poco revolucionario, a la sospecha continua. De una burocracia asfixiante e irracional que todo lo impregna y entorpece el desarrollo de las cosas. Episodios  que delatan otra vida, triste y gris muy alejada de la  mostrada la propaganda oficial.

Humor, sátira, son los elementos esenciales de esta novela que fue prohibida en la Unión Soviética y que no hasta la llegada de Gorbachov se pudo editar en Rusia y que hicieron que Vladimir Voinovich terminase siendo un escritor proscrito y expulsado al final incluso de su propio país.

Vladimir Voinóvich nació en 1932 en la República Socialista Soviética de Tayikistán y murió en 2018 en Moscú.

Sonatas (Memorias del Marqués de Bradomín) / Ramón del Valle-Inclán

Ramón del Valle-Inclán: Sonatas (Memorias del Marqués de Bradomín)

Ediciones disponibles:  Alianza, Austral, Debolsillo, Reino de Cordelia.

La silla de posta seguía una calle de huertos, de caserones y de conventos, una calle antigua, enlosada y resonante. Bajo los aleros sombríos revoloteaban los gorriones, y en el fondo de la calle el farol de una hornacina agonizaba. El tardo paso de las mulas me dejó vislumbrar una Madona: sostenía al Niño en el regazo, y el Niño, riente y desnudo, tendía los brazos para alcanzar un pez que los dedos virginales de la madre le mostraban en alto, como en un juego cándido y celeste. La silla de posta se detuvo. Estábamos a las puertas del Colegio Clementino. (Sonata de primavera).

 

Las cuatro Sonatas (Otoño, Estío, Primavera, Invierno) son novelas cortas que hoy llamaríamos relatos. Se pueden leer independientemente, cada una con su propia y acusada personalidad, pero su riqueza expresiva y su articulación en forma de ciclo las hace sólidas y polifacéticas, con sus abundantes ingredientes geográficos e históricos, sentimentales, eróticos, de aventura. Se trata pues de un conjunto narrativo relativamente pequeño pero en cierto sentido envolvente y desbordante, tanto desde el punto de vista del género literario como de la temática.

Sus escenarios son marginales respecto a la modernidad liberal, urbana e industrial que parecía marcar la pauta en la época en que los relatos se desenvuelven: los desiertos mexicanos, la Galicia feudal profunda, la Italia señorial y eclesiástica anterior a la Unificación, y como remate los estertores de la última corte carlista de Estella. De hecho, en perspectiva histórica, sus propias coordenadas vitales (1866-1936) colocaban a Valle como un Jano bifronte a horcajadas entre dos siglos: mira por un lado a un arcaico XIX lleno de resabios del Antiguo Régimen, y a la vez hacia adelante a una sociedad de masas de personalidad trastornada y huérfana de certezas. En este marco, su propuesta literaria modernista-simbolista no tiene nada de divertimento frívolo ni de juego decorativo: es una sonora bofetada a las convenciones del positivismo burgués. El sujeto lector es seducido por una prosa brillante, por las aventuras y anécdotas, por la mezcolanza de tensión sexual y vértigo sacrílego, pero para terminar topándose con la fuerza del destino, el juego de espejos entre el bien y el mal, las pasiones, en definitiva la condición humana. No olvidemos que la aparición de las Sonatas viene a coincidir en el tiempo con la irrupción del psicoanálisis freudiano y la formulación de la relatividad einsteiniana. No es tan importante saber si Valle estaba absolutamente al cabo de estas novedades culturales como entender el ambiente de cambio de época que parecía demandar la superación del mecanicismo de la literatura realista-naturalista inmediatamente anterior; y esto aun cuando Valle fuera influido por alguno de aquellos autores como Eça de Queirós.

Desde su publicación inicial las Sonatas sentarán cátedra en la narrativa de Valle. Algunos de sus personajes, como el tradicionalista y vividor Juan Manuel de Montenegro, reaparecerán en otras obras y ciclos del autor. Este seguirá retocando la tetralogía hasta muchos años después sin desdeñarla en absoluto. Como tantas veces se señaló, se comprende la trascendencia de Valle para la narrativa contemporánea posterior, muy en particular la latinoamericana. Este crepúsculo de la aristocracia del Antiguo Régimen deviene patéticamente en podredumbre premonitoria de futuros horrores, sobre todo en la Sonata de invierno: ¿se adelantó Valle a Lampedusa y a Visconti?

