Archivos de la Categoría: Reseñas

Tesoros de la Hispanic Society of America. Exposición en el Museo del Prado.

Tesoros de la Hispanic Society of America.
Visiones del mundo hispánico
Museo Nacional del Prado.
Madrid
4/4/2017 – 10/09/2017

 

A nadie al que le interese el arte español se le puede pasar la exposición que en el Museo del Prado nos muestra, por primera vez en Madrid, 200 piezas memorables de nuestra cultura. Cronologicamente van desde la prehistoria hasta el siglo XIX. Se trata de objetos que descubren una dimensión artística nueva y exquisita de la cultura española.

Por eso no se la pueden perder. Esta es una exposición que modifica nuestra idea general sobre el alcance y la dimensión de nuestro arte. Cada una de las piezas, o la mayoría de ellas, es un objeto exquisito de mayor categoría artística que las que conocemos. El brazalete de plata prehistórico que se expone es más importante y más sofisticado, los vasos campaniformes mucho más grandes y mas cuidadosamente trabajados, hasta las fíbula visigótica que han traído de Nueva York parece más acabada y más exquisita que las que conocemos, preciosas, del Museo Arqueológico. La sorpresa es mayúscula. Por unos momentos se siente una algo incómoda y hasta enojada al comprobar que había piezas mejores que las que muestran nuestros museos y que esas, las mejores, son las que reunió en su colección  Archer Huntington (Nueva York, 1870-Bethel, Connecticut, 1955).

Además para esta ocasión han traído objetos difíciles de ver en las exposiciones: aldabas medievales, piezas textiles hispano-árabes, cerámica, cofres o esculturas de madera policromadas. Las piezas abarcan 4000 años.

Miguel Falomir, el nuevo director del Museo del Prado ha dicho:

Se trata de una aproximación integral a la cultura hispánica como nunca se ha hecho, una especie de compendio del Prado, el Arqueológico Nacional, la Biblioteca Nacional y el Museo de América.

 

El creador de esta colección de arte español, el millonario norteamericano Archer Huntington, se asesoró por los que más entendían de cada una de las épocas, de cada una de las escuelas, de cada uno de los yacimientos, a la hora de comprar la piezas, eso queda claro en los primeros metros de la exposición. Por eso hay que ir esta vez al Museo del Prado.

Huntington estuvo en España buscando objetos artísticos, hablaba español, fue amigo de Sorolla al que se llevó a Nueva York, conoció a Galdós, a Azorín, a Unamuno y a Echegaray. Su segunda esposa, la escultora Anna Hyatt Huntington, es la autora de la escultura El relevo de la antorcha que está en los jardines de la Ciudad Universitaria, en la plaza que se encuentra frente a la Facultad de Medicina.

Su objetivo era  que la colección abarcara todos los aspectos de la cultura española. Ese carácter, y la calidad suprema de las piezas, es el que otorga a su colección una emoción y un valor admirable. Su empeño fue un éxito, le movía una pasión enorme por el arte hispánico. 

 

Estos últimos años se han podido ver y admirar diferentes selecciones de fondos de la Hispanic Society en diversas exposiciones montadas en España. Siguen adquiriendo piezas, y estos meses se encuentra en obras para mejorar sus instalaciones.

Larga vida a esta Institución que enseña nuestra cultura al mundo y que debe seguir acercándonos sus rutilantes piezas a los españoles actuales.

 

El viaje a Trieste, de Hartmut Lange

Hartmut Lange:

El viaje a Trieste. Trad. de Herminia Dauer. Barcelona: Juventud, 1995.

Die Reise nach Triest: Novelle. Zürich: Diogenes, 1991.

La tempestad que media hora más tarde se desató con violencia sobre la terraza y el jardín, le obligó a retirarse a la biblioteca, donde se puso a repasar sus papeles. Se trataba de extractos y comentarios referentes a la historia de la filosofía del siglo XIX, y que Montag se proponía utilizar para una conferencia. Allí, entre pilar de libros y una confusión de cosas, tales como calendarios, lápices de colores, estilográficas y una lupa, el profesor se sentía a gusto. (p. 11-12)

 

No se engañen con el título: en principio NST vuelve a Berlín -una de sus ciudades fetiche- en vísperas de la Caída del Muro.  Con paciencia lectora se tendrá que averiguar si finalmente se parte hacia el Sur, donde Trieste se perfila como horizonte simbólico: vértice adriático, ciudad literaria también, de Svevo, Joyce, Magris…  Lo que empieza apareciendo como una descripción banal de la cotidianeidad doméstica se convierte en una disección implacable de la grisalla mesocrática y universitaria. Una precisión distante que paradójicamente conlleva una extraña poesía sobre el paso de los años, el sentido –o sinsentido- de la existencia. Creo que a este Viaje le encajaría de maravilla una adaptación a peli del tipo Dogma 95, con un Vinterberg o Von Trier al mando de la operación.

