Archivos de la Categoría: Reseñas

Alice McDermott. La novena hora

Alice Mc Dermott. La novena hora. Libros del Asteroide, 2018

El relato arranca con el suicidio de un joven inadaptado y sin trabajo que, tras enviar a la compra a su mujer, abre la llave del gas de su pequeño apartamento. La monja Saint Savoir, que siempre anda por las calles ayudando a los necesitados o recolectando limosnas, se hace cargo de Annie, la viuda del suicida, que le confiesa que está embarazada. Annie va a trabajar en la lavandería del convento de la orden a la que pertenece la monja (las Hermanitas Enfermeras de los Pobres) y allí va a crecer su hija Sally, verdadera protagonista de la novela.

Estamos en el Brooklyn neoyorkino a principios del siglo XX, en una colonia de irlandeses emigrados. Esta historia recorre tres generaciones y la cuentan personajes que pertenecen a dos ramas de la misma familia:

La llamaban Sally, pero la bautizaron St. Saviour en honor de la bondad demostrada por la hermana en aquella fría, húmeda y gris tarde en que se apagó el piloto del gas, en que nuestro joven abuelo, conductor de la BRT, cuya tumba nunca hemos encontrado, mandó a su esposa a hacer compras, mientras él se echaba una siestecita.

Annie y Sally mantienen con las monjas una relación laboral y personal y al final, madre e hija, encuentran en el convento su verdadero hogar. La hermana Iluminatta, responsable de la lavandería, la hermana Jeanne, pequeñita pero muy resolutiva, la hermana Lucy y toda una galería de personajes que Alice McDermott nos va ofreciendo y a las que poco a poco vamos conociendo también en su vida previa al convento. La novena hora, que da título a la novela, hace referencia a la nona, oración que se realiza  hacia las tres de la tarde:

En todas las estaciones, la cambiante luz del día se abría paso hasta todos los rincones del sótano. A veces era de un gris desalentador por la mañana, pero a las tres, cuando sonaba la campana de la capilla, había un despliegue de amarillo y oro. A veces, solo las primeras horas iluminaban el lugar y, cuando llegaba el atardecer, una oscuridad apagada ensombrecía las luces eléctricas.

En diversos momentos, se notaba el olor a lana mojada, lejía, vinagre, trementina, jabón de pino y almidón.

Nos movemos en un mundo femenino, con una monjas que casi podríamos definir como “feministas” que preguntan a las esposas “si su marido se porta bien con ellas” para que de no ser así, vengan a verlas. También en un mundo de pobreza y de desasistencia sanitaria o social en el que las monjas de infinidad de órdenes distintas suplen lo mejor que pueden estas carencias. Mujeres que ayudan a mujeres. Estas monjas irlandesas católicas son por necesidad prácticas y duras, y abrigan pocas ilusiones de santidad sobre la vida.

Sally va creciendo entre su madre y la lavandería del convento pero en la vida de esta joven hay un punto de inflexión, un viaje que emprende a Chicago para entrar en una orden religiosa. En él se da un gran baño de realidad, ve el mundo fuera de la seguridad del convento y descubre,a su vuelta, algo de su madre que cambiará mucho la situación familiar.

Alice McDermott nació en Brooklyn, Nueva York, en 1953. Es profesora de Humanidades en la Universidad Johns Hopkins y una de las autoras literarias más prestigiosas de su país. Ha publicado siete novelas: A Bigamist’s Daughter (1982), Aquella noche (1987, finalista del National Book Award y del Premio Pulitzer), En bodas y entierros (1992, finalista del premio Pulitzer), Un hombre con encanto (1998, ganadora del National Book Award), Child of My Heart (2002), After This (2006, finalista del premio Pulitzer) y Alguien (2013).

 

Cinco esquinas. Mario Vargas LLosa

Cinco esquinas, Mario Vargas LLosa
España: Alfaguara, 2016

 

Colgó el teléfono y permaneció sentada en la cama todavía un momento, hasta calmarse. La invadió una sensación de bienestar, una incertidumbre feliz. Aquello había pasado y ahora ella y Chabela se irían el jueves próximo a Miami y por tres días se olvidarían de los secuestros, el toque de queda, los apagones y toda esa pesadilla. Cuando volvió a reaparecer en la terraza, Enrique le hizo una broma: «Quien a sus solas se ríe, de sus maldades se acuerda. ¿Se puede saber por qué te brillan así los ojos?». «No te lo voy a decir, Quique», coqueteó ella con su marido, echándole los brazos al cuello. «Ni aunque me mates te lo digo. Chabela me ha invitado a Miami por tres días y le he dicho que si no me das permiso para acompañarla, me divorcio de ti.