¡Oh alada y riente mentira, cuándo será que los hombres se convenzan de la necesidad de tu triunfo! ¿Cuándo aprenderán que las almas donde sólo existe la luz de la verdad, son almas tristes, torturadas, adustas, que hablan en el silencio con la muerte, y tienden sobre la vida una capa de ceniza? ¡Salve, risueña mentira, pájaro de luz que cantas como la esperanza! Y vosotras resecas Tebaidas, históricas ciudades llenas de soledad y de silencio que parecéis muertas bajo la voz de las campanas, no la dejéis huir, como tantas cosas, por la rota muralla! Ella es el galanteo en las rejas, y el lustre en los carcomidos escudones, y los espejos en el río que pasa turbio bajo la arcada romana de los puentes: Ella, como la confesión, consuela a las almas doloridas, las hace florecer, las vuelve la Gracia. ¡Cuidad que es también un don del Cielo!… (Sonata de invierno)  

Ramón del Valle-Inclán en: Biblioteca UPM.

Entre Botchan y las Chicas de campo, visiones del mundo rural

Botchan- Natsume Söseki (1867-1916)

Las Chicas de Campo- Edna O’Brien (1932-)

 

Estas dos novelas comparten paralelismos y antagonismos, a saber, mundos rurales en culturas diametralmente opuestas oriental-occidental. Botchan nos narra el entorno de una pequeña localidad japonesa (a caballo entre el siglo XIX y el XX) situada a varias horas de Tokio, a la que apenas se accede mediante paquebote. Las Chicas de campo, en cambio, hace referencia a una aldea decrépita alejada de Dublín en la primera mitad del siglo XX. 

En Botchan (1906) todo gira alrededor de un colegio-pensionado de chavales al que se incorpora un joven profesor de matemáticas recientemente huérfano, mientras que Las Chicas de campo (1960) se enfoca en las relaciones de vecindad cuyo punto neurálgico es una pareja de amigas: Kate y Baba (primer volumen de una trilogía). 

Ambas novelas parten de relaciones familiares conflictivas y se parecen en el esmero en que se perfilan y definen los personajes secundarios. Botchan es cálida a pesar de los sinsabores que experimenta el joven profesor. Las Chicas de campo es descorazonadora a fuer de realismo en la mirada sobre la lamentable posición social de la mujer irlandesEdna O’Briena en su época.

En Las Chicas de campo nos situamos en una Irlanda nacionalcatólica dominada por la iglesia y el alcohol. El relato parece tener tintes autobiográficos al igual que Botchan, cuyo autor ejerció de profesor rural en la isla de Shikoku considerada entonces fuera de la civilización.

Natsume Söseki es uno de los autores más importantes de Japón y es objeto de estudio en el sistema educativo de su país como gran renovador de la novela japonesa. Edna O’Brien, más contemporánea y menos reconocida, reparte su dedicación entre la literatura y el cine.

Natsume Söseki

Las dos novelas, han sido reeditadas en múltiples ocasiones en español: Botchan 17 veces desde 2008, y Las Chicas de campo 8 desde 2013, y nos las ofrecen editoriales menos conocidas: Impedimenta y Errata Naturae. 

"Ese es el misterio de la escritura: sale de las aflicciones, de los tiempos difíciles, cuando se abre el corazón"

Edna O'Brien

 

Natsume Söseki en la Biblioteca UPM

La serie sangrienta de S.S. Van Dine

La serie sangrienta. S.S. Van Dine

Espasa

Sobre ella reposaba Chester Greene, de bata y zapatillas, ligeramente inclinado hacia adelante y la cabeza caída y apoyada contra el mullido respaldo. La luz artificial comunicaba a su semblante un aire espectral; sentí al contemplarle un estremecimiento de horror. Los ojos, ya salientes en estado normal, parecían ahora querer escaparse de sus orbitas; advertíase en ellos estupor indecible…

De nuevo traemos a NoSoloTecnica una novela de misterio, policiaca. Si semanas atrás traíamos una novela de Chester Himes con el Harlem neoyorkino como telón de fondo, es en esa misma ciudad de Nueva York donde se desarrolla nuestra historia. Si antes el ambiente donde transcurría la historia era duro y sórdido ahora será, por el contrario, sofisticado y elegante. Pero hay algo común a ambos; la ambición, la codicia, el crimen.

Nuestro protagonista es Philo Vance, un detective totalmente alejado de la brutalidad entendible que encarna Sepultero Ed y Ataud Jones. Más cercano al Philip Trent que retrata E.C. Bentley y que también comentamos en NoSoloTecnica. Sofisticado, lleno de ironía y con un humor muy inglés, un verdadero snob que considera investigar un crimen como hacer deporte.