Por otra parte, cuando uno se topa con argumento de profesor germánico en fase crepuscular y camino de Italia, le resulta inevitable evocar el Aschenbach de La muerte en Venecia de Thomas Mann. El profesor Montag creado por Lange comparte con aquél atisbos de fascinación  por la belleza joven y vértigo ante la propia decadencia, pero su aventura parece a primera vista mucho más prosaica, ¿o no? Remembranzas de Perec o Coetzee para una posible comparación múltiple de prosaísmos radicales. En fin, por lo pronto invitamos a ponderar el calado trágico del peregrinaje de Montag. ¿Tan banal?: tan actual. El volumen se completa además con otro relato muy corto de Lange: El pantano de Riemeister.

Dos días después, la familia aún no había partido, y nadie sabía por qué. Una cosa era segura: el profesor Montag había cambiado de alojamiento, y los demás no se atrevían a dejar Roma sin él. Pero… ¿hasta cuándo iba a durar esta incertidumbre? (p. 89)

 

Hartmut Lange en: Biblioteca UPM.

Angelika Schrobsdorff. Tú no eres como otras madres.

Angelika Schrobsdorff

Tú no eres como otras madres

Periférica&Errata naturae, 2016

 

“Hay que tener un hijo con cada hombre al que se ama”. Ésta era su convicción, y se atuvo a ella. Viniera lo que viniera, estando casada o no…”

Este  libro de título tan atrayente, “No eres como las otras madres”, nos relata la vida de Else Kirschner, una mujer nacida en una familia de la burguesía judía de Berlín a finales del siglo XIX. La historia nos la cuenta su hija, Angelika Schrobsforff, autora del libro que en primera persona recorre las peripecias vitales de su madre, de su familia y de ella misma.

“Mi madre era tan complicada como un rompecabezas de mil piezas, y yo tuve que reunir todos los fragmentos y encajarlos”

Else desde luego no es una madre al uso. Liberada de los prejuicios de su época se casó por amor con un artista que además era católico. Se propuso tener un hijo con cada hombre que amara y así lo hizo.  Amó mucho y también hizo sufrir. Atractiva, culta y encantadora se enamoró y enamoraba y en muchos aspectos se saltó las normas viviendo a tope la bohemia berlinesa de los “locos años veinte” dedicada a fiestas, viajes y amores.

Esto le decía Else a su hija Angelika al fina de su vida:

"Como mujer de mi generación, yo era algo nuevo, insólito y sospechoso. Me salía del marco, por así decir, tenía que ser muy fuerte y hacerme mis propias leyes. Nadie me ayudó, al contrario: se me aceptaba, en el mejor de los casos, como un bicho raro, y en el peor, se me tenía por una degenerada".

Luego vinieron los años duros de la persecución y del miedo y la dura experiencia del exilio y ahí Else se encuentra con una realidad nueva y reveladora.

Y siempre fue una madre, no como las demás, pero una madre que adoraba a sus tres hijos.  Fascinante y fuerte y, al mismo tiempo, llena de debilidades e incoherencias. Una madre cariñosa y tierna con sus hijos aunque inestable y despreocupada en los tiempos felices. Una madre protectora y angustiada por ellos, cuya preocupación constante fue protegerles. Las grandes penas de su vida le vienen por el sufrimiento de sus hijos no por el propio.

"Creo que su transformación comenzó con aquella racha de desgracias.  Fue su primer choque con la realidad, la primera confrontación sincera consigo misma, la primera toma de inventario existencial: ¿qué importaban las adversidades del día a día, la fealdad del piso, los limitados recursos económicos?… No se trataba ya de las comodidades de la vida; la cuestión única y exclusiva era sobrevivir, salvar a sus hijas".

A través de sus protagonistas vamos conociendo la historia de Alemania, desde principios de siglo XX con la primera Guerra Mundial y los locos años 20 hasta la aparición y consolidación de Hitler en el poder y todo lo que vino después: la persecución, la huida, el exilio, la derrota, la vuelta a una Alemania destrozada y muy cambiada.