 

Mario Vargas Llosa asomándose al Perú de Fujimori y Montesinos en un momento político en plena ebullición. En estas páginas vierte el Premio Nobel toda una serie de personajes de muy diferente condición: la clase alta limeña con sus privilegios de siempre y continuos escapismos; ese periodismo amarillista como arma arrojadiza que escupe noticias igual de dañinas que balas pero que al mismo tiempo puede convertirse en el único adalid de la verdad; un barrio limeño en decadencia que da título al libro en el que casi todo es posible amenazado cada vez más en su propia supervivencia y que dan como resultado la agradable sensación de encontrarse con una novela en la que todo parece vibrar en grado muy alto.

 

Fue al baño a lavarse la cara y, mientras lo hacía, pensaba, torturándose: ¿qué ocurriría si estas fotos llegaban a todo Lima a través de un periódico o una revista de esas que vivían del amarillismo, de sacar a la luz pública las inmundicias de las vidas privadas? Dios mío, tenía que ver cuanto antes a Luciano; además de ser su mejor amigo, su estudio era uno de los más prestigiosos de Lima.

Qué sorpresa y qué decepción se iba a llevar de él alguien que siempre había creído que Quique Cárdenas era un dechado de perfección.

 

Vargas Llosa vuelve una vez más a poner su afilada mirada, sarcástica e irónica, en temas que no han dejado nunca de serle ajenos: el análisis del periodismo, su vinculación eterna con Perú, la lucha descarnada por el poder, la hipocresía ni siquiera ya velada, y el erotismo, como escapismo a una sociedad que en ese momento hacía aguas por todos lados. Resulta casi imposible no perderse con verdadero gusto por cada una de las esquinas temáticas de una novela que prende desde el principio en el interés del lector.

Mario Vargas Llosa es uno de los narradores más completos que existen. En su haber, destacados premios literarios: Premio Nobel de Literatura, Rómulo Gallegos y el Cervantes, entre otros muchos.

 

Mario Vargas Llosa en la Biblioteca UPM

 

Blanca Laffitte Lasarte

 

Alicia anotada: Carroll, Tenniel, Gardner

Lewis Carroll: Alicia anotada.

Edición de Martin Gardner.
Contiene: Alicia en el País de las Maravillas ; A través del espejo 
Ilustraciones de John Tenniel.
Traducción de Francisco Torres Oliver.
Editorial Akal, 1984- . 
Ediciones originales de The Annotated Alice: W W Norton; Penguin Books.

Alicia recogió el abanico y los guantes,  como hacía mucho calor en el vestíbulo, se puso a abanicarse mientras hablaba: "¡Dios mío, Dios mío! ¡Qué raro es todo lo que me está pasando hoy! ayer, en cambio, las cosas eran la mar de normales. ¿Habré cambiado yo por la noche? Vamos a ver: ¿era la misma al levantarme esta mañana? Casi me parece recordar que me sentía un poco distinta. Pero si no soy la misma, la siguiente pregunta es: ¿Quién caracoles soy? ¡Ah, ese es el gran enigma!". Y empezó a pensar en todas las niñas que conocía de su misma edad, para ver si se habría transformado en alguna de ellas. (p. 35)