¡Ay, sargento! Desde nuestra última entrevista me he sumido en el estudio de barros cocidos del Renacimiento y en otras fruslerías por el estilo. Pero me siento feliz de comprobar que el crimen brota de nuevo. El mundo sería horriblemente aburrido si no se presentase de cuando en cuando algún crimen misterioso.

La familia Greene se ve envuelta en una serie de crímenes que tienen a sus miembros como victimas de ellos ¿Un robo frustrado que acaba trágicamente?, ¿un asesinato planeado concienzudamente? Quizás todo ello, en cualquier caso un desafío para Philo Vance y para el amable lector que se adentre en sus páginas,

La serie sangrienta, en el original The Greene Murder Case, tercera novela con Philo Vance como protagonista, fue llevada a la pantalla en 1929 por la Paramount con William Powell en el papel del elegante detective.

S. S. Van Dine es el seudónimo de Willard Huntington Wright. Nació en Virginia en 1888 y murió en Nueva York en 1939.

Otras novelas del autor: El asesinato del casino; El caso del canario asesinado; Crimen en la nieve; El asesino fantasma; El caso del secuestro…

 

S.S. van Dine en la Biblioteca UPM

 

Kioto, Yasunari Kawabata

Kioto, Yasunari Kawabata
Barcelona: Austral, 2014
Traducción: Mirta Rosenberg
Título original: Koto (1962)

 

Kioto es una novela de 1962, publicada en España por Austral en 2014 con una tercera impresión en 2017. Nos retrotrae a un Japón de postguerra en los años 50 del siglo pasado, concretamente a Kioto su milenaria capital hasta 1868. El ambiente netamente oriental es todavía completamente ajeno a la cultura occidental. Apenas podemos situar cronológicamente la trama por una escueta referencia a las tropas americanas afincadas en el jardín botánico, vedado en esa época a los lugareños. Acaso también por la referencia al empleo de las pinturas de Paul Klee (1879-1940) como inspiración para el diseño de bordados para Obi (cinturón largo y muy ancho que se emplea para sujetar los kimonos).ejemplo de obi bordadocarátula del libro

La historia nos relata la vida de una pequeña familia de artesanos tradicionales y comerciantes de telas, con la búsqueda de la belleza y la armonía como elemento central, y el lento decaer de oficios ancestrales y tradiciones de trasfondo. Nos introduce en un pequeño secreto a voces de la familia: una niña abandonada, una adopción, la búsqueda de los antepasados desde el amor y el cariño a los padres adoptivos.

El hilo conductor ya se ha mencionado pero en realidad es sólo un marco en el que transcurre la vida cotidiana de unos personajes intemporales, con sus antiguas relaciones paterno-filiales y jerárquicas; las Casas de Té pobladas de maikos y geishas; los primeros pasos de un cortejo.ceremonia de entrega del premio nobel

Yasunari Kawabata (1899-1972) fue el primer japonés al que se concedió el premio Nobel de literatura; en las fotografías del acontecimiento (1968) percibimos la gran distancia cultural entre oriente y occidente en esa época. El maestro Yasunari Kawabata fue mentor de grandes escritores japoneses como Yukio Mishima (1925-1970); las notas biográficas me inclinan hacia el primero (menos atormentado). Ambos participaron en el ámbito cinematográfico bien como guionista (el primero) o actor (el segundo). El final de ambos es trágico, el primero con un suicidio ritual (seppuku) en 1970, y el segundo de una manera más prosaica en 1972, no se sabe si aquejado de una grave enfermedad degenerativa.

 

"Se dice que el arte de tejer en telar es un don que difícilmente se transmite a tres generaciones. Aún cuando el padre sea un gran tejedor, aún cuando tuviera, por así decirlo, una mano de artista, sus hijos no heredarán necesariamente esa habilidad… No olvidaré esto. No lo olvidaré en toda mi vida. No hay duda de que el ser humano es una criatura emocional"

 

Yasunari Kawabata en la Biblioteca UPM
  

El gran sueño de oro. Chester Himes

El gran sueño de oro. Chester Himes

Bruguera.

Alberta estaba como hechizada. Sorprendida por la magnitud de su buena suerte, sacó del sujetador un billete mojado de cincuenta dólares y se lo alcanzó al Dulce Profeta, recibió a cambio una miga de pan del tamaño de un guisante. Se la puso en la boca mirando al cielo, y  la tragó bebiendo largamente el agua de la botella bendita.