Else, que ni siquiera se siente judía en sus creencias y viró al catolicismo desde pequeña no entiende como su Berlín, su Alemania llena de gente inteligente se va convirtiendo en un nido de nazis. De ser unos alemanes de los pies a la cabeza pasan a ser medio alemanes/medio judíos; eran unos privilegiados burgueses y se convierten en unos refugiados pobres; antes ensalzaban el carácter y la intelectualidad alemana y en poco tiempo desean que los alemanes paguen por todo lo que les han hecho.

A pesar de todo Else, al final de su vida, enferma y cansada, solía decir:

"Y sin embargo la vida ha sido bella".

Angelika Schrobsdorff con su madre Else

Una novela muy interesante que combina muy bien historia y sentimientos y que te tiene enganchado hasta que la acabas.

Sorolla en su paraíso. Exposición de fotografía en el Museo Sorolla de Madrid.

Sorolla en su paraíso
Album Fotográfico del pintor
Museo Sorolla
Calle Martínez Campos, 37
28010 Madrid
Hasta el 2 de octubre de 2017

 

El Museo Sorolla se ha convertido en uno de los más visitados de Madrid.

Su permanente actividad expositiva, el gancho de la obra de Joaquín Sorolla y la emoción añadida que supone entrar en la casa verdadera, en el jardín con naranjos, y en el estudio del artista, convierten a este museo en mucho más que un museo. 

Y en este sentido de acercamiento a su persona, a su imagen,  a su vida privada y a la personalidad del pintor valenciano es un regalo esta exposición que reune interesantes fotografías de la colección particular de Sorolla y que hoy son propiedad del museo. 

Sorolla ( Valencia 1863- Madrid 1923) es el pintor español más fotografiado de su época, era una gloria nacional, y tanto fotógrafos profesionales como de su entorno familiar, su suegro reunía ambas cosas, era un  fotógrafo de prestigio,  le inmortalizaron pintando en las playas, en su estudio, con sus amigos, tras el caballete en los más remotos lugares de España, con su familia y con los personajes más importantes de la época a los que retrató.

 

Por cierto, la más importante colección de retratos realizados por Joaquín Sorolla, la mejor iconoteca de personajes españoles, la podemos ver ahora mismo en Madrid reunida gracias a los cuadros que han traído al Museo del Prado procedentes de Nueva York con la exposición Tesoros de la Hispanic Society of America.

 

Autorretrato familiar. 1907. Antonio García. Museo Sorolla.

 

La fotografía tiene mucho que ver con Sorolla, ocupó un lugar importante en su vida y en su obra, por eso esta exposición es muy brillante y necesaria.  

Descubriremos su universo creativo, el otro lado de los cuadros que tantas veces hemos admirado, las costumbres del día a día de un pintor famoso y todo esto dentro de la casa de un genio de los pinceles ya por todos reconocido.

 

Joaquín Sorolla en la Biblioteca UPM

Los viajes de la luz : un retrato de Joaquín Sorolla

Esta exposición forma parte de la Sección Oficial de PHotoESPAÑA que nos ofrece 100 muestras de fotografías  de 514 artistas y que se pueden ver en las 62 sedes que tiene el certamen repartidas por toda España.

 

Patria. Nina Bunjevac

Nina Bunjevac:

Patria. Madrid: Turner, 2015.

Traducción de Marta Alcaraz. Adaptación de diseño y cubierta: Sergi Puyol Martínez.

Fatherland. London: Jonathan Cape, 2014.

Algo que siempre me ha molestado especialmente de mi madre es su incapacidad para recordar las cosas que de verdad importan…

 

Este y Oeste, Europa Central y el Mediterráneo, diáspora económica y política, guerras de religión a múltiples bandas, desarraigo, regímenes corrompidos, simplezas a machamartillo, lealtades y odios testiculares, quién da más: bienvenidos a Yugoslavia (existió, os la toparéis en el atlas histórico); y de paso a Canadá, a veces un país más hospitalario de lo que su frío clima haría suponer.