El mundo de Alicia es extraño, incluso inquietante, y en su seno palpita esa mezcla de horror y fascinación tan tipica de los cuentos que antes de su moderna reorientación infantil, fueron simplemente populares y tradicionales -véanse Perrault y compañía-  y por ende cargados de terribles moralejas.  Pero las afinidades de Alicia no acaban ahí. Aunque el Peter Pan de J. M. Barrie es más reciente (1904) pienso que ambos comparten un mismo territorio social y semiótico victoriano en el que las incipientes impresión e ilustración de masas -preludio de la aun más difusora cinematografía-, catapultan relatos que se siguen sirviendo de un imaginario ligado al Antiguo Régimen: pieles rojas y piratas oceánicos en el caso de Peter; fantasía animal y rural, y caricatura de la sociedad estamental simbolizada por los naipes de la baraja en el de Alicia.
Por otra parte -y en un contexto muy distinto- las diabluras lógico-matemáticas de Lewis Carroll parecen anticipar los experimentos literarios de Raymond Queneau y sus colaboradores surrealistas. De hecho, ante una primera lectura de las aventuras aparentemente absurdas de Alicia, uno estaría tentado de concluir que su éxito ha sido cuestión mediática en buena proporción impulsada por la seductora estética del ilustrador John Tenniel. Pues bien, no debería ser así: el texto-Alicia tiene mucha chicha, de ahí la atención que le consagró Martin Gardner, cuya edición Alicia anotada recomendamos sin ningún titubeo. 
Es pertinente recordar que esta edición literaria aparece por vez primera en inglés en 1960. A esa altura Alicia había sido ya fuente de inspiración para numerosas creaciones escénicas y composiciones musicales, incluso popularizada por Walt Disney en cine.  Sin embargo, a partir de los años 60, Alicia reconectaría claramente con la creatividad de las generaciones surgidas en la postguerra mundial, decididas -sobre todo a raíz de las sacudidas de 1968- a reformular tradiciones literarias y musicales en clave emancipatoria: véase por ejemplo la influencia del universo de Carroll en el rock progresivo de los 70. En fin, no se acabaría nunca de glosar todas estas conexiones culturales: incluso en nuestros días se ha elegido deliberadamente el nombre de Alice-Strange Mirrors, Unsuspected Lessons para la plataforma y proyecto de filosofía política en torno al pensador Boaventura de Sousa Santos. Pero vamos, por el momento, atreveos a cruzar el espejo enmarcado por Carroll: os esperan al otro lado para una estimulante tertulia y una taza de té.

"Estaba mucho mejor en casa", pensó la pobre Alicia; "Allí no andaba creciendo y menguando constantemente, ni me daban órdenes los ratones y los conejos. Casi hubiera preferido no haber bajado a esta madriguera… sin embargo… sin embargo…¡qué curiosa esta clase de vida! ¡No sé que puede haberme ocurrido! ¡Cuando leía cuentos de hadas, imaginaba que esas cosas no ocurrían nunca, y ahora estoy aquí, metida en una de ellas! ¡Deberia escribirse un libro sobre mí, desde luego! Cuando me haga mayor, lo escribiré yo… Aunque ahora ya soy mayor", -añadió en tono afligido-: al menos, no queda espacio para crecer más, aquí ". (p. 56) 

Lewis Carroll en: Bibliotecas UPM

Entre Botchan y las Chicas de campo, visiones del mundo rural

Botchan- Natsume Söseki (1867-1916)

Las Chicas de Campo- Edna O’Brien (1932-)

 

Estas dos novelas comparten paralelismos y antagonismos, a saber, mundos rurales en culturas diametralmente opuestas oriental-occidental. Botchan nos narra el entorno de una pequeña localidad japonesa (a caballo entre el siglo XIX y el XX) situada a varias horas de Tokio, a la que apenas se accede mediante paquebote. Las Chicas de campo, en cambio, hace referencia a una aldea decrépita alejada de Dublín en la primera mitad del siglo XX. 

En Botchan (1906) todo gira alrededor de un colegio-pensionado de chavales al que se incorpora un joven profesor de matemáticas recientemente huérfano, mientras que Las Chicas de campo (1960) se enfoca en las relaciones de vecindad cuyo punto neurálgico es una pareja de amigas: Kate y Baba (primer volumen de una trilogía). 

Ambas novelas parten de relaciones familiares conflictivas y se parecen en el esmero en que se perfilan y definen los personajes secundarios. Botchan es cálida a pesar de los sinsabores que experimenta el joven profesor. Las Chicas de campo es descorazonadora a fuer de realismo en la mirada sobre la lamentable posición social de la mujer irlandesEdna O’Briena en su época.

En Las Chicas de campo nos situamos en una Irlanda nacionalcatólica dominada por la iglesia y el alcohol. El relato parece tener tintes autobiográficos al igual que Botchan, cuyo autor ejerció de profesor rural en la isla de Shikoku considerada entonces fuera de la civilización.

Natsume Söseki es uno de los autores más importantes de Japón y es objeto de estudio en el sistema educativo de su país como gran renovador de la novela japonesa. Edna O’Brien, más contemporánea y menos reconocida, reparte su dedicación entre la literatura y el cine.