Todos los que contemplaban la escena estaban convencidos de que el agua poseía virtudes curativas.

 

Alberta Wright asistía a un servicio religioso que el reverendo conocido como Dulce Profeta Brown, ofrecía en la calle 117, en pleno Harlem. Llena de fervor y pasión y fruto del frenesí colectivo en el que se ve envuelta, tras beber agua  bendecida por el reverendo, cae desvanecida. Todo el mundo a su alrededor cree que está muerta. Quizás ha sido envenenada. Y la codicia se hace presente. Algunos de sus conocidos empiezan a buscar el dinero que creen esconde en su casa. Y con la codicia, con la ambición, viene fatalmente de la mano la muerte, el asesinato.

Pero Alberta no está muerta y es detenida.

– Le está dando usted mucho trabajo a la brigada de Homicidios –dijo el sargento-. Ayer estaba muerta, y hoy mata a alguien.

– Ni estaba muerta ni he matado a nadie – respondió Alberta.

– Está bien, está bien. Empiece a mentir – dijo el sargento-. Dígame todo lo que ha ocurrido.

Ella hablaba con la voz monocorde y plañidera que reservaba para los blancos que le hacían preguntas.

Cuando terminó, el sargento preguntó:

– Me ha obedecido al pie de la letra, ¿verdad?

– No, señor; todo lo que le he dicho es verdad.

Ataúd Ed y Sepulturero Jones son los detectives que deberán recorrer las calles de Harlem para resolver el caso, y que en ocasiones como lectores, no llegamos a entender. Un Harlem sombrío, desolador, perturbador, plagado de seres marginales, de perdedores, de buscavidas pero que a la vez es un escenario lleno de vida, de humor y que Himes describe magistralmente. Porque en realidad es Harlem, como en otras muchas novelas de Himes, el verdadero protagonista de esta novela y recorriendo sus páginas es fácil sentir que nos encontramos en sus calles, que somos uno más de sus habitantes.

Chester Himes nació el Jefferson City en 1909 y murió en Alicante en 1984. Otras novelas son Por amor a Imabelle, Algodón en Harlem, Todos muertos….

Chester Himes en la Biblioteca Universitaria UPM

Fred Vargas: del Hombre de los círculos azules a Cuando sale la reclusa

Fred Vargas, premio Princesa de Asturias 2018

 

Fred Vargas es el pseudónimo de Frédérique Audoin-Rouzeau, arqueozoóloga e historiadora medievalista, especialista en la peste negra, francesa nacida en París en 1957. Tiene un dilatado historial en novela negra al que llegó por casualidad como válvula de escape al día a día de sus excavaciones desde su puesto de investigadora del CNRS (equivalente al CSIC en España). Su primera novela negra: Les jeux de l'amour et de la mort, Los juegos de amor y de muerte, (no editada en castellano), fue escrita al calor de una de dichas excavaciones con la sensación de hacer novillos según ella misma declara.foto de la autora

Su serie más conocida es la de su célebre comisario de policía, Jean-Baptiste Adamsberg, cuyo primer título: El hombre de los círculos azules (2007), tuvo desde el primer momento un enorme éxito. En esta serie hay ya publicados 12 títulos en 10 años (hasta 2017).

En sus novelas, llenas de intriga y reflexión, hace siempre un guiño a sus especialidades; hay alguna referencia histórica y zoológica; se lee muy bien, tiene personajes muy delineados, complejos en sus valores y comportamiento, y los desenlaces en general sugieren quiebros inesperados.

Defiende la intuición y el razonamiento inconsciente de su protagonista como contraposición a la lógica cartesiana de su mano derecha el inspector Danglard, y complementa este enfoque con una amalgama de otros personajes secundarios y miembros del equipo, en un ambiente netamente francés.

carátula de cuando sale la reclusacarátula de el hombre de los círculos azulesComencé leyendo la serie al revés, empezando por el último título: Cuando sale la reclusa, y continué con el primero ya mencionado. Aunque las tramas ganan en complejidad y referencias cruzadas, creo que ha perdido algo de su frescura original. Debo reconocer en cualquier caso que cada novela te atrapa desde el primer momento y es raro terminar en más de un par de días.

Siruela es la editorial que nos ofrece sus novelas en castellano, también en formato bolsillo.

Es la primera vez que el Premio Princesa de Asturias de las letras se otorga a un autor de novela negra, y en esta ocasión ha sido elegida entre 35 candidaturas de 21 países.

 

Fred Vargas en la Biblioteca UPM

 

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