Patria es un ajuste de cuentas familiar en forma de novela gráfica. Operación valiente y a corazón abierto, en absoluto vengativa pero tan desasosegante en su desarrollo como esclarecedora y expiatoria en su objetivo. Para llevarla a término, el blanco y negro brinda posibilidades narrativas, de composición, de matices conceptuales y emocionales que cuesta imaginar por otro medio. Nina Bunjevac se sirve de la denotación minuciosa, casi documental a lo Hergé, pero también de imágenes y secuencias de carga más onírica y simbólica. Los contraluces, sombras y texturas finamente granuladas dan un aire clásico y escultural a los personajes, parecen potenciar sus rotundos rasgos eslavos, las indumentarias y los objetos de época.

La historia cíclica de Nina y sus familias nos muestra cómo las mentalidades sociales y la  política condicionan la vida de individuos y generaciones durante decenios, atravesando océanos y enquistándose en los sentimientos y reflejos más íntimos. Especialmente cuando tabúes y traumas no se quieren o no se pueden abordar, en ocasiones a causa del propio e insuperable dolor. Una perspectiva por lo demás femenina, sobre un ámbito tradicionalista en el que apenas la Liberación pareció abrir una rendija. Complicada y desazonadora Historia de Yugoslavia, basculando todavía sobre la conciencia europea. Patria es una gran obra de arte para aprender sobre ella. Y si no eres de Yugoslavia pero tu país tiene igualmente problemas de digestión de su pasado, este libro te conmoverá y te hará reflexionar. Por supuesto no dejes de visitar a Nina, se lo merece.

Según la tradición balcánica de interpretación de los sueños, si sueñas con pájaros significa que estás a punto de recibir noticias. Soñar con carne cruda suele leerse como un augurio de muerte.

La cuestión humana. François Emmanuel

La cuestión humana

François Emmanuel

2000

Novela corta de ficción con tintes dramáticos que gira alrededor de una turbia cuestión ética en el seno de una multinacional; plantea cuestiones morales de fondo y trae a la luz un documento técnico de la época nazi (1942) en el que un/unos ingeniero/s describen las modificaciones a realizar en un dispositivo mecánico para mejorar su eficacia. El perfeccionismo y la atención prestada a los detalles más nimios, y la referencia a ensayos experimentales que los validan o descartan nos van cautivando por su laboriosidad y dedicación, mientras aflora paulatinamente el horror de identificar el ingenio con una cámara de exterminio portátil, un vehículo que emplea los propios gases de escape como mecanismo de asfixia. Las digresiones relativas a los problemas del desplazamiento del centro de gravedad debido al movimiento de la carga, al interés de hacer predecible la reacción de la carga ante una eventual oscuridad (entre otros aspectos) emplean deliberadamente un lenguaje neutro, aséptico, distante que tiene como claro objetivo la deshumanización: cosificado el objetivo, parecería que el dilema ético desaparece…o no.

La novela en su lengua original comienza así:

“J'ai été pendant sept ans employé d'une multinationale que je désignerai sous le nom de SC Farb. Cette entreprise, d'origine allemande, détenait une importante filiale dans une ville houillère du nord-est de la France. J'y avais qualité de psychologue, affecté au département dit des ressources humaines…”

Esta novela crece en torno al interés que suscita establecer cierto paralelismo entre el lenguaje empresarial moderno, y sus modernas técnicas de recursos humanos y ciertos procedimientos asépticos de manipulación del comportamiento. Tiene claramente la intención de generar polémica a partir de una yuxtaposición probablemente superlativa, exagerada pero inherente a la trama. Es una novela de intriga que atrapa, aunque no es fácil de interpretar en su desarrollo. Es en este sentido deliberadamente ambigua, no tiene una única lectura ni una interpretación sencilla.

Lo que inicialmente parece un simple diagnóstico de los problemas psíquicos de un alto ejecutivo, pasa a interpretarse en clave de sabotaje, e incluso se reinterpreta posteriormente con el descubrimiento de un oscuro pasado y de un sufrimiento múltiple heredado (un boomerang que se alarga en el tiempo mucho más allá de lo evidente); termina con un final digno de un cine fórum.

El tratamiento del tema es compresible dado el perfil de su autor: François Emmanuel, médico psiquiatra psicoanalista belga (1952) que mantiene su actividad profesional junto a una laboriosa actividad literaria que le ha llevado a ser nombrado miembro de la Academia de lengua y de literatura francesas de Bélgica (2004).

Elijo la cuestión humana, como antídoto contra los mecanismos que nos convierten en seres autoinmunes al dilema fundamental: la necesidad de sensibilización en las situaciones vitales ordinarias y su contraposición con la deshumanización de lo que se desea olvidar, rechazar o exterminar.