Natsume Söseki

Las dos novelas, han sido reeditadas en múltiples ocasiones en español: Botchan 17 veces desde 2008, y Las Chicas de campo 8 desde 2013, y nos las ofrecen editoriales menos conocidas: Impedimenta y Errata Naturae. 

"Ese es el misterio de la escritura: sale de las aflicciones, de los tiempos difíciles, cuando se abre el corazón"

Edna O'Brien

 

Natsume Söseki en la Biblioteca UPM

El año del jardinero. Karel Čapek

El año del jardinero
Karel Čapek
Palma de Mallorca: José J. de Olañeta, D.L. 2009
Ilustrador: Josef Čapek
Traducción: Esteve Serra
Título original: Zahradníkův rok (1929)

 

A veces un libro no tiene nada que ver con la imagen que uno se había creado de su autor. Seguramente es puro desconocimiento, pues uno ignora tantas cosas. O puede que sea verdad eso de que nunca llegas a conocer a nadie por completo. Ni siquiera a ti mismo. A ti mismo menos que a nadie. La novedad, entonces, es un choque de aire fresco, un filón precioso recién destapado. Me ha pasado con esta obra de Karel Čapek. El autor de novelas como La guerra de las salamandras o La Krakatita o de esa obra teatral R.U.R (Robots Universales Rossum) en la que se utiliza por primera vez la palabra robot (que viene del checo robota y significa trabajo), es un precursor de la literatura distópica, un escritor visionario (vio con anticipación la bomba atómica, el ascenso del nazismo), un crítico de la sociedad y de los totalitarismos que se avecinaban. Pero es también el autor de este El año del jardinero tan alejado de esos temas, tan humorístico como lírico, en el que un amante del cultivo de jardines se ve enredado entre el amor a las plantas y el enorme esfuerzo, y la cantidad tiránica de tareas, que vapulean su entusiasmo de enero a diciembre. Una pequeña criatura idealista haciendo frente a la realidad. Tal vez una broma, tal vez una reflexión sobre la condición humana. ¿Va a ser que el Karel Čapek que me imagino no está tan lejos de este? El año del jardinero es también un modesto manual alternativo de botánica por el que desfila una buena cantidad de observaciones sobre el cultivo y los cultivadores de plantas, esos seres subterráneos. Hay que decir que las ilustraciones son de su hermano, el pintor Josef Čapek, y entre ambos logran, o a mí eso me parece, un libro tan divertido como encantador.

 

Si esto pudiera servir de algo, el jardinero se pondría de rodillas todos los días y dirigiría a Dios la plegaria siguiente: “Dios  mío, haz que llueva todos los días, más o menos desde medianoche hasta las tres de la madrugada, pero que sea una lluvia lenta y tibia, a fin de que la tierra pueda empaparse bien de ella; que no llueva sobre la lavanda y todas las demás plantas que Tú sabes, en Tu infinita bondad, que son plantas amigas de la sequedad; si Tú quieres, Te escribiré la lista en un papel; y que el sol brille durante todo el día, pero no en todas partes (por ejemplo, no sobre los rododendros) y que no sea demasiado ardiente; que haya mucho rocío y poco viento, una cantidad razonable de lombrices, pero no pulgones, ni babosas, ni moho, y que, una vez por semana, llueva jugo de estiércol aguado y excremento de paloma. Amén.”

 

Karel Čapek en la Biblioteca UPM

 

David Foster Wallace. Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer.

David Foster Wallace. Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer. Ed. Debolsillo, 2012.

Todo empezó con el encargo periodístico que la revista Harper’s, con la que ya había colaborado en otras ocasiones, hizo al autor para que contara su experiencia a bordo de un crucero por el Caribe en un superbarco de lujo, con todos los gastos pagados. 

Más específicamente: del 11 al 18 de marzo de 1995, de forma voluntaria y retribuida, me embarqué en un crucero de siete noches por el Caribe (7NC) a bordo del Zenith/Nadir, un barco de 47.255 toneladas propiedad de Cruceros Celebrity INc., una de las más de veinte líneas de cruceros que operan saliendo del sur de Florida.

Y de su experiencia en este viaje surge este libro, una sátira a modo de crónica periodística con mucho sentido del humor, con espíritu crítico de la sociedad americana de fin de siglo (el libro se publicó en 1997) y con bastante mala leche, todo hay que decirlo.

No es accidental que sean todos (los barcos) tan blancos y limpio, porque está claro que han de representar el triunfo calvinista del capital y la industria sobre la putrefacción primaria del mar. El Nadir parecía  tener un batallón entero de tipos diminutos y nervudos del Tercer Mundo que iban de un lado a otro del barco en monos azules marino buscando deterioros que solventar.

Una de las cosas que más llamó la atención del autor es la obsesión de la compañía y de toda la tripulación por lograr la absoluta felicidad de los pasajeros traducida en una atención exagerada y surrealista al cliente y reflejada en la sonrisa permanente de todos los empleados. Lo que a priori puede parecer marketing puro para David Foster es una gran “deshumanización” y en algunos casos, explotación y abusos de autoridad de algunos empleados sobre otros, que normalmente se corresponden con abusos raciales: oficiales griegos que sojuzgan a camareros rumanos, que a su vez cargan las tintas con sus subordinados.

Por cierto, la composición étnica de la tripulación del Nadir es un crisol comparable a un anuncio de Benetton, y constituye un desafío constante a localizar la composición geográfico-racial de las diversas jerarquías de empleados.

Pero a pesar de ser un observador muy crítico, el reportero también se deja llevar por los placeres del crucero desarrollando sus fobias y sus filias:

He forjado y alimentado una enemistad posiblemente eterna con el gerente del Hotel del Barco- que se llama señor Dermatis, pero que ahora y para lo sucesivo bautizo como señor Dermatitis-, un respeto casi reverencial por mi camarero y un amor tórrido hacia la encargada de mantenimiento de mi sección del pasillo de babor de la cubierta 10, Petra…que limpiaba mi camarote con un centímetro de su contenido al menos diez veces diarias pero nunca la pillaba en el acto de limpiar.

Muy instructivo y divertido leer sus reflexiones acerca de los viajeros que comparten travesía con él o los tripulantes del barco y el servicio que otorgan. Toda una experiencia para el autor y un relato muy recomendable para el lector.

David Foster Wallace (1962-2008) fue un controvertido escritor estadounidense, muy conocido por su novela La broma infinita, ​​ considerada por la revista Time como una de las 100 mejores novelas en lengua inglesa del período comprendido entre 1923 y 2006.​ A esta siguieron las colecciones de relatos Entrevistas breves con hombres repulsivos (1999) y Extinción (2004) así como los libros de ficción como el que reseñamos ahora y Hablemos de langostas (2005). Se suicidó en septiembre de  2008 tras muchos años de convivencia con la depresión. En 2011 se publicó su novela póstuma, El rey pálido.

 

Cartas del diablo a su sobrino. Clive Staples Lewis

Cartas del diablo a su sobrino, Clive Staples Lewis
Madrid: Rialp, 1998
Título original: The Screwtape Letters (1942)

 

Cartas del diablo a su sobrino desgrana una singular correspondencia en la que un demonio llamado Escrutupo trata de mostrarle a su inexperto sobrino Orugario en su primera misión cómo tentar a un joven recién convertido al cristianismo y atraerlo hacia su causa. Con un lenguaje irónico, sarcástico y tremendamente eficaz, asistimos a las tretas de este aprendiz maléfico para atraer al incauto joven hacia el lado oscuro.

 

Mi querido Orugario:

Veo con verdadero disgusto que tu paciente se ha hecho cristiano. No te permitas la vana esperanza de que vas a conseguir librarte del castigo acostumbrado; de hecho, confío en que, en tus mejores momentos, ni siquiera querrías eludirlo. Mientras tanto, tenemos que hacer lo que podamos, en vista de la situación. No hay que desesperar: cientos de esos conversos adultos, tras una breve temporada en el campo del Enemigo, han sido reclamados y están ahora con nosotros. Todos los hábitos del paciente, tanto mentales como corporales, están todavía de nuestra parte.

 

Cómo evitar precisamente caer en las tentaciones terrenales es el eje de esta novela que habla mucho de temas universales como el amor, la familia, la indolencia, la lujuria o la envidia.

C.S. Lewis nació en Irlanda en 1898 y fue profesor de literatura medieval y renacentista de la Universidad de Oxford. Fue un gran amigo de J.R.R. Tolkien, al que precisamente dedicó este libro y junto al que participó en el llamado grupo literario informal conocido como los Inklings. Las crónicas de Narnia ha sido su obra más vendida muy presente en teatro, televisión y cine.