“A veces creo que es mi acto de resistencia íntimo a Tiergarten 4. Y creo que me gusta estar en los márgenes del mundo”

Lady Macbeth de Mtsensk, Nikolái S. Leskov

Lady Macbeth de Mtsensk y otros relatos
Nikolái S. Leskov
Barcelona : Alba, 2003
Traducción: Fernando Otero Macías
Primera edición en 1865

 

Lady Macbeth de Mtsensk es uno de los relatos más conocidos de Nikolái S. Leskov (junto a La pulga de acero, incluido en este volumen bajo el título: El zurdo), un autor ruso del siglo XIX que pasa injustamente desapercibido entre otros grandes autores de la época como Dostoievski, Tolstói, Chéjov o Nikolai Gógol.

 

A veces aparecen en nuestra tierra tales caracteres que, por muchos años que hayan transcurrido desde que los vimos por primera vez, no es posible evocar algunos de ellos sin experimentar cierto temblor en el alma.

A la joven Katerina Lvovna (apodada la lady Macbeth de Mtsensk pues está inspirada en el personaje shakesperiano) la casan con un comerciante mucho mayor y bien establecido, pero por el que, en términos sentimentales, siente una completa indiferencia. Eso, y la obligación de tomar residencia en la anodina hacienda de su esposo, en la que también vive el anciano padre de éste, convierten su existencia en una tediosa sucesión de días grises sin esperanza. Así hasta que conoce al joven Sergéi, uno de los sirvientes y conocido donjuán. Y es entonces cuando toda la fuerza, la pasión, el arrebato y la locura de la sangre se revelan en Katerina y toman posesión de su voluntad, desencadenando la bestia cruel e iracunda que lleva dentro y que no dejará de luchar, con algo más que uñas y dientes, por lograr el objeto de su deseo.

Este relato sin concesiones, duro, tajante, ferozmente erótico, fue convertido en ópera en 1934 por Dmitri Shostakóvich (obra que sufrió censura durante treinta años dado su contenido incandescente) y también fue llevado al cine en 1962 por Andrzej Wajda con el título Lady Macbeth en Siberia. Hace unos días se ha estrenado una nueva versión dirigida por el británico William Oldroyd en la que la acción se traslada a la Inglaterra victoriana.

 

Vale la pena mencionar la delicada edición ilustrada por Ignasi Blanch que Nórdica Libros publicó en 2015.

 

 

Nikolái S. Leskov en la Biblioteca UPM

 

Sue Hubbell. Un año en los bosques.

Sue Hubbell.

Un año en los bosques.

Errata naturae, 2016. 

"En la fachada sur de mi cabaña hay tres ventanales que van desde el suelo hasta el techo. Me gusta sentarme en el sillón de cuero marrón durante el ocaso, en las tardes de invierno, y observar los pájaros posados en el comedero. Las ventanas fueron un regalo de mi marido antes de marcharse por última vez".

La protagonista de esta historia es Sue Hubbell, una mujer madura, bióloga de formación y bibliotecaria de profesión en una importante universidad americana. Un buen día ella y su marido deciden  dejarlo todo y marcharse a vivir a una solitaria granja en los bosques de las montañas Ozarks, al sur de Misuri.  Lo que empezó como una aventura conjunta en respuesta a una necesidad de cambio de vida más cerca de la naturaleza acaba siendo un viaje en solitario de Sue que encuentra en la apicultura su modo de ganarse la vida. Allí escribe “Un año en los bosques, cuando ya lleva 12 años viviendo en los Ozarks y es una veterana que ha superado las primeras dificultades y que está totalmente mimetizada con el lugar.

Ella es valiente y su formación como bióloga le hace disfrutar muchísimo de todos los “bichos”, grandes y pequeños. Nos va descubriendo los secretos de todas de las criaturas con las que convive cada día, de sus queridas “abejas”, de los pájaros, los coyotes, las serpientes, los árboles y hasta de los ácaros que tienen en las orejas las polillas. Ella es, sin duda, una persona prendada por la belleza salvaje que la rodea. Desarrolla una vida social con sus vecinos aunque la mayoría del tiempo lleva una vida bastante solitaria porque las distancias son grandes, los inviernos duros y las nevadas tremendas.