 

C.S. Lewis en la Biblioteca UPM

 

Blanca Laffitte Lasarte

 

Bélgica / Chantal Maillard

Chantal Maillard: Bélgica.

Valencia : Pre-Textos, 2011.

 De vuelta en Bruselas, aquella tarde, ya anochecida, entramos en una librería de segunda mano. Amontonó libros en una maleta vieja hasta que estuvo llena y me la dio. Aquí tienes, dijo, todo lo que has de saber para empezar. Era una muy completa selección de clásicos franceses. Villon, Baudelaire, Apollinaire y Breton, Voltaire, Corneille, Hugo, Chateaubriand y muchos otros hicieron de aquella maleta el arca del tesoro en la que, más tarde, en Málaga, me sumergiría con delicia. (p. 43)

¿Es posible llamar a este retorno una experiencia iniciática? En realidad, ¿se puede iniciar algo que siempre está ahí? Una filósofa y poeta de Málaga vuelve a sus orígenes biográficos: ¿resultará la cercana y cómoda Bélgica más inasible que la India de sus ejercicios vitales e intelectuales?
Los resultados se plasmarán en Bélgica, una entrega singular -pas comme les autres- de su ciclo de diarios. Un libro inter y/o transcultural de una autora cuya personalidad ya de por sí lo propicia. Su génesis, estructura y desarrollo están impregnados de una concepción cíclica del tiempo y de un cultivo del flujo de conciencia. Un prosa poética que cala hondo, aforismo de calidad y en abundancia: atención, fans de Juan de Mairena. En esta atmósfera intimista cabría atisbar un cierto conservadurismo pasivo tan común de las espiritualidades del Asia profunda, y por naturaleza emplazado ante una potencial crítica individualista; pero también emerge el empeño activo de la conciencia contra la nada -o la aproximación consciente a ésta-, una actitud típicamente titánica, clásica griega.
En cuanto a la mencionada clasificación como entrega dentro de una serie de diarios, queda claro que Bélgica ofrece más facetas y experimenta entre géneros: autobiografía retrospectiva, ensayo, libro de viajes e incluso apuntes de crítica y teoría literarias. Y todo muy bien ensamblado, amable en el sentido literal de digno de ser amado. Y que se disfrutará aún más in situ, de hecho sugiero un paseo con el libro a mano por Bruselas y en particular por Ixelles, el distrito en la trastienda de los grandes edificios diplomáticos de la capital europea. Intelectual, popular, con pinceladas congoleñas, creatividad modernista, elegancia contenida y ecos de utopías universalistas: la casa de Paul Otlet, padre de la ciencia documental moderna, anda por allí.   
En el aspecto editorial Pre-Textos vuelve a ofrecer un volumen pulcro y desahogado, de manejo muy agradable.
Podéis visitar en la red a: http://chantalmaillard.com/

¿Intuición, decís? Mirad mejor: lo que llamáis intuición no es otra cosa que el resultado de una inducción que vuestra mente realiza a espaldas vuestras. (p. 210)

Chantal Maillard en: Biblioteca UPM.

Kioto, Yasunari Kawabata

Kioto, Yasunari Kawabata
Barcelona: Austral, 2014
Traducción: Mirta Rosenberg
Título original: Koto (1962)

 

Kioto es una novela de 1962, publicada en España por Austral en 2014 con una tercera impresión en 2017. Nos retrotrae a un Japón de postguerra en los años 50 del siglo pasado, concretamente a Kioto su milenaria capital hasta 1868. El ambiente netamente oriental es todavía completamente ajeno a la cultura occidental. Apenas podemos situar cronológicamente la trama por una escueta referencia a las tropas americanas afincadas en el jardín botánico, vedado en esa época a los lugareños. Acaso también por la referencia al empleo de las pinturas de Paul Klee (1879-1940) como inspiración para el diseño de bordados para Obi (cinturón largo y muy ancho que se emplea para sujetar los kimonos).ejemplo de obi bordadocarátula del libro

La historia nos relata la vida de una pequeña familia de artesanos tradicionales y comerciantes de telas, con la búsqueda de la belleza y la armonía como elemento central, y el lento decaer de oficios ancestrales y tradiciones de trasfondo. Nos introduce en un pequeño secreto a voces de la familia: una niña abandonada, una adopción, la búsqueda de los antepasados desde el amor y el cariño a los padres adoptivos.