Es un libro curioso y divertido, contado con un gran sentido del humor. Y también es un libro realista que cuenta experiencias cotidianas buenas y malas, no todo es  “happy” y maravilloso, la autora se confiesa enamorada de estas momtañas pero también nos cuenta lo duro de ese modo de vida y del trabajo de apicultor, los problemas que le dan las motosierras cuando va a cortar un árbol o su vieja furgoneta cuando le da por pararse, habla de la soledad…

Cuando la inquietud se volvió insoportable, dejamos nuestros trabajos y vendimos la casa… Me gustó esta granja desde el mismísimo instante en que la vi, y Paul dijo que a él también, así que la compramos. Pero resultó que yo tuve más suerte que él, pues aquí encontré lo que quería. Hoy, en nuestro aniversario de boda, pienso en él y espero que él también lo encontrará.

La novela se incluye en la colección “Libros salvajes” de la estupenda editorial Errata naturae.  Libros que hablan sobre la naturaleza y lo indómito, sobre ecología, conciencia social, activismo y cambios en nuestra manera de vivir a través de la perspectiva de autores  que nos relatan su peripecia vital de un modo inolvidable. Un “Año en los bosques” es considerada un libro clásico de la llamada “nature writing”.

Sue Hubbell en la Biblioteca de la UPM.

"Durante los últimos doce años he aprendido que los árboles necesitan espacio para crecer, que los coyotes cantan junto al arroyo en enero, que en el roble sólo se puede clavar un clavo cuando está verde, que las abejas saben más que yo sobre la fabricación de la miel, que el amor puede convertirse en tristeza y que hay más preguntas que respuestas".

 

Houdini. Las leyes del asombro. Exposición.


Houdini. Las leyes del asombro.

Espacio Fundación Telefónica.

C/Fuencarral, 3

7 de febrero al 28 de mayo de 2017

Madrid

 

 

Esta exposición magníficamente montada y riquísima en piezas nos cuenta la vida del famoso ilusionista y escapista austrohúngaro Harry Houdini (Budapest 1874- Detroit 1926). Su verdadero nombre era Erik Weisz y llegó a EEUU con cuatro años cuando su padre fue nombrado rabino de una congregación judía en Wisconsin. A los trece años ya vivían en Nueva York. En 1882 empezó a colaborar como trapecista en un circo y después se interesó por la magia.

Concebía la magia como espectáculo, como reto a las mayores dificultades,  y gracias a su preparación física pudo especializase en asombrar al público con su habilidad y su resistencia en las más llamativas situaciones.

Houdini era un atleta, practicó vartias disciplinas atléticas durante toda su vida, llegando a competir en natación.

Esta disciplina personal le permitió afrontar los retos que se planteaba en sus espectáculos. Se metía esposado en cajas cerradas con llave, se tiraba atado desde los puentes más altos, se colgaba boca abajo de vigas o rascacielos.

 

Antes de nada, déjenme decirles que abro cada esposa que me colocan. Si una cerradura está atascada o rota, no funciona correctamente, o por cualquier otra razón no puede ser abierta, se descarta. No pretendo tener poderes mágicos. Mis métodos son muy simples y perfectamente naturales. Dado que abrir las esposas es mi reto, no deben ser falsas o haber sido adulteradas.

 

No era un mago, no le gustaba lo mágico, el truco, sino lo real. El reto. El más difícil todavía. Crear el asombro.

Buceaba esposado, nadaba por aguas heladas y sus hazañas congregaron a 60.000 personas en el puente de Seventh Street en Pittsburg desde el que se tiró esposado.

 

 

En la última parte de su vida dedicó no pocos esfuerzos a denunciar los trucos de los mediums. Los falsos poderes de muchos tramposos que engañaban por dinero a los incautos en sesiones de pretendidas conversaciones con personas muertas. Este aspecto de la biografía de Houdini inspiró a Woody Allen a la hora de escribir el guión de su película titulada Magia a la luz de la luna.

Houdini despertó pasiones, fue un maestro para muchos ilusionistas, y la gente asistía a sus proezas pensando que ese podía ser el  día en el que algo fallara y presenciar su público su final pero nunca ocurrió, murió de enfermedad y a su entierro multitudinario asistieron más de 2. 000 personas.

 

La Univesidad Politécnica de Madrid ha colaborado con esta exposición aportando 15 libros sobre diversos deportes procedentes de la Biblioteca del INEF y con varias piezas de uno de los primeros gimnasios civiles de España. Lo creó en 1890 en Segovia José María Martinez Bernabeu, licenciado por la Escuela Central de Profesores y Profesoras de Gimnástica de Madrid.  