El hilo conductor ya se ha mencionado pero en realidad es sólo un marco en el que transcurre la vida cotidiana de unos personajes intemporales, con sus antiguas relaciones paterno-filiales y jerárquicas; las Casas de Té pobladas de maikos y geishas; los primeros pasos de un cortejo.ceremonia de entrega del premio nobel

Yasunari Kawabata (1899-1972) fue el primer japonés al que se concedió el premio Nobel de literatura; en las fotografías del acontecimiento (1968) percibimos la gran distancia cultural entre oriente y occidente en esa época. El maestro Yasunari Kawabata fue mentor de grandes escritores japoneses como Yukio Mishima (1925-1970); las notas biográficas me inclinan hacia el primero (menos atormentado). Ambos participaron en el ámbito cinematográfico bien como guionista (el primero) o actor (el segundo). El final de ambos es trágico, el primero con un suicidio ritual (seppuku) en 1970, y el segundo de una manera más prosaica en 1972, no se sabe si aquejado de una grave enfermedad degenerativa.

 

"Se dice que el arte de tejer en telar es un don que difícilmente se transmite a tres generaciones. Aún cuando el padre sea un gran tejedor, aún cuando tuviera, por así decirlo, una mano de artista, sus hijos no heredarán necesariamente esa habilidad… No olvidaré esto. No lo olvidaré en toda mi vida. No hay duda de que el ser humano es una criatura emocional"

 

Yasunari Kawabata en la Biblioteca UPM
  

Mandíbula. Mónica Ojeda

Mandíbula
Mónica Ojeda
Candaya: Barcelona, 2018

 

 

¿Sabías que los cocodrilos guardan a sus bebés adentro de sus mandíbulas?

 

Mandíbula es una de las novelas más interesantes que se han cruzado conmigo últimamente. Arranca fuerte, con el secuestro de una alumna a manos de su maestra contado desde la perspectiva de la víctima. Ambas se encuentran en una cabaña en algún lugar de las afueras de Ecuador, la chica está atada, hay un revólver sobre la mesa. Desde la ventana se puede ver un volcán, uno de los símbolos que van a aparecer a lo largo de la novela. Y es que lo que bulle y arde en el interior de la mente de los personajes supone una buena parte de la materia con la que se construye la narración que se avecina.

Miss Clara, Fernanda y Annelise, los tres personajes principales, irán revelando capítulo a capítulo todo lo que ha sucedido hasta culminar en una situación tan extrema. Pero la novela no es solo un thriller, ni una historia de terror sin más: trata sobre la naturaleza del miedo, con el foco de atención puesto en las relaciones femeninas mira a ver qué hay en ese abismo que se abre al cruzar el límite de lo aceptado, de lo correcto entre madres e hijas, profesoras y alumnas o amigas adolescentes. El retrato psicológico de los personajes, especialmente el de Miss Clara (que anda naufragando por la relación enfermiza que ha mantenido con su madre) es de una belleza sutil, a pesar de lo siniestro, y estremecedora.

Las chicas son alumnas en un colegio del Opus en Guayaquil, lo que hace poderoso contraste con la casa en ruinas y atravesada por reptiles en la que juegan con otras amigas a inventar historias de terror, muy influenciadas por las creepypastas que leen habitualmente en internet. Sus juegos se vuelven arriesgados, la experimentación y el aprendizaje propios de su edad poco a poco van cruzando la frontera de lo siniestro, lo innominado. En ese contexto de pérdida de la inocencia, Annelise inventa al Dios Blanco, una fuerza primordial que protagoniza sus historias y orquesta los terrores de sus amigas.

 

"¿Qué es lo que pasa cuando vemos algo blanco?", le preguntó Annelise a Fernanda sin esperar respuesta. "Que sabemos que se va a manchar".

 

El lenguaje juega un papel primordial en la literatura de Mónica Ojeda (Guayaquil, 1988), un torrente de imágenes, un ritmo musical, capítulos armados con diferentes técnicas narrativas consiguen que la tensión nunca decaiga y convierten este libro en una impactante y adictiva lectura. Mandíbula es la segunda novela publicada en España de esta autora ecuatoriana, la precedió Nefando, publicada también por Candaya, en 2016. Otras obras suyas son La desfiguración Silva (2015), El ciclo de las piedras (2015) y Caninos (2017).

 

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