 

Sor Juana Inés de la Cruz. Antología.

Antología
Sor Juana Inés de la Cruz
Edición de José Manuel Oviedo
Alianza Editorial
Colección Libro de Bolsillo
2017

 

Acaba de salir esta antología de los poemas de Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695)  y además en las librerías veo varios libros recientes  sobre su obra o sobre su figura. Que una persona que murió hace 300 años siga despertando tanto interés y concitando tantas pasiones, se han hecho también varias películas sobre ella, nos dice a las claras que esta mujer no era cualquier cosa.

¿Quien fue esta monja mejicana que hoy inspira espectáculos de la más variada índole, que es objeto constante de estudios y ediciones, que subyugó y subyuga a tantos los escritores, que está retratada en los billetes de 200 pesos como una heroina nacional, que el feminismo reivindica como figura notable  y en la que se ven reflejadas tantas mujeres mejicanas, y no mejicanas.

Sor Juana Inés de la Cruz  es una figura que escapa de cualquier clasificación y esa excepcionalidad no ha perdido fuerza ni sentido en estos tres últimos siglos. Fue una intelectual de primera, lo cual siendo mujer y el siglo XVII  tenía otro mérito, y una poeta a la altura de Quevedo o Góngora solo que en Nueva España. Además fue una mujer que quería aprender.

Su brillantez y su encanto eran tales que entró al servicio del virrey Antonio de Toledo y Salazar, Marqués de Macera, como dama de compañía de la virreina, Leonor Carreto. En la corte virreinal asistía a la tertulias y escuchaba a los más importantes profesores, teólogos, filósofos  y humanistas. Gracias a esos contactos pudo recibir clases de latín y sus primeros poemas tuvieron el mejor auditorio. Tras su paso por la corte y al no poder asistir en la universidad por ser mujer, el único lugar posible para seguir leyendo y escribiendo era entrar en un convento.

 

Sor Juana Inés se hizo monja para poder pensar

Octavio Paz

Su celda, las habitaciones que ocupaba en el convento de San Jerónimo, era su lugar de lectura y trabajo; allí  se celebraban tertulias, se recibían visitas, se interpretaba música y se escribían preciosos poemas y obras de teatro.

Era sagaz, apasionada e inteligente. Y valiente.  Escribió unos poemas de amor monumentales que asombrarán al que no los conozca y que recomiendo mucho desde aquí.

 

QUE EXPLICA LA MÁS SUBLIME CALIDAD DE AMOR

Yo adoro a Lysi, pero no pretendo
que Lysi corresponda mi fineza;
pues si juzgo posible su belleza,
a su decoro y mi aprehensión ofendo.

No emprender, solamente, es lo que emprendo:
pues sé que a merecer tanta grandeza
ningún mérito basta, y es simpleza
obrar contra lo mismo que yo entiendo.

Como cosa concibo tan sagrada
su beldad, que no quiere mi osadía
a la esperanza dar ni aun leve entrada:

pues cediendo a la suya mi alegría
por no llegarla a ver mal empleada,
aun pienso que sintiera verla mía.

 

Y además era juguetona, y tenía un gran sentido del humor.

 

Aunque presume (Nife) que soy tosco
 

Aunque presume (Nife) que soy Tosco,
y que, (cual Palomilla) me Chamusco,
yo te aseguro, que tu luz no Busco,
porque ya tus engaños Reconozco.

Y así aunque en tus enredos más me Embosco,
muy poco viene a ser lo que me Ofusco,
porque, si en el color soy algo Fusco,
soy en la condición mucho más Hosco.

Lo que es de tus Picones, no me Rasco,
antes estoy con ellos ya tan Fresco,
que te puedo servir de helar un Frasco,

Que a darte nieve sólo me Enternezco,
y así (Nife) no piensa darme Chasco,
porque yo sé muy bien lo que me Pesco.

 

Estos son los títulos a los que me refería al principio:

Cartas a Lysi. La mecenas de Sor Juana Inés de la Cruz en correspondencia inédita. Hortensia Calvo. 2015

Sor Filotea y Sor Juana. Alejandro Soriano Vallés. 2015

Un amor ardiente. Poemas a la virreina. Sergio Téllez – Poz. 2016

El eclipse del sueño de Sor Juana. Américo Larralde. 2011.

 

Sor Juana en la Biblioteca UPM

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